"Espejismos rosicleres
ya no me fruncen el ceño,
ni me cobran alquileres
los hombres que olvidé,
bajo el sol que me apuñala
vivo sin patria ni dueño,
como el aire lo regalan
y el alma nunca la empeño
con las sobras de mis sueños
me sobra para comer".
"Tu espalda es el ocaso de septiembre,
un mapa sin revés ni marcha atrás,
un gota de orujo acostumbrada
al desdén de la mar".
"Y sin dejar de ser la seductora
bruja que escondía
bajo la falda una calculadora..."
"Por el renglón del corazón
cada mañana descarrila un tren
Y al terminar vuelta a empezar
dos horas después de amanecer".
"Los besos que te dan las chicas malas
salen más caros cuando los regalan
y huelen a fracaso..."
* "Hay que saber, que las faldas
son una lotería;
con luz de gas brilló mi lámpara de aladino".
"Más vale que no tengamos que elegir
entre el olvido y la memoria.
Entre la nieve y el sudor
Será mejor que aprendas a vivir
sobre la línea divisoria
que va del tedio a la pasión".
"Todo empezó cuando aquella serpiente
me trajo una manzana y dijo prueba".
"Porque voy a salir esta noche contigo
se quedarán sin beatas las catedrales
y seremos dos gatos al abrigo de los portales".
"Podría ponerme de rodillas
rogarte que no me abandones
aunque no eres ninguna maravilla
me lo juego todo al dos de corazones".
"Cuando la razón es capaz de comprender lo sucedido,
las heridas en el corazón son demasiado profundas".
"Por eso vida mía por el día a día,
por enseñarme a ver el cielo más azul,
por ser mi compañero y darme tu energía
no cabe en una vida mi gratitud".
"Me tragaría el orgullo
pero es demasiado grande".
"Yo adivino el parpadeo de las luces
que a lo lejos van marcando mi retorno;
son las mismas que alumbraron
con sus pálidos recuerdos,
horas llenas de dolor".
"Dame otro beso de licor,
mañana te lo pagaré".
"Tantas cosas que decirte
que no sé cómo empezar,
que te quiero, que te odio
que sin tí no puedo estar".
"Un día la suerte entró por mi ventana,
vino una noche, se fu una mañana".
"Duele, la vida como un puñal;
hay veces que duele y nada tiene que ver con tu boca,
que hecha para besar hay veces que muerde,
que anuncia cordura y a veces se vuelve loca".
"Sin mirarme me quebraste,
sin sentirte me golpeaste".
"Pájaros en la cabeza y soñar...
que aún contaré relámpagos contigo".
"Eres la fuerza que impulsa mi razón, y es que tu cariño me hace fuerte".
"No es bueno nunca hacerse enemigos que no estén a la altura del conflicto".
"Voy a montar un comando organizado armado de ideas cargadas de revolución".
"Fue mi media mitad, un sabor conocido que me dió mucho más que quitar su vestido".
"Será por tí que lo mío en las nubes sólo es un desliz".
"Da igual si no utilizas la razón porque nunca te ha faltado suerte".
"Ponme fuera del alcance del bostezo universal".
"Me bebí la razón, me fumé el corazón, y no volveré a verte".
"¿Quién dará su vida por hacerte sonreír y pintará de azul el cielo de tus sueños? ".
"Ya ves si soy idiota que ahora tendré que volver a olvidar".
"Y aunque no me creas creo que aún te creo, y aunque no me quieras creo que aún te quiero".
"Hay tres cosas que nunca vuelven atrás: la palabra pronunciada, la flecha lanzada y la oportunidad perdida".
"Tu sonrisa es mi vida, no me dejes morir".
"A tus atardeceres rojos se acostumbraron mis ojos".
"Ver con los oídos y oír con los ojos".
"¿Qué es un recuerdo: algo que tenemos o que hemos perdido? ".
"Las cosas que no se dicen suelen ser las más importantes ".
"...y que yo lo sacara de la calle de los besos sin amor...".
"Al pisar la estación, le abrí la jaula a mi corazón".
"Pues por un amor así lo que digan por ahí no me deja cicatriz".
"Maldita la hora en que quisimos alcanzar el cielo, y el cielo se desplomó".
"Ningún amor muere, sólo cambia de lugar en la memoria".
"Son de esos besos que ni frío ni calor, pero si son de tu boca también los quiero yo".
"Cuando un sueño se te muera o entre en coma la ilusión, no lo entierres, resucítalo".
"Jamás te cures de quererme, pues el amor es como Don Quijote: sólo recobra la cordura para morir".
"Y últimamente por fin voy mejorando, pues echarte de menos es menos que irte necesitando".
"Yo sólo quiero un sobresaliente en las asignaturas de tu piel".
"Aunque tú me pierdas yo siempre me encuentro contigo".
"Gracias doy a la desgracia y a la mano con puñal porque me mató tan mal y seguí cantando".
"Prefiero caminar con una duda que con un mal axioma".
"Buena semilla por el viento repartida, hará un nido de amor en donde caiga, que el viento la traiga".
"Milagrosa utopía, milagrosa. Que la crisálida se vuelva mariposa".
"Tu cuerpo no se mide en centímetros sino en sueños".
"Quiero gritarte para sacarte de mí".
"Me cuidé tanto de no mostrarme vulnerable que perdí el color".
"Y te sigo esperando como quien espera la muerte, sabiendo que no tiene vida".
"Un hombre me robó el corazón pero no mató mi talento, quitándole la pila al reloj no matarás al tiempo".
"Escribo mis sueños para olvidar mis pesadillas".
"Cerrar mis ojos a tu mundo es abrirlos al mío".
"Dos personas mirando el mismo cielo esperan nubes distintas".
"El amor es una cuestión de circunstancias".
"No me acuerdo de olvidarte...".
"Nada hay más bello que una sonrisa provocada por la sinceridad y nada más provocativo que una bella sonrisa".
"I feel stupid and contagious".
"Don´t be surprised If I love you".
"Things are better If I stay".
"Y wanna run away never say goodbye and open up my mind".
"Set me free, your heaven´s a lie".
"You bleed just to know you´re alive".
"I believe you don´t know what you´ve got until you say goodbye".
"Besémonos para no hablar de más".
"Pensé que sabía lo que era el amor pero, ¿qué sabia yo? ".
"Y ahora sonrío cuando escucho tus mentiras".
"Hay corazones que intentan poesías
y el mío ni harto de amor te diría
que no concibe belleza de luna sin tí".
"Hierven los clubs y los adolescentes
comen pastillas de colores.
Harto de mal vivir el siglo veinte
muere de mal de amores..."
"Y la mentira vale más que la verdad,
y la verdad es un castillo de arena.
Y por las autopistas de la libertad
nadie se atreve a conducir sin cadenas".
"Y por las calles vaga sólo el corazón
sin un mal beso que llevarse a la boca
Y sopla el viento frío de la humillación
envileciendo cada cuerpo que toca".
"Estrategias del destino,
luto y nieve en la ruleta del camino".
"Península histérica,
borracha de sol
heridas de guerra
que nadie ganó".
"Si te mete cuernos la ciudad,
si agoniza el rey del carnaval,
si te privatizan parte del corazón,
vacúnate contra el miedo
vamos a hacerte el humor..."
"Contrólate un poco,
mira que las musas,
no aceptan excusas".
"Hoy trataremos de olvidar tanta mentira,
no quisiera darte un beso con tal pena
que presientas otra vez esas heridas,
destilando su dolor de cosas viejas".
"Pero quiso una noche comprobar
para qué sirve un corazón
y prendió un cigarrillo y otro más
como toda esperanza se esfumó".
"Tenemos proyectos que se marchitaron,
crímenes perfectos que no cometimos,
retratos de novios que nos olvidaron
y un alma en oferta que nunca vendimos".
"Hoy sé bien adonde están las cosas muertas,
no me vengan con oscuras bendiciones,
sólo quiero un beso tibio de la vida
sin recuerdos de torturas y dictadores".
"Por eso cuando el tiempo hace resumen
y los sueños parecen pesadillas
regresa aquél perfume de fotos amarillas
y aunque sé que no era el más guapo del mundo,
juro que era más guapo, más guapo que cualquiera".
"Si te busco en el agua de mi boca
si te veo en el fondo de mis ojos
no me pidas que no sea un inconciente
ci no dejo de quererte".
"...y sal de ahí para que sepan que ésta boca es mía..."
"Soy del color de tu porvenir".
"Besos, cebolla y pan, qué más quieres Adán".
"Te engañas si me quieres confundir".
"Hoy Eva vende en un supermercado manzanas del pecado original".
"La violencia es el miedo a los ideales de los demás".
"Nadie está libre de decir estupideces, lo malo es decirlas con énfasis".
"Huye de los elogios pero trata de merecerlos".
"Como todos los soñadores, confundí el desencanto con la verdad".
"Esta socidad nos da facilidades para hacer el amor, pero no para enamorarnos".
"Las batallas contra las mujeres son las únicas que se ganan huyendo".
"Hay que ser infiel pero nunca desleal".
"Dime y lo olvido, enséñame y lo recuerdo, involúcrame y lo aprendo".
"El ignorante afirma, el sabio duda y reflexiona".
"Al primer amor se le quiere más, a los otros se les quiere mejor".
"La verdad se corrompe tanto con la mentira como con el silencio".
"El que busca la verdad corre el riesgo de encontrarla".
"Sólo se ama lo que no se posee totalmente".
"Me desperté temprano hoy, estoy enamorada de tu voz".
"Será que estás despierto, será que estoy dormida, será que no te encuentro, señal que te he perdido".
"Parecía el cielo porque estabas conmigo".
"No estarás acostumbrado a sentirte rechazado, ok perdón fue sin querer".
"Quiero vivir dos veces para poder olvidarte, quiero llevarte conmigo y no voy a ninguna parte".
"..no me pidas que use cicatrizante, dame días, dame meses".
"El cielo acostado, detuvo el tiempo en el beso, y ese beso a mí en el tiempo".
"...me dejaste la ropa interior que te dí para quitártela".
"I´ll give you more than you can take".
"I know you´ll be a star in somebody else´s sky".
"Can´t buy what I want because is free".
"Wish the world could glow again with love".
"Is there nothing in the mirror when you shut the light".
"La melancolía de morir en éste mundo y de vivir sin una estúpida razón".
"Sky is not the limit and you´re never gonna guess what is".
"I´ll be there as soon as I can, but I´m busy mending broken pieces of the life I had before".
"Who Jah bless no one curse".
"Laberinto del sueño, donde se pierden los demonios de la memoria".
"Kiss me once and I will surely melt and die, kiss me twice and I´ll never leave your side".
"Falopas duras para tipos blancos ahuecan corazones".
"Despertemos de toda la mentira y pintemos un color cada día".
"La vida es una moneda, quien la rebusca la tiene".
"Emancipate de la esclavitud mental, nadie excepto nosotros podrá libertar nuestras mentes".
"Porque el balance de las cuentas de la cosa existencial arroja un terrible saldo que se llama soledad".
"Tengo que andar muy atenta para no perderme detalle de ti, y si hay que nombrarlo de un modo, diré que te amo por llamarlo así".
"El azar es la metáfora perfecta de quien le busca inspiración a la tristeza".
"No me ves pero hoy voy a buscar tu prisión de llaves que sólo cierran".
"Porque el amor no recuerda lo que no sintió".
"Pero si pensas que estoy derrotada, quiero que sepas que me la sigo jugando".
"No hay mayor señal de ignorancia que creer imposible lo inexplicable".
"No deseo que el amor sea eterno, sino infinito mientras dure".
"Esquivas a tu corzón y destrozas tu cabeza".
"Each night I cry, I still believe the lie: I´ll love you ´til I´ll die".
"Así, te quería encontrar así sin ropas, endiablada...voy a roer tu cuello y a jugar que soy la cura a todo tu mal".
"La ceniza no caía desde su cigarro y estaba en sus ojos, desarmándote".
"Yo no sé todavía lo que me hiciste sentir, es como la fiebre cuando quema".
"Puedo darte melodías, hacer rimas con tu nombre pero nunca llegaré tan lejos para devolverte tanta paz, tanta melancolía, tanta pausa en mi vida".
"Lo mal que se vive, lo bien que se está".
"¿En qué lugar habrá consuelo para mi locura? ".
29 de abril de 2008
16 de abril de 2008
Dama de mis días
A la una te quedabas,
y la media que te irías,
y las dos iban mis labios
por los tuyos todavía.
Y a las tres que me adorabas,
dama de todos mis días,
por el jardín de tus dudas
me perdía.
Dieron las cuatro y las cuarenta,
tu casa fue mi laberinto,
y me rendí para quedarme
preso en tu dulce recinto.
Y a las mil si las contara,
dama de todos mis días,
por el parque de tus horas
me perdía.
Tu boca como un precipicio
y yo arrojándome a las olas,
derramo perlas por tu vientre,
soy por tu lengua caracola.
Y de la luna me tiraba,
dama de todos mis días,
por la orilla de tus besos
me perdía.
Van a decir que ni soñando,
esa dama nunca fue mía.
Bendito sueño si soñara
que mi sueño se repetía
y contigo despertara,
dama de todos mis días.
Por tus mil y una noches
me perdía.
y la media que te irías,
y las dos iban mis labios
por los tuyos todavía.
Y a las tres que me adorabas,
dama de todos mis días,
por el jardín de tus dudas
me perdía.
Dieron las cuatro y las cuarenta,
tu casa fue mi laberinto,
y me rendí para quedarme
preso en tu dulce recinto.
Y a las mil si las contara,
dama de todos mis días,
por el parque de tus horas
me perdía.
Tu boca como un precipicio
y yo arrojándome a las olas,
derramo perlas por tu vientre,
soy por tu lengua caracola.
Y de la luna me tiraba,
dama de todos mis días,
por la orilla de tus besos
me perdía.
Van a decir que ni soñando,
esa dama nunca fue mía.
Bendito sueño si soñara
que mi sueño se repetía
y contigo despertara,
dama de todos mis días.
Por tus mil y una noches
me perdía.
Guárdame
Guárdame la noche por tu vientre
y la luna en el costado
y tu lengua que no miente,
y el sabor dulce de la locura
de la hembra más desnuda,
de la dama más ardiente.
Guárdame el licor azul del alba
y el balcón de los suspiros
por la seda de tu espalda,
para volver sin respiro
ya tu boca por mi cuello
y mi mano por tu falda.
Guárdame el rincón de los aromas
y el diván de los ensueños
y los baños de azahar
y los juegos del espejo
y tu pecho y tu lunar
y tu corazón sin dueño.
Guárdame el jardín de mediodía,
la hora cálida del vino,
la penumbra de la siesta
entre tu risa y mis ganas,
y tus besos y tu cama
y tus sábanas de fiesta.
Guárdame las cartas de mi suerte,
el desorden de los días,
tu lance de amor a muerte
y la lágrima que me diría:
si no me mata tu amor,
me matará no tenerte.
Guárdame tus pasos por mi vida
y la tarde en la mirada
y toda la mar detrás
y el poniente en la cintura;
si pude quererte más,
guárdame también la duda.
y la luna en el costado
y tu lengua que no miente,
y el sabor dulce de la locura
de la hembra más desnuda,
de la dama más ardiente.
Guárdame el licor azul del alba
y el balcón de los suspiros
por la seda de tu espalda,
para volver sin respiro
ya tu boca por mi cuello
y mi mano por tu falda.
Guárdame el rincón de los aromas
y el diván de los ensueños
y los baños de azahar
y los juegos del espejo
y tu pecho y tu lunar
y tu corazón sin dueño.
Guárdame el jardín de mediodía,
la hora cálida del vino,
la penumbra de la siesta
entre tu risa y mis ganas,
y tus besos y tu cama
y tus sábanas de fiesta.
Guárdame las cartas de mi suerte,
el desorden de los días,
tu lance de amor a muerte
y la lágrima que me diría:
si no me mata tu amor,
me matará no tenerte.
Guárdame tus pasos por mi vida
y la tarde en la mirada
y toda la mar detrás
y el poniente en la cintura;
si pude quererte más,
guárdame también la duda.
Vino y besos
Que me muera si no te quiero yo,
que me sé tu cuerpo entero de carrerilla:
el mapa de tus lunares,
las vueltas que da tu pelo,
la forma de tu rodilla.
Y cuanto más tengo más quiero yo.
¡Ay!, me paso la noche en vela
pá mirar como un chiquillo
como se pone la luna
por detrás de tus caderas.
Vino y besos...
y que se pare el reloj,
llena que llena el vaso de mi alegría.
Tu vinillo qué me ha hecho,
por las uvas de tu pecho
de ti me emborracharía.
Y entre la luna y el ordenador,
la televisión y la vida interactiva
por aquí ya no hay quien pase,
¡que me parta un rayo láser!,
que te fuiste de mi vida.
Y si no te tengo no vivo yo,
¡ay!, no sé cómo dar contigo.
Internet ya no me fía
y no tengo ni pa' sellos,
que si no, te escribiría.
Vuelve pronto, te necesito aquí
para que te encargues de esta melancolía,
de poner mi corazón en orden
y otras cosillas pendientes
que habrá que poner al día.
Que me muera si no te quiero yo,
que me sé tu cuerpo entero de carrerilla:
el mapa de tus lunares,
las vueltas que da tu pelo,
la forma de tu rodilla.
que me sé tu cuerpo entero de carrerilla:
el mapa de tus lunares,
las vueltas que da tu pelo,
la forma de tu rodilla.
Y cuanto más tengo más quiero yo.
¡Ay!, me paso la noche en vela
pá mirar como un chiquillo
como se pone la luna
por detrás de tus caderas.
Vino y besos...
y que se pare el reloj,
llena que llena el vaso de mi alegría.
Tu vinillo qué me ha hecho,
por las uvas de tu pecho
de ti me emborracharía.
Y entre la luna y el ordenador,
la televisión y la vida interactiva
por aquí ya no hay quien pase,
¡que me parta un rayo láser!,
que te fuiste de mi vida.
Y si no te tengo no vivo yo,
¡ay!, no sé cómo dar contigo.
Internet ya no me fía
y no tengo ni pa' sellos,
que si no, te escribiría.
Vuelve pronto, te necesito aquí
para que te encargues de esta melancolía,
de poner mi corazón en orden
y otras cosillas pendientes
que habrá que poner al día.
Que me muera si no te quiero yo,
que me sé tu cuerpo entero de carrerilla:
el mapa de tus lunares,
las vueltas que da tu pelo,
la forma de tu rodilla.
Para llevarte a vivir
De lo dicho sin pensar,
de lo que callo y no digo,
de las cosas por pasar,
de las trampas del azar,
de las cartas del destino,
tengo un lápiz colora'o
con un librito guarda'o
para escribirlo contigo.
Si la suerte inoportuna
te jugara una encerrona,
si no hay salida ninguna,
si la gracia y la fortuna
se apartan de tu persona,
tengo un farolillo verde
por si de noche te pierdes
y la luna te abandona.
Tengo la rosa de oriente,
el oro del sol naciente
y lo que quieras pedir.
Tengo el mapa del tesoro,
tengo el palacio del moro,
para llevarte a vivir.
De todo lo que besé,
no doy beso por perdido,
pa que me vuelva a morder
con la locura de ayer
tu boca contra el olvido.
Guardo un beso de reserva
para rodar por la hierba
cuando te vengas conmigo.
El sur que te prometí
tiene al sur otra frontera,
las cuerdas de mi laúd
siguen buscando la luz
más al sur de la quimera.
Tengo una playa desierta
y una calesa en la puerta
para lucirme a tu vera.
de lo que callo y no digo,
de las cosas por pasar,
de las trampas del azar,
de las cartas del destino,
tengo un lápiz colora'o
con un librito guarda'o
para escribirlo contigo.
Si la suerte inoportuna
te jugara una encerrona,
si no hay salida ninguna,
si la gracia y la fortuna
se apartan de tu persona,
tengo un farolillo verde
por si de noche te pierdes
y la luna te abandona.
Tengo la rosa de oriente,
el oro del sol naciente
y lo que quieras pedir.
Tengo el mapa del tesoro,
tengo el palacio del moro,
para llevarte a vivir.
De todo lo que besé,
no doy beso por perdido,
pa que me vuelva a morder
con la locura de ayer
tu boca contra el olvido.
Guardo un beso de reserva
para rodar por la hierba
cuando te vengas conmigo.
El sur que te prometí
tiene al sur otra frontera,
las cuerdas de mi laúd
siguen buscando la luz
más al sur de la quimera.
Tengo una playa desierta
y una calesa en la puerta
para lucirme a tu vera.
Lo que me dice tu boca
Si no te pinto bonita
no es porque yo no te quiera,
que si te pinto igualita
igual son ocho que ochenta,
que contigo nunca
me salen las cuentas.
De tanto quererte tanto
tanto más daño me harías:
ni mi vida es lo que era,
ni soy dueño de mis días,
pero yo me moriría
si te fueras.
No puede ser que me dejes,
que yo ya no pinte nada
y, como un tonto de babas,
te llore por las esquinas,
como un niño derramando
lágrimas de tinta china.
Ni todo el Puente de Brooklyn,
los Londres y los Parises,
que a mí ya nada me dice
lo que me dice tu boca
y la huella de tus labios
en mi copa.
Te mire como te mire,
te veo como te pienso.
¿Quién no te piensa desnuda
bajo la luz oportuna
y tu ropa sobre el lienzo
de la luna?
Ni que te vayas del todo,
ni que te quedes pa siempre,
ni que yo salga y tú entres:
quiero posarme en tu piel
y dejar este clavel
sobre tu vientre.
¡Que me quiten lo pintao!
¿Quién quiere que lo demuestre,
que todo el arte rupreste
y la pintura moderna
no son nada comparado
con tus piernas?
no es porque yo no te quiera,
que si te pinto igualita
igual son ocho que ochenta,
que contigo nunca
me salen las cuentas.
De tanto quererte tanto
tanto más daño me harías:
ni mi vida es lo que era,
ni soy dueño de mis días,
pero yo me moriría
si te fueras.
No puede ser que me dejes,
que yo ya no pinte nada
y, como un tonto de babas,
te llore por las esquinas,
como un niño derramando
lágrimas de tinta china.
Ni todo el Puente de Brooklyn,
los Londres y los Parises,
que a mí ya nada me dice
lo que me dice tu boca
y la huella de tus labios
en mi copa.
Te mire como te mire,
te veo como te pienso.
¿Quién no te piensa desnuda
bajo la luz oportuna
y tu ropa sobre el lienzo
de la luna?
Ni que te vayas del todo,
ni que te quedes pa siempre,
ni que yo salga y tú entres:
quiero posarme en tu piel
y dejar este clavel
sobre tu vientre.
¡Que me quiten lo pintao!
¿Quién quiere que lo demuestre,
que todo el arte rupreste
y la pintura moderna
no son nada comparado
con tus piernas?
Tu nombre
Tu nombre,
veneno que me alucina,
me cura, porque me hiere
tu ausencia como una espina.
Tu nombre
resuena en los bulevares
y cuelga de los balcones
atravesado en la calle.
Tu nombre
en cines y escaparates,
tu nombre que me persigue:
tu nombre es mi disparate.
Tu nombre
mantiene viva la lumbre
que me acelera la sangre
para que no me derrumbe.
Tu nombre,
palabra contra el olvido,
testigo que me defiende
de mi peor enemigo.
Tu nombre
me salva de lo innombrable
y me abre el dulce camino
de tu boca incomparable.
Tu nombre
contra el edén de mentira,
contra los ángeles grises,
contra la tierra prohibida.
Tu nombre
para llenar esta casa
y contemplar tu misterio
mientras la vida nos pasa.
Tu nombre
que ponga llena la luna
y, si amanece, se lleve
tus dudas una por una.
Me salva de lo innombrable
y me abre el dulce camino
de tu boca incomparable.
Tu nombre
en cines y escaparates,
tu nombre que me persigue:
tu nombre es mi disparate.
veneno que me alucina,
me cura, porque me hiere
tu ausencia como una espina.
Tu nombre
resuena en los bulevares
y cuelga de los balcones
atravesado en la calle.
Tu nombre
en cines y escaparates,
tu nombre que me persigue:
tu nombre es mi disparate.
Tu nombre
mantiene viva la lumbre
que me acelera la sangre
para que no me derrumbe.
Tu nombre,
palabra contra el olvido,
testigo que me defiende
de mi peor enemigo.
Tu nombre
me salva de lo innombrable
y me abre el dulce camino
de tu boca incomparable.
Tu nombre
contra el edén de mentira,
contra los ángeles grises,
contra la tierra prohibida.
Tu nombre
para llenar esta casa
y contemplar tu misterio
mientras la vida nos pasa.
Tu nombre
que ponga llena la luna
y, si amanece, se lleve
tus dudas una por una.
Me salva de lo innombrable
y me abre el dulce camino
de tu boca incomparable.
Tu nombre
en cines y escaparates,
tu nombre que me persigue:
tu nombre es mi disparate.
La canción del contrabandista
Te traigo la seda fina,
el tabaco y el café,
una rosa sin espinas,
una perla peregrina,
un perfume y un quinqué.
Te traigo contra la ley,
aguardiente de cebada
del que le sirven al rey,
peinecillos de carey
y agujitas niqueladas.
Me llevo tu nombre escrito
por los montes de la luna.
¿Cómo puede ser delito,
en este mundo maldito,
quererte como a ninguna?
Te traigo el frío y el sueño
tiritando en la camisa:
los pasos son más pequeños
cuando el miedo se hace el dueño,
cuanto más grande es la prisa.
Te traigo la luz del rayo,
aviso de puñaladas,
la amenaza de los gallos,
las carreras sin desmayo
y el dolor por las cañadas.
Me llevo de amor herido
mi furtivo corazón.
¡Malhaya si voy cautivo:
la sangre del fugitivo
no reconoce prisión!
el tabaco y el café,
una rosa sin espinas,
una perla peregrina,
un perfume y un quinqué.
Te traigo contra la ley,
aguardiente de cebada
del que le sirven al rey,
peinecillos de carey
y agujitas niqueladas.
Me llevo tu nombre escrito
por los montes de la luna.
¿Cómo puede ser delito,
en este mundo maldito,
quererte como a ninguna?
Te traigo el frío y el sueño
tiritando en la camisa:
los pasos son más pequeños
cuando el miedo se hace el dueño,
cuanto más grande es la prisa.
Te traigo la luz del rayo,
aviso de puñaladas,
la amenaza de los gallos,
las carreras sin desmayo
y el dolor por las cañadas.
Me llevo de amor herido
mi furtivo corazón.
¡Malhaya si voy cautivo:
la sangre del fugitivo
no reconoce prisión!
Bendito veneno
Le pedí la llave
del huerto de su boca.
-No la tiene nadie
-me dijo-. En el amor
no voy de flor
en flor, de oca en oca
y sólo beso cuando me toca.
¡Bueno es el olvido
cuando alguien lo amenaza!
Aquel día, Cupido
pensó: "Me voy de casa",
y nos clavó
dos flechas en pleno
corazón, bendito veneno.
¡Qué suerte pa' mí
que así, por las buenas,
no habiendo luna llena
se diera porque sí!
Me prometió una noche y fueron mil,
me dio una Nochebuena en pleno abril.
Me quise morir
trepando por su falda,
me quedé a vivir
en un lunar de su espalda
y hasta hoy
nos dura el hechizo.
¿Qué nos dio
aquel bebedizo?
Escapamos juntos
del país de la rutina.
Un coche de punto
nos condujo hasta la esquina
del amor.
-¡Deprisa, cochero!
Llévenos usté
al extranjero.
del huerto de su boca.
-No la tiene nadie
-me dijo-. En el amor
no voy de flor
en flor, de oca en oca
y sólo beso cuando me toca.
¡Bueno es el olvido
cuando alguien lo amenaza!
Aquel día, Cupido
pensó: "Me voy de casa",
y nos clavó
dos flechas en pleno
corazón, bendito veneno.
¡Qué suerte pa' mí
que así, por las buenas,
no habiendo luna llena
se diera porque sí!
Me prometió una noche y fueron mil,
me dio una Nochebuena en pleno abril.
Me quise morir
trepando por su falda,
me quedé a vivir
en un lunar de su espalda
y hasta hoy
nos dura el hechizo.
¿Qué nos dio
aquel bebedizo?
Escapamos juntos
del país de la rutina.
Un coche de punto
nos condujo hasta la esquina
del amor.
-¡Deprisa, cochero!
Llévenos usté
al extranjero.
Pa mi corazon
Este beso que me das
no va a remediar el hambre,
ni dará la vuelta al mundo
derribando los alambres,
pero podría, quizás,
sanarme de la tristeza,
una terapia de amor,
un jarabe de belleza,
pa' mi corazón.
Este beso que me das
no parará la tormenta,
ni le ajustará las cuentas
a esta tierra miserable,
pero podría, tal vez,
velar mi sueño esta noche,
una cura sin dolor,
tu boca como un derroche,
pa' mi corazón.
Este beso y otro más
y aquel que me prometías
suman tres de los trescientos mil
que me debías:
¡Maldita suerte la mía,
a tantos besos diarios
salen más besos que días!
Este beso que me das
no me salva del infierno,
ni siquiera del invierno
que amenaza con llegar;
pero puede, por si acaso,
hacerme un hueco a tu vera:
con un sorbo de tu vaso
ya está aquí la primavera,
pa mi corazón.
no va a remediar el hambre,
ni dará la vuelta al mundo
derribando los alambres,
pero podría, quizás,
sanarme de la tristeza,
una terapia de amor,
un jarabe de belleza,
pa' mi corazón.
Este beso que me das
no parará la tormenta,
ni le ajustará las cuentas
a esta tierra miserable,
pero podría, tal vez,
velar mi sueño esta noche,
una cura sin dolor,
tu boca como un derroche,
pa' mi corazón.
Este beso y otro más
y aquel que me prometías
suman tres de los trescientos mil
que me debías:
¡Maldita suerte la mía,
a tantos besos diarios
salen más besos que días!
Este beso que me das
no me salva del infierno,
ni siquiera del invierno
que amenaza con llegar;
pero puede, por si acaso,
hacerme un hueco a tu vera:
con un sorbo de tu vaso
ya está aquí la primavera,
pa mi corazón.
A favor de tu piel
A favor de tu piel
tengo de testigo la luna:
jugué mi inocencia,
gané tu locura.
Derechito al edén,
sin demoras y sin regreso:
si esperan tus besos,
quién para ese tren
a favor de tu piel.
A favor de tu piel,
que aprendí mejor que la mía,
llené mi cuaderno
con tu geografía.
Se borró la ciudad,
ya sólo eras tú mi paisaje,
mi sur, mi viaje,
mi punto final.
No hay un sitio mejor,
preso y a tu merced,
yo rendido a favor de tu piel.
A favor de tu piel,
de todos los mundos posibles,
viví entre tu pecho
y tu boca infalible.
Te podría tocar
con los dedos de la memoria,
contar nuestra historia
lunar por lunar,
a favor de tu piel.
A favor de tu piel,
ahora ya sin prisa ninguna,
pasé aquella noche
de las mil y una.
Pero no pudo ser,
se perdió un pasaje del cuento,
un golpe de viento,
un no y un porqué.
El poniente sopló,
mi fortuna se fue,
y rendido a favor de tu piel.
No hay un sitio mejor,
preso y a tu merced,
yo rendido a favor de tu piel.
Si hay un sitio mejor,
no lo quiero saber,
yo rendido a favor de tu piel.
tengo de testigo la luna:
jugué mi inocencia,
gané tu locura.
Derechito al edén,
sin demoras y sin regreso:
si esperan tus besos,
quién para ese tren
a favor de tu piel.
A favor de tu piel,
que aprendí mejor que la mía,
llené mi cuaderno
con tu geografía.
Se borró la ciudad,
ya sólo eras tú mi paisaje,
mi sur, mi viaje,
mi punto final.
No hay un sitio mejor,
preso y a tu merced,
yo rendido a favor de tu piel.
A favor de tu piel,
de todos los mundos posibles,
viví entre tu pecho
y tu boca infalible.
Te podría tocar
con los dedos de la memoria,
contar nuestra historia
lunar por lunar,
a favor de tu piel.
A favor de tu piel,
ahora ya sin prisa ninguna,
pasé aquella noche
de las mil y una.
Pero no pudo ser,
se perdió un pasaje del cuento,
un golpe de viento,
un no y un porqué.
El poniente sopló,
mi fortuna se fue,
y rendido a favor de tu piel.
No hay un sitio mejor,
preso y a tu merced,
yo rendido a favor de tu piel.
Si hay un sitio mejor,
no lo quiero saber,
yo rendido a favor de tu piel.
Tráeme canciones
que me lleven siempre lejos,
como un tren que me salvara
de las mismas estaciones,
de las trampas del espejo.
Dame tu palabra
que perfuma mi silencio,
y que tu aroma me brinde
esa llave que me abra
la aventura que presiento.
Dame tu canción
que dice "sueña",
que me transporta
y me enseña
y me alcanza el paraíso.
Canta donde juras protegerme,
di que tú vas a quererme
como nadie más me quiso.
Tráeme canciones
contra este tiempo de espinas,
tus labios que no se muerden,
como pájaros rebeldes,
como flores clandestinas.
Dímelo cantando,
dame amor y dime cuándo,
dame paz y dame sombra,
tu pecho sabe de sobra
cómo te estoy deseando.
Canta tu canción
que dice "vente"
por las arenas calientes
de tu boca prometida.
Cuéntame tu amor
hasta mentirme,
di que tú vas a sentirme
como nadie en esta vida.
Canta tu canción
que dice "sueña",
que me transporta
y me enseña
y me alcanza el paraíso.
Canta donde juras protegerme,
di que tú vas a quererme
como nadie más me quiso.
que me lleven siempre lejos,
como un tren que me salvara
de las mismas estaciones,
de las trampas del espejo.
Dame tu palabra
que perfuma mi silencio,
y que tu aroma me brinde
esa llave que me abra
la aventura que presiento.
Dame tu canción
que dice "sueña",
que me transporta
y me enseña
y me alcanza el paraíso.
Canta donde juras protegerme,
di que tú vas a quererme
como nadie más me quiso.
Tráeme canciones
contra este tiempo de espinas,
tus labios que no se muerden,
como pájaros rebeldes,
como flores clandestinas.
Dímelo cantando,
dame amor y dime cuándo,
dame paz y dame sombra,
tu pecho sabe de sobra
cómo te estoy deseando.
Canta tu canción
que dice "vente"
por las arenas calientes
de tu boca prometida.
Cuéntame tu amor
hasta mentirme,
di que tú vas a sentirme
como nadie en esta vida.
Canta tu canción
que dice "sueña",
que me transporta
y me enseña
y me alcanza el paraíso.
Canta donde juras protegerme,
di que tú vas a quererme
como nadie más me quiso.
La bella impaciente - Javier Ruibal
Arde Barcelona,
arde por tu culpa,
labios de fuego:
la luna y las palabras
hacen su juego.
Y por tu cintura
no hay sombra de duda
para mis dedos:
exploro por tu vientre
caminos nuevos.
Y todas las caricias por inventar,
porque la bella quiere,
la dama desnuda,
la bella imprudente,
la bella impaciente.
Subo tan aprisa,
de tu cama al cielo
se va en un beso.
Y de tu boca a tu boca
voy y regreso.
No me dejes fuera,
llévame a la gloria
de tus caderas
y mándame al infierno
cuando tú quieras.
No seré yo quien no se deje quemar
cuando te llama urgente
la bella encendida,
la dama valiente,
la bella impaciente;
la dama encendida,
la bella valiente,
la bella impaciente.
Cosas del destino,
juegos del azar
que se divierte,
un dos de corazones
a nuestra suerte.
Arde Barcelona,
arde sin remedio.
¡Quién no se muere
en brazos de la guapa
que me prefiere!
Y ya puede pasar una eternidad,
si besa para siempre
la bella segura,
la que no me miente,
la bella impaciente.
La dama desnuda,
la bella imprudente,
la bella impaciente.
La bella encendida,
la dama valiente,
la bella impaciente.
La bella segura,
la que no me miente,
la bella impaciente.
arde por tu culpa,
labios de fuego:
la luna y las palabras
hacen su juego.
Y por tu cintura
no hay sombra de duda
para mis dedos:
exploro por tu vientre
caminos nuevos.
Y todas las caricias por inventar,
porque la bella quiere,
la dama desnuda,
la bella imprudente,
la bella impaciente.
Subo tan aprisa,
de tu cama al cielo
se va en un beso.
Y de tu boca a tu boca
voy y regreso.
No me dejes fuera,
llévame a la gloria
de tus caderas
y mándame al infierno
cuando tú quieras.
No seré yo quien no se deje quemar
cuando te llama urgente
la bella encendida,
la dama valiente,
la bella impaciente;
la dama encendida,
la bella valiente,
la bella impaciente.
Cosas del destino,
juegos del azar
que se divierte,
un dos de corazones
a nuestra suerte.
Arde Barcelona,
arde sin remedio.
¡Quién no se muere
en brazos de la guapa
que me prefiere!
Y ya puede pasar una eternidad,
si besa para siempre
la bella segura,
la que no me miente,
la bella impaciente.
La dama desnuda,
la bella imprudente,
la bella impaciente.
La bella encendida,
la dama valiente,
la bella impaciente.
La bella segura,
la que no me miente,
la bella impaciente.
Besos en abril - Javier Ruibal
Besos en abril,
primavera de mis pocos años,
la luna de los baños
la guardaba para ti.
Dale una razón
a este corazón pa que te entienda:
no hay lumbre que lo encienda,
si no se la das tú.
Un vértigo de palabras detenidas,
un torpe juego de manos y, al final,
tu boca desprevenida
buscando el centro, amor adentro,
tu boca me esperará.
Besos en abril,
manantial de labios sin engaño,
la luna de los baños
me regala tu perfil.
Agua de jazmín
sobre tu cintura que se quiebra,
caricias de la hiedra
tus dedos sobre mí.
Un vértigo de silencios se repite,
un torpe juego de manos y, al final,
mi boca que se derrite,
buscando el centro, amor adentro,
mi boca te esperará.
Boca que en mi boca puso
el sabor de la alegría.
Boca, que mi boca
nunca pierda esa boca que es mía.
Besos en abril,
aguacero de los desengaños,
la luna de los baños
me ha robado tu perfil.
No siento dolor,
guardo los caprichos de tu vientre,
la altura de tu frente,
tu forma de reír.
Si quema en tu pecho
aquella primavera
y el alma te pide
besos en abril,
mi boca que aquí te espera,
buscando el centro, amor adentro,
mi boca que es para ti.
Boca que en mi boca puso
el sabor de la alegría.
Boca, que mi boca
nunca pierda esa boca que es mía.
primavera de mis pocos años,
la luna de los baños
la guardaba para ti.
Dale una razón
a este corazón pa que te entienda:
no hay lumbre que lo encienda,
si no se la das tú.
Un vértigo de palabras detenidas,
un torpe juego de manos y, al final,
tu boca desprevenida
buscando el centro, amor adentro,
tu boca me esperará.
Besos en abril,
manantial de labios sin engaño,
la luna de los baños
me regala tu perfil.
Agua de jazmín
sobre tu cintura que se quiebra,
caricias de la hiedra
tus dedos sobre mí.
Un vértigo de silencios se repite,
un torpe juego de manos y, al final,
mi boca que se derrite,
buscando el centro, amor adentro,
mi boca te esperará.
Boca que en mi boca puso
el sabor de la alegría.
Boca, que mi boca
nunca pierda esa boca que es mía.
Besos en abril,
aguacero de los desengaños,
la luna de los baños
me ha robado tu perfil.
No siento dolor,
guardo los caprichos de tu vientre,
la altura de tu frente,
tu forma de reír.
Si quema en tu pecho
aquella primavera
y el alma te pide
besos en abril,
mi boca que aquí te espera,
buscando el centro, amor adentro,
mi boca que es para ti.
Boca que en mi boca puso
el sabor de la alegría.
Boca, que mi boca
nunca pierda esa boca que es mía.
Si no me besas - Javier ruibal
Hay una duna a la sombra
de una luna generosa,
luna llena de promesas.
Espejo de las sorpresas,
de este lado están mis ojos
y del otro tu belleza,
y del otro… tú.
Hay un delirio sin freno
y un corazón indomable:
anda el deseo con prisa.
Que me traiga su veneno
y una locura incurable,
y esa flecha que no avisa,
y esa flecha que no avisará.
Si no te robo el carmín
porque tu boca por fin
de mi boca sale ilesa,
si no me vas a elegir,
voy a dejarme morir
¡Ay de mí si no me besas!
¡Ay de mí si no...!
Hay un delirio sin nombre
y una verdad sin palabras:
el misterio se respira.
Y que la noche se asombre
cuando sus puertas me abra
tu pecho que no es mentira,
tu pecho que no me mentirá.
Si por azar o por miedo
yo sin tu boca me quedo,
sálvame de la tristeza.
Si no me vas a elegir,
voy a dejarme morir
¡Ay de mí si no me besas!
¡Ay de mí si no...!
de una luna generosa,
luna llena de promesas.
Espejo de las sorpresas,
de este lado están mis ojos
y del otro tu belleza,
y del otro… tú.
Hay un delirio sin freno
y un corazón indomable:
anda el deseo con prisa.
Que me traiga su veneno
y una locura incurable,
y esa flecha que no avisa,
y esa flecha que no avisará.
Si no te robo el carmín
porque tu boca por fin
de mi boca sale ilesa,
si no me vas a elegir,
voy a dejarme morir
¡Ay de mí si no me besas!
¡Ay de mí si no...!
Hay un delirio sin nombre
y una verdad sin palabras:
el misterio se respira.
Y que la noche se asombre
cuando sus puertas me abra
tu pecho que no es mentira,
tu pecho que no me mentirá.
Si por azar o por miedo
yo sin tu boca me quedo,
sálvame de la tristeza.
Si no me vas a elegir,
voy a dejarme morir
¡Ay de mí si no me besas!
¡Ay de mí si no...!
Si el poeta eres tú
Sí el poeta eres tú
–como dijo el poeta–,*
y el que ha tumbado estrellas
en mil noches
de lluvias coloridas eres tú,
¿qué tengo yo que hablarte, Comandante?
Si el que asomó al futuro su perfil
y lo estrenó con voces de fusil
fuiste tú, guerrero para siempre, tiempo eterno,
¿qué puedo yo cantarte, Comandante?
En vano busco en mi guitarra tu dolor
y en mi jardín ya todo es bello, no hay temor,
¿qué puedo yo dejarte, Comandante,
que no sea cambiar mi guitarra por tu suerte,
o negarle una canción al sol,
o morir sin amor?
¿Qué tengo yo que hablarte, Comandante,
si el poeta eres tú?
–como dijo el poeta–,
y el que ha tumbado estrellas
en mil noches de lluvias coloridas eres tú,
¿qué tengo yo que hablarte, Comandante?
* Alusión al poeta y escritor cubano Miguel Barnet que en su poema “Che” (1967) dice “No es que yo quiera darte / pluma por pistola / pero el poeta eres tú.”.
–como dijo el poeta–,*
y el que ha tumbado estrellas
en mil noches
de lluvias coloridas eres tú,
¿qué tengo yo que hablarte, Comandante?
Si el que asomó al futuro su perfil
y lo estrenó con voces de fusil
fuiste tú, guerrero para siempre, tiempo eterno,
¿qué puedo yo cantarte, Comandante?
En vano busco en mi guitarra tu dolor
y en mi jardín ya todo es bello, no hay temor,
¿qué puedo yo dejarte, Comandante,
que no sea cambiar mi guitarra por tu suerte,
o negarle una canción al sol,
o morir sin amor?
¿Qué tengo yo que hablarte, Comandante,
si el poeta eres tú?
–como dijo el poeta–,
y el que ha tumbado estrellas
en mil noches de lluvias coloridas eres tú,
¿qué tengo yo que hablarte, Comandante?
* Alusión al poeta y escritor cubano Miguel Barnet que en su poema “Che” (1967) dice “No es que yo quiera darte / pluma por pistola / pero el poeta eres tú.”.
Me miraré en tu cuerpo - Luis Eduardo Aute
Me miraré en tu cuerpo
como en el agua pura,
me miraré en tu espejo
y aclararé mis dudas.
Me miraré en tu cuerpo
e inventaré la vida,
lo cubriré de besos
tapando mis heridas.
Tus manos barrerán tanta oscuridad,
tu cuerpo es pedestal en mi caminar.
Mi miraré en tu cuerpo
y olvidaré palabras
y encenderé los sueños
de noches apagadas.
Me miraré en tu cuerpo,
como en la mar en calma
se mira el sol de enero
al despuntar el alba.
como en el agua pura,
me miraré en tu espejo
y aclararé mis dudas.
Me miraré en tu cuerpo
e inventaré la vida,
lo cubriré de besos
tapando mis heridas.
Tus manos barrerán tanta oscuridad,
tu cuerpo es pedestal en mi caminar.
Mi miraré en tu cuerpo
y olvidaré palabras
y encenderé los sueños
de noches apagadas.
Me miraré en tu cuerpo,
como en la mar en calma
se mira el sol de enero
al despuntar el alba.
Yo pertenezco - Luis Eduardo Aute
Yo pertenezco a la tierra
y al agua que a la semilla alimenta,
yo pertenezco a aquel niño
que alguna vez murió.
Yo pertenezco a esa vida
que con esperanzas no se resigna,
yo pertenezco al lamento
que un pan no silenció.
Yo pertenezco a la angustia
de yugos que aprietan por dentro,
yo pertenezco a la furia
causada por muros de miedo.
Yo pertenezco a la brisa
y al viento que nunca se inmoviliza,
yo pertenezco al recuerdo
de aquel que se marchó.
Yo pertenezco a la hierba
que crece a través de rocas y piedras,
yo pertenezco a esa gente
que alguno traicionó.
Yo pertenezco a los frutos
de un árbol expuesto a secarse,
yo pertenezco al futuro
y al cosmos que fluye en la sangre.
Yo pertenezco a la tierra
y al agua que la semilla alimenta,
yo pertenezco a aquel niño que alguna vez murió.
y al agua que a la semilla alimenta,
yo pertenezco a aquel niño
que alguna vez murió.
Yo pertenezco a esa vida
que con esperanzas no se resigna,
yo pertenezco al lamento
que un pan no silenció.
Yo pertenezco a la angustia
de yugos que aprietan por dentro,
yo pertenezco a la furia
causada por muros de miedo.
Yo pertenezco a la brisa
y al viento que nunca se inmoviliza,
yo pertenezco al recuerdo
de aquel que se marchó.
Yo pertenezco a la hierba
que crece a través de rocas y piedras,
yo pertenezco a esa gente
que alguno traicionó.
Yo pertenezco a los frutos
de un árbol expuesto a secarse,
yo pertenezco al futuro
y al cosmos que fluye en la sangre.
Yo pertenezco a la tierra
y al agua que la semilla alimenta,
yo pertenezco a aquel niño que alguna vez murió.
Esta mañana - Santiago Feliú
De dormir viene la noche,
descansada y trasnochada
despertando en la mañana
ganas de seguir.
Salto de las sábanas al pálido rocío,
en un fantástico bostezo de café,
y en los ojos de mi hijo
nace otra manera de saber
del fracaso y la alegría
y lo demás en cada, en cada amanecer.
Déjate encontrar el modo,
desde el sol de tu ventana
vístete de abrazos y de fe.
El amor y la cordura,
el sonido de la gente,
agitada y sonriente como tú.
Limpia el parabrisas de tu cara,
sacude, invade tu persona.
Hay alguien que te espera
hay tanto que te encontrarás,
esta mañana de nuevo pienso en tí,
y asustada de futuro se desborda de pasado,
resistiendo.
De la mano van los días
desalmados y suicidas
del terror y la felicidad,
vienen desde siempre conquistando
una mañana sin soledad.
Sea esta mañana más sublime, más temprana,
más posible que mañanas del ayer,
sea siempre tuya esta mañana,
sea para comenzar.
Esta mañana de nuevo pienso en tí,
y asustada de futuro se desborda de pasado,
resistiendo, resistiéndose a morir...
De dormir viene la noche
descansada y trasnochada
despertando en la mañana
ganas de seguir...
descansada y trasnochada
despertando en la mañana
ganas de seguir.
Salto de las sábanas al pálido rocío,
en un fantástico bostezo de café,
y en los ojos de mi hijo
nace otra manera de saber
del fracaso y la alegría
y lo demás en cada, en cada amanecer.
Déjate encontrar el modo,
desde el sol de tu ventana
vístete de abrazos y de fe.
El amor y la cordura,
el sonido de la gente,
agitada y sonriente como tú.
Limpia el parabrisas de tu cara,
sacude, invade tu persona.
Hay alguien que te espera
hay tanto que te encontrarás,
esta mañana de nuevo pienso en tí,
y asustada de futuro se desborda de pasado,
resistiendo.
De la mano van los días
desalmados y suicidas
del terror y la felicidad,
vienen desde siempre conquistando
una mañana sin soledad.
Sea esta mañana más sublime, más temprana,
más posible que mañanas del ayer,
sea siempre tuya esta mañana,
sea para comenzar.
Esta mañana de nuevo pienso en tí,
y asustada de futuro se desborda de pasado,
resistiendo, resistiéndose a morir...
De dormir viene la noche
descansada y trasnochada
despertando en la mañana
ganas de seguir...
12 de abril de 2008
Definición del amor - Francisco de Quevedo
Es hielo abrasador, es fuego helado,
es herida que duele y no se siente,
es un soñado bien, un mal presente,
es un breve descanso muy cansado.
Es un descuido que nos da cuidado,
un cobarde con nombre de valiente,
un andar solitario entre la gente,
un amar solamente ser amado.
Es una libertad encarcelada,
que dura hasta el postrero paroxismo;
enfermedad que crece si es curada.
Éste es el niño Amor, éste es su abismo.
¿Mirad cuál amistad tendrá con nada
el que en todo es contrario de sí mismo!
es herida que duele y no se siente,
es un soñado bien, un mal presente,
es un breve descanso muy cansado.
Es un descuido que nos da cuidado,
un cobarde con nombre de valiente,
un andar solitario entre la gente,
un amar solamente ser amado.
Es una libertad encarcelada,
que dura hasta el postrero paroxismo;
enfermedad que crece si es curada.
Éste es el niño Amor, éste es su abismo.
¿Mirad cuál amistad tendrá con nada
el que en todo es contrario de sí mismo!
Amor constante más allá de la muerte - Francisco de Quevedo
Cerrar podrá mis ojos la postrera
Sombra que me llevare el blanco día,
Y podrá desatar esta alma mía
Hora, a su afán ansioso lisonjera;
Mas no de esotra parte en la ribera
Dejará la memoria, en donde ardía:
Nadar sabe mi llama el agua fría,
Y perder el respeto a ley severa.
Alma, a quien todo un Dios prisión ha sido,
Venas, que humor a tanto fuego han dado,
Médulas, que han gloriosamente ardido,
Su cuerpo dejará, no su cuidado;
Serán ceniza, mas tendrá sentido;
Polvo serán, mas polvo enamorado.
Sombra que me llevare el blanco día,
Y podrá desatar esta alma mía
Hora, a su afán ansioso lisonjera;
Mas no de esotra parte en la ribera
Dejará la memoria, en donde ardía:
Nadar sabe mi llama el agua fría,
Y perder el respeto a ley severa.
Alma, a quien todo un Dios prisión ha sido,
Venas, que humor a tanto fuego han dado,
Médulas, que han gloriosamente ardido,
Su cuerpo dejará, no su cuidado;
Serán ceniza, mas tendrá sentido;
Polvo serán, mas polvo enamorado.
Un criminal - Antonio Machado
El acusado es pálido y lampiño.
Arde en sus ojos una fosca lumbre,
que repugna a su máscara de niño
y ademán de piadosa mansedumbre.
Conserva del obscuro seminario
el talante modesto y la costumbre
de mirar a la tierra o al breviario.
Devoto de María,
madre de pecadores,
por Burgos bachiller en teología,
presto a tomar las órdenes menores.
Fue su crimen atroz. Hartóse un día
de los textos profanos y divinos,
sintió pesar del tiempo que perdía
enderezando hipérbatons latinos.
Enamoróse de una hermosa niña,
subiósele el amor a la cabeza
como el zumo dorado de la viña,
y despertó su natural fiereza.
En sueños vio a sus padres ?labradores
de mediano caudal? iluminados
del hogar por los rojos resplandores,
los campesinos rostros atezados.
Quiso heredar. ¡Oh guindos y nogales
del huerto familiar, verde y sombrío,
y doradas espigas candeales
que colmarán las trojes del estío!.
Y se acordó del hacha que pendía
en el muro, luciente y afilada,
el hacha fuerte que la leña hacía
de la rama de roble cercenada.
................................................
Frente al reo, los jueces con sus viejos
ropones enlutados;
y una hilera de obscuros entrecejos
y de plebeyos rostros: los jurados.
El abogado defensor perora,
golpeando el pupitre con la mano;
emborrona papel un escribano,
mientras oye el fiscal, indiferente,
el alegato enfático y sonoro,
y repasa los autos judiciales
o, entre sus dedos, de las gafas de oro
acaricia los límpidos cristales.
Dice un ujier: «Va sin remedio al palo».
El joven cuervo la clemencia espera.
Un pueblo, carne de horca, la severa
justicia aguarda que castiga al malo.
Arde en sus ojos una fosca lumbre,
que repugna a su máscara de niño
y ademán de piadosa mansedumbre.
Conserva del obscuro seminario
el talante modesto y la costumbre
de mirar a la tierra o al breviario.
Devoto de María,
madre de pecadores,
por Burgos bachiller en teología,
presto a tomar las órdenes menores.
Fue su crimen atroz. Hartóse un día
de los textos profanos y divinos,
sintió pesar del tiempo que perdía
enderezando hipérbatons latinos.
Enamoróse de una hermosa niña,
subiósele el amor a la cabeza
como el zumo dorado de la viña,
y despertó su natural fiereza.
En sueños vio a sus padres ?labradores
de mediano caudal? iluminados
del hogar por los rojos resplandores,
los campesinos rostros atezados.
Quiso heredar. ¡Oh guindos y nogales
del huerto familiar, verde y sombrío,
y doradas espigas candeales
que colmarán las trojes del estío!.
Y se acordó del hacha que pendía
en el muro, luciente y afilada,
el hacha fuerte que la leña hacía
de la rama de roble cercenada.
................................................
Frente al reo, los jueces con sus viejos
ropones enlutados;
y una hilera de obscuros entrecejos
y de plebeyos rostros: los jurados.
El abogado defensor perora,
golpeando el pupitre con la mano;
emborrona papel un escribano,
mientras oye el fiscal, indiferente,
el alegato enfático y sonoro,
y repasa los autos judiciales
o, entre sus dedos, de las gafas de oro
acaricia los límpidos cristales.
Dice un ujier: «Va sin remedio al palo».
El joven cuervo la clemencia espera.
Un pueblo, carne de horca, la severa
justicia aguarda que castiga al malo.
Consejos - Antonio Machado
Este amor que quiere ser
acaso pronto será;
pero ¿cuándo ha de volver
lo que acaba de pasar?
Hoy dista mucho de ayer.
¡Ayer es Nunca jamás!
Moneda que está en la mano
quizá se deba guardar:
la monedita del alma
se pierde si no se da.
acaso pronto será;
pero ¿cuándo ha de volver
lo que acaba de pasar?
Hoy dista mucho de ayer.
¡Ayer es Nunca jamás!
Moneda que está en la mano
quizá se deba guardar:
la monedita del alma
se pierde si no se da.
11 de abril de 2008
El amor nuevo - Amado Nervo
Todo amor nuevo que aparece
nos ilumina la existencia,
nos la perfuma y enflorece.
En la más densa oscuridad
toda mujer es refulgencia
y todo amor es claridad.
Para curar la pertinaz
pena, en las almas escondida,
un nuevo amor es eficaz;
porque se posa en nuestro mal
sin lastimar nunca la herida,
como un destello en un cristal.
Como un ensueño en una cuna,
como se posa en la rüina
la piedad del rayo de la luna.
como un encanto en un hastío,
como en la punta de una espina
una gotita de rocío...
¿Que también sabe hacer sufrir?
¿Que también sabe hacer llorar?
¿Que también sabe hacer morir?
-Es que tú no supiste amar...
nos ilumina la existencia,
nos la perfuma y enflorece.
En la más densa oscuridad
toda mujer es refulgencia
y todo amor es claridad.
Para curar la pertinaz
pena, en las almas escondida,
un nuevo amor es eficaz;
porque se posa en nuestro mal
sin lastimar nunca la herida,
como un destello en un cristal.
Como un ensueño en una cuna,
como se posa en la rüina
la piedad del rayo de la luna.
como un encanto en un hastío,
como en la punta de una espina
una gotita de rocío...
¿Que también sabe hacer sufrir?
¿Que también sabe hacer llorar?
¿Que también sabe hacer morir?
-Es que tú no supiste amar...
Verguenza
Si tú me miras, yo me vuelvo hermosa
como la hierba a que bajó el rocío,
y desconocerán mi faz gloriosa
las altas cañas cuando baje al río.
Tengo vergüenza de mi boca triste,
de mi voz rota y mis rodillas rudas;
ahora que me miraste y que viniste,
me encontré pobre y me palpé desnuda.
Ninguna piedra en el camino hallaste
más desnuda de luz en la alborada
que esta mujer a la que levantaste,
porque oíste su canto, la mirada.
Yo callaré para que no conozcan
mi dicha los que pasan por el llano,
en el fulgor que da a mi frente tosca
en la tremolación que hay en mi mano...
Es noche y baja a la hierba el rocío;
mírame largo y habla con ternura,
¡que ya mañana al descender al río
lo que besaste llevará hermosura!
como la hierba a que bajó el rocío,
y desconocerán mi faz gloriosa
las altas cañas cuando baje al río.
Tengo vergüenza de mi boca triste,
de mi voz rota y mis rodillas rudas;
ahora que me miraste y que viniste,
me encontré pobre y me palpé desnuda.
Ninguna piedra en el camino hallaste
más desnuda de luz en la alborada
que esta mujer a la que levantaste,
porque oíste su canto, la mirada.
Yo callaré para que no conozcan
mi dicha los que pasan por el llano,
en el fulgor que da a mi frente tosca
en la tremolación que hay en mi mano...
Es noche y baja a la hierba el rocío;
mírame largo y habla con ternura,
¡que ya mañana al descender al río
lo que besaste llevará hermosura!
Desvelada - Gabriela Mistral
Como soy reina y fui mendiga, ahora
vivo en puro temblor de que me dejes,
y te pregunto, pálida, a cada hora:
«¿Estás conmigo aún? ¡Ay, no te alejes!»
Quisiera hacer las marchas sonriendo
y confiando ahora que has venido;
pero hasta en el dormir estoy temiendo
y pregunto entre sueños: «¿No te has ido?».
vivo en puro temblor de que me dejes,
y te pregunto, pálida, a cada hora:
«¿Estás conmigo aún? ¡Ay, no te alejes!»
Quisiera hacer las marchas sonriendo
y confiando ahora que has venido;
pero hasta en el dormir estoy temiendo
y pregunto entre sueños: «¿No te has ido?».
Decálogo del artista
I. Amarás la belleza, que es la sombra de Dios sobre el Universo.
II. No hay arte ateo. Aunque no ames al Creador, lo afirmarás creando a su semejanza.
III. No darás la belleza como cebo para los sentidos, sino como el natural alimento del alma.
IV. No te será pretexto para la lujuria ni para la vanidad, sino ejercicio divino.
V. No la buscarás en las ferias ni llevarás tu obra a ellas, porque la Belleza es virgen, y la que está en las ferias no es Ella.
VI. Subirá de tu corazón a tu canto y te habrá purificado a ti el primero.
VII. Tu belleza se llamará también misericordia, y consolará el corazón de los hombres.
VIII. Darás tu obra como se da un hijo: restando sangre de tu corazón.
IX. No te será la belleza opio adormecedor, sino vino generoso que te encienda para la acción, pues si dejas de ser hombre o mujer, dejarás de ser artista.
X. De toda creación saldrás con vergüenza, porque fue inferior a tu sueño, e inferior a ese sueño maravilloso de Dios, que es la Naturaleza.
II. No hay arte ateo. Aunque no ames al Creador, lo afirmarás creando a su semejanza.
III. No darás la belleza como cebo para los sentidos, sino como el natural alimento del alma.
IV. No te será pretexto para la lujuria ni para la vanidad, sino ejercicio divino.
V. No la buscarás en las ferias ni llevarás tu obra a ellas, porque la Belleza es virgen, y la que está en las ferias no es Ella.
VI. Subirá de tu corazón a tu canto y te habrá purificado a ti el primero.
VII. Tu belleza se llamará también misericordia, y consolará el corazón de los hombres.
VIII. Darás tu obra como se da un hijo: restando sangre de tu corazón.
IX. No te será la belleza opio adormecedor, sino vino generoso que te encienda para la acción, pues si dejas de ser hombre o mujer, dejarás de ser artista.
X. De toda creación saldrás con vergüenza, porque fue inferior a tu sueño, e inferior a ese sueño maravilloso de Dios, que es la Naturaleza.
Amo amor- Gabriela Mistral
Anda libre en el surco, bate el ala en el viento,
late vivo en el sol y se prende al pinar.
No te vale olvidarlo como al mal pensamiento:
¡le tendrás que escuchar!
Habla lengua de bronce y habla lengua de ave,
ruegos tímidos, imperativos de mar.
No te vale ponerle gesto audaz, ceño grave:
¡lo tendrás que hospedar!
Gasta trazas de dueño; no le ablandan excusas.
Rasga vasos de flor, hiende el hondo glaciar.
No te vale decirle que albergarlo rehúsas:
¡lo tendrás que hospedar!
Tiene argucias sutiles en la réplica fina,
argumentos de sabio, pero en voz de mujer.
Ciencia humana te salva, menos ciencia divina:
¡le tendrás que creer!
Te echa venda de lino; tú la venda toleras.
Te ofrece el brazo cálido, no le sabes huir.
Echa a andar, tú le sigues hechizada aunque vieras
¡que eso para en morir!
late vivo en el sol y se prende al pinar.
No te vale olvidarlo como al mal pensamiento:
¡le tendrás que escuchar!
Habla lengua de bronce y habla lengua de ave,
ruegos tímidos, imperativos de mar.
No te vale ponerle gesto audaz, ceño grave:
¡lo tendrás que hospedar!
Gasta trazas de dueño; no le ablandan excusas.
Rasga vasos de flor, hiende el hondo glaciar.
No te vale decirle que albergarlo rehúsas:
¡lo tendrás que hospedar!
Tiene argucias sutiles en la réplica fina,
argumentos de sabio, pero en voz de mujer.
Ciencia humana te salva, menos ciencia divina:
¡le tendrás que creer!
Te echa venda de lino; tú la venda toleras.
Te ofrece el brazo cálido, no le sabes huir.
Echa a andar, tú le sigues hechizada aunque vieras
¡que eso para en morir!
Adiós - Gabriela Mistral
En costa lejana
y en mar de Pasión,
dijimos adioses
sin decir adiós.
Y no fue verdad
la alucinación.
Ni tú la creíste
ni la creo yo,
«y es cierto y no es cierto»
como en la canción.
Que yendo hacia el Sur
diciendo iba yo:
«Vamos hacia el mar
que devora al Sol».
Y yendo hacia el Norte
decía tu voz:
«Vamos a ver juntos
donde se hace el Sol».
Ni por juego digas
o exageración
que nos separaron
tierra y mar, que son
ella, sueño y el
alucinación.
No te digas solo
ni pida tu voz
albergue para uno
al albergador.
Echarás la sombra
que siempre se echó,
morderás la duna
con paso de dos...
Para que ninguno,
ni hombre ni dios,
nos llame partidos
como luna y sol;
para que ni roca
ni viento errador,
ni río con vado
ni árbol sombreador,
aprendan y digan
mentira o error
del Sur y del Norte,
del uno y del dos!
y en mar de Pasión,
dijimos adioses
sin decir adiós.
Y no fue verdad
la alucinación.
Ni tú la creíste
ni la creo yo,
«y es cierto y no es cierto»
como en la canción.
Que yendo hacia el Sur
diciendo iba yo:
«Vamos hacia el mar
que devora al Sol».
Y yendo hacia el Norte
decía tu voz:
«Vamos a ver juntos
donde se hace el Sol».
Ni por juego digas
o exageración
que nos separaron
tierra y mar, que son
ella, sueño y el
alucinación.
No te digas solo
ni pida tu voz
albergue para uno
al albergador.
Echarás la sombra
que siempre se echó,
morderás la duna
con paso de dos...
Para que ninguno,
ni hombre ni dios,
nos llame partidos
como luna y sol;
para que ni roca
ni viento errador,
ni río con vado
ni árbol sombreador,
aprendan y digan
mentira o error
del Sur y del Norte,
del uno y del dos!
10 de abril de 2008
En pie
Estoy en pie por la costumbre de jugarme,
porque aprendí en el rigor a modelarme;
hay mil caminos por andar,
no quiero ya retroceder
en esta lucha por llegar,
en el deseo de vencer.
Cada mañana estrena un nuevo día
y yo también mi terca valentía
y le respondo al milagro de estar vivo
inventándome un motivo para amar.
Es mi vida más que nada
una página callada de heroísmo,
el afán de sostenerme
y el deseo de ponerme a mí mismo en pie
ante el sopapo de la suerte en pie.
Frente a la vida y en la muerte
y si un día el dolor me destruye la fe,
como un árbol me muero de pie.
Estoy en pie, y no me asombra ni me duele,
bebí la hiel, pero también gusté las mieles.
Cuando el destino me empujó
y en el fracaso sucumbí
un nuevo impulso me creció
y entre cenizas renací.
Para vestir mi sangre gota a gota
sin importarme el triunfo o la derrota,
para asumir el compromiso de la vida
con el alma bien curtida, con valor.
porque aprendí en el rigor a modelarme;
hay mil caminos por andar,
no quiero ya retroceder
en esta lucha por llegar,
en el deseo de vencer.
Cada mañana estrena un nuevo día
y yo también mi terca valentía
y le respondo al milagro de estar vivo
inventándome un motivo para amar.
Es mi vida más que nada
una página callada de heroísmo,
el afán de sostenerme
y el deseo de ponerme a mí mismo en pie
ante el sopapo de la suerte en pie.
Frente a la vida y en la muerte
y si un día el dolor me destruye la fe,
como un árbol me muero de pie.
Estoy en pie, y no me asombra ni me duele,
bebí la hiel, pero también gusté las mieles.
Cuando el destino me empujó
y en el fracaso sucumbí
un nuevo impulso me creció
y entre cenizas renací.
Para vestir mi sangre gota a gota
sin importarme el triunfo o la derrota,
para asumir el compromiso de la vida
con el alma bien curtida, con valor.
Sin piel
Ya sé!
Llegó la hora de archivar el corazón
de hacer con la ilusión
que no me va a servir
un lindo paquetito con una cinta azul,
guardarlo en el baúl
y no volverlo a abrir.
Es hora da matar... los sueños,
es hora de inventar... coraje,
para iniciar el largo viaje,
por un gris paisaje... sin amor
Voy a aprender a llorar sin sufrir,
sin detenerme a mirar una flor,
a encallecer lentamente,
igual que la gente sin alma y sin voz.
Voy a entender que se puede morir
y latir... al compás del reloj,
como una máquina fiel,
igual que un robot... sin piel.
Después!!!
de haber sentido
hasta el dolor a los demás,
de darme sin medir, de amar sin calcular,
llegó la indiferencia
metiéndose en mi piel
pacientemente cruel, matando mi verdad.
Saber que no me importa nada
de alguna vibración pasada
y a caminar narcotizada
por un mundo helado... sin amor
Llegó la hora de archivar el corazón
de hacer con la ilusión
que no me va a servir
un lindo paquetito con una cinta azul,
guardarlo en el baúl
y no volverlo a abrir.
Es hora da matar... los sueños,
es hora de inventar... coraje,
para iniciar el largo viaje,
por un gris paisaje... sin amor
Voy a aprender a llorar sin sufrir,
sin detenerme a mirar una flor,
a encallecer lentamente,
igual que la gente sin alma y sin voz.
Voy a entender que se puede morir
y latir... al compás del reloj,
como una máquina fiel,
igual que un robot... sin piel.
Después!!!
de haber sentido
hasta el dolor a los demás,
de darme sin medir, de amar sin calcular,
llegó la indiferencia
metiéndose en mi piel
pacientemente cruel, matando mi verdad.
Saber que no me importa nada
de alguna vibración pasada
y a caminar narcotizada
por un mundo helado... sin amor
Es cansancio de la vida y hartazgo
de las frases, los gestos, y de todo,
es evocar un rostro, rasgo a rasgo,
recordando un momento de algún modo...
Sentir que lo que duele a nadie importa,
reír y de reír estar cansada,
gemir en voz muy baja estando sola,
querer entretenerse.... y no hacer nada....
Es llevar un amor en el recuerdo,
revivirlo en amarga lejanía,
pasar las horas largas frente a un muerto
y sentir que no acaba nunca el día...
Ver llegar con terror las horas largas
y sentir el silencio de un vacío,
temerle a la caída de la tarde,
cerrar los ojos y temblar de frío.
de las frases, los gestos, y de todo,
es evocar un rostro, rasgo a rasgo,
recordando un momento de algún modo...
Sentir que lo que duele a nadie importa,
reír y de reír estar cansada,
gemir en voz muy baja estando sola,
querer entretenerse.... y no hacer nada....
Es llevar un amor en el recuerdo,
revivirlo en amarga lejanía,
pasar las horas largas frente a un muerto
y sentir que no acaba nunca el día...
Ver llegar con terror las horas largas
y sentir el silencio de un vacío,
temerle a la caída de la tarde,
cerrar los ojos y temblar de frío.
Besos - Gabriela Mistral
Besos que pronuncian por sí solos
la sentencia de amor condenatoria,
hay besos que se dan con la mirada
hay besos que se dan con la memoria.
Hay besos silenciosos, besos nobles
hay besos enigmáticos, sinceros
hay besos que se dan sólo las almas,
hay besos por prohibidos, verdaderos.
Hay besos que calcinan y que hieren,
hay besos que arrebatan los sentidos,
hay besos misteriosos que han dejado
mil sueños errantes y perdidos.
Hay besos problemáticos que encierran
una clave que nadie ha descifrado,
hay besos que engendran la tragedia,
cuántas rosas en broche han deshojado.
Hay besos perfumados, besos tibios
que palpitan en íntimos anhelos,
hay besos que en los labios dejan huellas
como un campo de sol entre dos hielos.
Hay besos que parecen azucenas
por sublimes, ingenuos y por puros,
hay besos traicioneros y cobardes,
hay besos maldecidos y perjuros.
Judas besa a Jesús y deja impresa
en su rostro de Dios, la felonía,
mientras la Magdalena con sus besos
fortifica piadosa su agonía.
Desde entonces en los besos palpita
el amor, la traición y los dolores,
en las bodas humanas se parecen
a la brisa que juega con las flores.
Hay besos que producen desvaríos
de amorosa pasión ardiente y loca,
tú los conoces bien, son besos míos
inventados por mí, para tu boca.
Besos de llama que en rastro impreso
llevan los surcos de un amor vedado,
besos de tempestad, salvajes besos,
que sólo nuestros labios han probado.
¿Te acuerdas del primero... ? indefinible;
cubrió tu faz de cárdenos sonrojos
y en los espasmos de emoción terrible,
llenáronse de lágrimas tus ojos.
Te acuerdas que una tarde en loco exceso
te vi celoso imaginando agravios.
te suspendí en mis brazos... vibró un beso,
y que viste después...? Sangre en mis labios.
Yo te enseñé a besar: los besos fríos
son de impasible corazón de roca,
yo te enseñé a besar con besos míos
inventados por mí, para tu boca.
la sentencia de amor condenatoria,
hay besos que se dan con la mirada
hay besos que se dan con la memoria.
Hay besos silenciosos, besos nobles
hay besos enigmáticos, sinceros
hay besos que se dan sólo las almas,
hay besos por prohibidos, verdaderos.
Hay besos que calcinan y que hieren,
hay besos que arrebatan los sentidos,
hay besos misteriosos que han dejado
mil sueños errantes y perdidos.
Hay besos problemáticos que encierran
una clave que nadie ha descifrado,
hay besos que engendran la tragedia,
cuántas rosas en broche han deshojado.
Hay besos perfumados, besos tibios
que palpitan en íntimos anhelos,
hay besos que en los labios dejan huellas
como un campo de sol entre dos hielos.
Hay besos que parecen azucenas
por sublimes, ingenuos y por puros,
hay besos traicioneros y cobardes,
hay besos maldecidos y perjuros.
Judas besa a Jesús y deja impresa
en su rostro de Dios, la felonía,
mientras la Magdalena con sus besos
fortifica piadosa su agonía.
Desde entonces en los besos palpita
el amor, la traición y los dolores,
en las bodas humanas se parecen
a la brisa que juega con las flores.
Hay besos que producen desvaríos
de amorosa pasión ardiente y loca,
tú los conoces bien, son besos míos
inventados por mí, para tu boca.
Besos de llama que en rastro impreso
llevan los surcos de un amor vedado,
besos de tempestad, salvajes besos,
que sólo nuestros labios han probado.
¿Te acuerdas del primero... ? indefinible;
cubrió tu faz de cárdenos sonrojos
y en los espasmos de emoción terrible,
llenáronse de lágrimas tus ojos.
Te acuerdas que una tarde en loco exceso
te vi celoso imaginando agravios.
te suspendí en mis brazos... vibró un beso,
y que viste después...? Sangre en mis labios.
Yo te enseñé a besar: los besos fríos
son de impasible corazón de roca,
yo te enseñé a besar con besos míos
inventados por mí, para tu boca.
Francisco Luis Bernárdez
Tan unidas están nuestras cabezas
y tan atados nuestros corazones,
ya concertadas las inclinaciones
y confundidas las naturalezas,
que nuestros argumentos y razones,
y nuestras alegrías y tristezas
están jugando al ajedrez con piezas
iguales en color y en proporciones.
En el tablero de la vida vemos
empañados a dos que conocemos
a pesar de que no diferenciamos,
en un juego amoroso que sabemos,
sin ganador, porque los dos perdemos,
sin perdedor, porque los dos ganamos.
y tan atados nuestros corazones,
ya concertadas las inclinaciones
y confundidas las naturalezas,
que nuestros argumentos y razones,
y nuestras alegrías y tristezas
están jugando al ajedrez con piezas
iguales en color y en proporciones.
En el tablero de la vida vemos
empañados a dos que conocemos
a pesar de que no diferenciamos,
en un juego amoroso que sabemos,
sin ganador, porque los dos perdemos,
sin perdedor, porque los dos ganamos.
Monólogo del amor que no quiere amar - Ignacio Anzoátegui
Este querer quererte por amarte
y este miedo de amarte sin quererte
y este querer perderte por ganarte
y este querer amarte sin perderte.
Y este ganarte sin saber perderte
y este perderte sin saber ganarte,
me dan miedo de amarte por amarte
cuando quisiera no querer quererte.
Este miedo de amarte sin ganarte
y este querer ganarte sin perderte
me obligan a perderte sin amarte.
Porque el miedo de amarte y de perderte
y el miedo de quererte y de ganarte
es el miedo de amarte hasta la muerte
y este miedo de amarte sin quererte
y este querer perderte por ganarte
y este querer amarte sin perderte.
Y este ganarte sin saber perderte
y este perderte sin saber ganarte,
me dan miedo de amarte por amarte
cuando quisiera no querer quererte.
Este miedo de amarte sin ganarte
y este querer ganarte sin perderte
me obligan a perderte sin amarte.
Porque el miedo de amarte y de perderte
y el miedo de quererte y de ganarte
es el miedo de amarte hasta la muerte
En paz- Amado Nervo
Muy cerca de mi ocaso yo te bendigo, vida,
porque nunca me diste ni esperanza fallida,
ni trabajos injustos, ni pena inmerecida.
Porque veo al final de mi rudo camino
que yo fui el arquitecto de mi propio destino:
que si extraje las mieles o la hiel de las cosas
fue porque en ellas puse hiel o mieles sabrosas.
Cuando planté rosales, coseché siempre rosas.
Cierto, a mis lozanías va a seguir el invierno...
mas tú no me dijiste que Mayo fuese eterno!
Hallé, sin duda, largas noches de mis penas
mas no me prometiste tú sólo noches buenas,
y en cambio tuve algunas santamente serenas...
Amé, fui amado, el sol acarició mi faz.
Vida: nada me debes. Vida: estamos en paz.
porque nunca me diste ni esperanza fallida,
ni trabajos injustos, ni pena inmerecida.
Porque veo al final de mi rudo camino
que yo fui el arquitecto de mi propio destino:
que si extraje las mieles o la hiel de las cosas
fue porque en ellas puse hiel o mieles sabrosas.
Cuando planté rosales, coseché siempre rosas.
Cierto, a mis lozanías va a seguir el invierno...
mas tú no me dijiste que Mayo fuese eterno!
Hallé, sin duda, largas noches de mis penas
mas no me prometiste tú sólo noches buenas,
y en cambio tuve algunas santamente serenas...
Amé, fui amado, el sol acarició mi faz.
Vida: nada me debes. Vida: estamos en paz.
Yo estoy velando - Julia Prilutzki Farni
Tú duermes, ya lo sé. Yo estoy velando.
No importa que estés lejos, que no escuche
tu cadencia en la sombra,
no importa que no pueda
pasar mi mano sobre tu cabeza,
tus sienes y tus hombros.
Yo estoy velando, siempre.
No importa que no pueda acurrucarme
para que tú me envuelvas sin saberlo,
para que tú me abraces sin sentirlo,
para que me retengas
mientras yo tiemblo y digo simplemente
palabras que no escuchas.
Yo puedo estar tan lejos
pero sigo velando cuando duermes.
No importa que estés lejos, que no escuche
tu cadencia en la sombra,
no importa que no pueda
pasar mi mano sobre tu cabeza,
tus sienes y tus hombros.
Yo estoy velando, siempre.
No importa que no pueda acurrucarme
para que tú me envuelvas sin saberlo,
para que tú me abraces sin sentirlo,
para que me retengas
mientras yo tiemblo y digo simplemente
palabras que no escuchas.
Yo puedo estar tan lejos
pero sigo velando cuando duermes.
Quiero llevar tu sello - Julia Prilutzki Farni
Quiero llevar tu sello, estar marcada
como una cosa más entre tus cosas.
Que las gentes murmuren: allá pasa,
allá va la feliz, la señalada,
la que lleva en el rostro
esa antigua señal de risa y lágrima,
la cabellera derramada y viva,
toda ella una antorcha y toda llama,
musgo de eternidad sobre sus hombros
resplandeciendo así, como una lámpara.
A mis pies, un rumor de muchedumbre
se irá abriendo en canal, como una calle.
No me importa que digan:
esa mujer que escapa como ráfaga
que no vé fuera de su sangre, nada,
que ya no escucha fuera de sus voces,
que no despierta sino entre sus brazos,
que camina sonriendo,
esa mujer que va segando el aire,
la boca contra el viento,
le pertenece toda como un libro,
como el reloj, la pipa o el llavero.
Como cualquier objeto imprescindible
que es uno mismo a fuerza de ser nuestro.
Quiero que todos sepan
que te quiero:
deja tu mano, amor, sobre mi mano,
sobre mi corazón, deja tu sello.
como una cosa más entre tus cosas.
Que las gentes murmuren: allá pasa,
allá va la feliz, la señalada,
la que lleva en el rostro
esa antigua señal de risa y lágrima,
la cabellera derramada y viva,
toda ella una antorcha y toda llama,
musgo de eternidad sobre sus hombros
resplandeciendo así, como una lámpara.
A mis pies, un rumor de muchedumbre
se irá abriendo en canal, como una calle.
No me importa que digan:
esa mujer que escapa como ráfaga
que no vé fuera de su sangre, nada,
que ya no escucha fuera de sus voces,
que no despierta sino entre sus brazos,
que camina sonriendo,
esa mujer que va segando el aire,
la boca contra el viento,
le pertenece toda como un libro,
como el reloj, la pipa o el llavero.
Como cualquier objeto imprescindible
que es uno mismo a fuerza de ser nuestro.
Quiero que todos sepan
que te quiero:
deja tu mano, amor, sobre mi mano,
sobre mi corazón, deja tu sello.
Cómo decir de pronto - Julia Prilutzki Farni
Cómo decir de pronto:
tómame entre las manos,
no me dejes caer. Te necesito:
acepta este milagro.
Tenemos que aprender a no asombrarnos
de habernos encontrado,
de que la vida puede estar de pronto
en el silencio o la mirada.
Tenemos que aprender a ser felices,
a no extrañarnos de tener algo nuestro.
Tenemos que aprender a no temernos
y a no asustarnos
y a estar seguros.
Y a no causarnos daño.
tómame entre las manos,
no me dejes caer. Te necesito:
acepta este milagro.
Tenemos que aprender a no asombrarnos
de habernos encontrado,
de que la vida puede estar de pronto
en el silencio o la mirada.
Tenemos que aprender a ser felices,
a no extrañarnos de tener algo nuestro.
Tenemos que aprender a no temernos
y a no asustarnos
y a estar seguros.
Y a no causarnos daño.
Una mujer desnuda y en lo oscuro - Mario Benedetti
Una mujer desnuda y en lo oscuro
tiene una claridad que nos alumbra
de modo que si ocurre un desconsuelo
un apagón o una noche sin luna
es conveniente y hasta imprescindible
tener a mano una mujer desnuda
una mujer desnuda y en lo oscuro
genera un resplandor que da confianza
entonces dominguea el almanaque
vibran en su rincón las telarañas
y los ojos felices y felinos
miran y de mirar nunca se cansan
una mujer desnuda y en lo oscuro
es una vocación para las manos
para los labios es casi un destino
y para el corazón un despilfarro
una mujer desnuda es un enigma
y siempre es una fiesta descifrarlo
una mujer desnuda y en lo oscuro
genera una luz propia y nos enciende
el cielo raso se convierte en cielo
y es una gloria no ser inocente
una mujer querida o vislumbrada
desbarata por una vez la muerte
tiene una claridad que nos alumbra
de modo que si ocurre un desconsuelo
un apagón o una noche sin luna
es conveniente y hasta imprescindible
tener a mano una mujer desnuda
una mujer desnuda y en lo oscuro
genera un resplandor que da confianza
entonces dominguea el almanaque
vibran en su rincón las telarañas
y los ojos felices y felinos
miran y de mirar nunca se cansan
una mujer desnuda y en lo oscuro
es una vocación para las manos
para los labios es casi un destino
y para el corazón un despilfarro
una mujer desnuda es un enigma
y siempre es una fiesta descifrarlo
una mujer desnuda y en lo oscuro
genera una luz propia y nos enciende
el cielo raso se convierte en cielo
y es una gloria no ser inocente
una mujer querida o vislumbrada
desbarata por una vez la muerte
Los formales y el frío - Mario Benedetti
Quién iba a prever que el amor ese informal
se dedicara a ellos tan formales
mientras almorzaban por primera vez
ella muy lenta y él no tanto
y hablaban con sospechosa objetividad
de grandes temas en dos volúmenes
su sonrisa la de ella
era como un augurio o una fábula
su mirada la de él tomaba nota
de cómo eran sus ojos los de ella
pero sus palabras las de él
no se enteraban de esa dulce encuesta
como siempre o como casi siempre
la política condujo a la cultura
así que por la noche concurrieron al teatro
sin tocarse una uña o un ojal
ni siquiera una hebilla o una manga
y como a la salida hacía bastante frío
y ella no tenía medias
sólo sandalias por las que asomaban
unos dedos muy blancos e indefensos
fue preciso meterse en un boliche
y ya que el mozo demoraba tanto
ellos optaron por la confidencia
extra seca y sin hielo por favor
cuando llegaron a su casa la de ella
ya el frío estaba en sus labios los de él
de modo que ella fábula y augurio
le diò refugio y café instantáneo
una hora apenas de biografía y nostalgias
hasta que al fin sobrevino un silencio
como se sabe en estos casos es bravo
decir algo que realmente no sobre
él probó sólo falta que me quede a dormir
y ella probó por qué no te quedás
y él no me lo digas dos veces
y ella bueno por qué no te quedás
de manera que él se quedó en principio
a besar sin usura sus pies fríos los de ella
después ella besó sus labios los de él
que a esa altura ya no estaban tan fríos
y sucesivamente así
mientras los grandes temas
dormían el sueño que ellos no durmieron.
se dedicara a ellos tan formales
mientras almorzaban por primera vez
ella muy lenta y él no tanto
y hablaban con sospechosa objetividad
de grandes temas en dos volúmenes
su sonrisa la de ella
era como un augurio o una fábula
su mirada la de él tomaba nota
de cómo eran sus ojos los de ella
pero sus palabras las de él
no se enteraban de esa dulce encuesta
como siempre o como casi siempre
la política condujo a la cultura
así que por la noche concurrieron al teatro
sin tocarse una uña o un ojal
ni siquiera una hebilla o una manga
y como a la salida hacía bastante frío
y ella no tenía medias
sólo sandalias por las que asomaban
unos dedos muy blancos e indefensos
fue preciso meterse en un boliche
y ya que el mozo demoraba tanto
ellos optaron por la confidencia
extra seca y sin hielo por favor
cuando llegaron a su casa la de ella
ya el frío estaba en sus labios los de él
de modo que ella fábula y augurio
le diò refugio y café instantáneo
una hora apenas de biografía y nostalgias
hasta que al fin sobrevino un silencio
como se sabe en estos casos es bravo
decir algo que realmente no sobre
él probó sólo falta que me quede a dormir
y ella probó por qué no te quedás
y él no me lo digas dos veces
y ella bueno por qué no te quedás
de manera que él se quedó en principio
a besar sin usura sus pies fríos los de ella
después ella besó sus labios los de él
que a esa altura ya no estaban tan fríos
y sucesivamente así
mientras los grandes temas
dormían el sueño que ellos no durmieron.
No me arrepiento de nada
No me arrepiento de nada
Desde la mujer que soy,
a veces me da por contemplar
aquellas que pude haber sido;
las mujeres primorosas,
hacendosas, buenas esposas,
dechado de virtudes,
que deseara mi madre.
No sé por qué
la vida entera he pasado
rebelándome contra ellas.
Odio sus amenazas en mi cuerpo.
La culpa que sus vidas impecables,
por extraño maleficio,
me inspiran.
Reniego de sus buenos oficios;
de los llantos a escondidas del esposo,
del pudor de su desnudez
bajo la planchada y almidonada ropa interior.
Estas mujeres, sin embargo,
me miran desde el interior de los espejos,
levantan su dedo acusador
y, a veces, cedo a sus miradas de reproche
y quiero ganarme la aceptación universal,
ser la "niña buena", la "mujer decente"
la Gioconda irreprochable.
Sacarme diez en conducta
con el partido, el estado, las amistades,
mi familia, mis hijos y todos los demás seres
que abundantes pueblan este mundo nuestro.
En esta contradicción inevitable
entre lo que debió haber sido y lo que es,
he librado numerosas batallas mortales,
batallas a mordiscos de ellas contra mí
-ellas habitando en mí queriendo ser yo misma-
transgrediendo maternos mandamientos,
desgarro adolorida y a trompicones
a las mujeres internas
que, desde la infancia, me retuercen los ojos
porque no quepo en el molde perfecto de sus sueños,
porque me atrevo a ser esta loca, falible, tierna y vulnerable,
que se enamora como alma en pena
de causas justas, hombres hermosos,
y palabras juguetonas.
Porque, de adulta, me atreví a vivir la niñez vedada,
e hice el amor sobre escritorios
-en horas de oficina-
y rompí lazos inviolables
y me atreví a gozar
el cuerpo sano y sinuoso
con que los genes de todos mis ancestros
me dotaron.
No culpo a nadie. Más bien les agradezco los dones.
No me arrepiento de nada, como dijo la Edith Piaf.
Pero en los pozos oscuros en que me hundo,
cuando, en las mañanas, no más abrir los ojos,
siento las lágrimas pujando;
veo a esas otras mujeres esperando en el vestíbulo,
blandiendo condenas contra mi felicidad.
Impertérritas niñas buenas me circundan
y danzan sus canciones infantiles contra mí
contra esta mujer
hecha y derecha,
plena.
Esta mujer de pechos en pecho
y caderas anchas
que, por mi madre y contra ella,
me gusta ser.
Desde la mujer que soy,
a veces me da por contemplar
aquellas que pude haber sido;
las mujeres primorosas,
hacendosas, buenas esposas,
dechado de virtudes,
que deseara mi madre.
No sé por qué
la vida entera he pasado
rebelándome contra ellas.
Odio sus amenazas en mi cuerpo.
La culpa que sus vidas impecables,
por extraño maleficio,
me inspiran.
Reniego de sus buenos oficios;
de los llantos a escondidas del esposo,
del pudor de su desnudez
bajo la planchada y almidonada ropa interior.
Estas mujeres, sin embargo,
me miran desde el interior de los espejos,
levantan su dedo acusador
y, a veces, cedo a sus miradas de reproche
y quiero ganarme la aceptación universal,
ser la "niña buena", la "mujer decente"
la Gioconda irreprochable.
Sacarme diez en conducta
con el partido, el estado, las amistades,
mi familia, mis hijos y todos los demás seres
que abundantes pueblan este mundo nuestro.
En esta contradicción inevitable
entre lo que debió haber sido y lo que es,
he librado numerosas batallas mortales,
batallas a mordiscos de ellas contra mí
-ellas habitando en mí queriendo ser yo misma-
transgrediendo maternos mandamientos,
desgarro adolorida y a trompicones
a las mujeres internas
que, desde la infancia, me retuercen los ojos
porque no quepo en el molde perfecto de sus sueños,
porque me atrevo a ser esta loca, falible, tierna y vulnerable,
que se enamora como alma en pena
de causas justas, hombres hermosos,
y palabras juguetonas.
Porque, de adulta, me atreví a vivir la niñez vedada,
e hice el amor sobre escritorios
-en horas de oficina-
y rompí lazos inviolables
y me atreví a gozar
el cuerpo sano y sinuoso
con que los genes de todos mis ancestros
me dotaron.
No culpo a nadie. Más bien les agradezco los dones.
No me arrepiento de nada, como dijo la Edith Piaf.
Pero en los pozos oscuros en que me hundo,
cuando, en las mañanas, no más abrir los ojos,
siento las lágrimas pujando;
veo a esas otras mujeres esperando en el vestíbulo,
blandiendo condenas contra mi felicidad.
Impertérritas niñas buenas me circundan
y danzan sus canciones infantiles contra mí
contra esta mujer
hecha y derecha,
plena.
Esta mujer de pechos en pecho
y caderas anchas
que, por mi madre y contra ella,
me gusta ser.
Sustituyes
Reemplazas, canjeas,
conmutas, desbancas,
renuevas, sucedes,
suples, cambias.
Las palabras que salieron
de tus labios sólo fueron una.
Mitigaste tus miedos arrojando
luz sobre nuestra existencia.
Imaginaste un mundo en el que
los dos éramos los dueños.
Separados antes de tiempo,
juntos en la distancia.
Utilizaste arte abstracto para llevar
de la mano tu desilusión e inmovilidad.
Clamaste perdón de dioses implorando
sinceridad no ejercida en tu ser.
Fuiste una, no sólo una más.
Desde que imagino la noche,
tú repartes los números
que me condenan para siempre.
conmutas, desbancas,
renuevas, sucedes,
suples, cambias.
Las palabras que salieron
de tus labios sólo fueron una.
Mitigaste tus miedos arrojando
luz sobre nuestra existencia.
Imaginaste un mundo en el que
los dos éramos los dueños.
Separados antes de tiempo,
juntos en la distancia.
Utilizaste arte abstracto para llevar
de la mano tu desilusión e inmovilidad.
Clamaste perdón de dioses implorando
sinceridad no ejercida en tu ser.
Fuiste una, no sólo una más.
Desde que imagino la noche,
tú repartes los números
que me condenan para siempre.
Si crees...
Si crees que sigo aquí te equivocas.
Si crees que me he ido no aciertas.
Sólo cree que no estoy aquí,
que mañana volveré a no estar.
Partiendo de lugares inexistentes
paralizo mis sentimientos,
y reduzco las revoluciones
que mis ideas crean en el vacío.
No creas nada de lo que digo,
soy un embustero que desbanca
la razón de tus malgastados senos
por placeres ensombrecidos.
Los pasos se borran con tu mirada,
mis alas se recortan odiando placas
de hielo que resbalan en las alcantarillas.
Placer, sabes que no lo es.
Nada de lo que lees está siendo escrito,
tu retina engaña seres inmunes a la voz.
Esa voz que mirándote a los ojos es capaz, sí,
capaz de desbancar cualquier atisbo de melancolía.
Si crees que me he ido no aciertas.
Sólo cree que no estoy aquí,
que mañana volveré a no estar.
Partiendo de lugares inexistentes
paralizo mis sentimientos,
y reduzco las revoluciones
que mis ideas crean en el vacío.
No creas nada de lo que digo,
soy un embustero que desbanca
la razón de tus malgastados senos
por placeres ensombrecidos.
Los pasos se borran con tu mirada,
mis alas se recortan odiando placas
de hielo que resbalan en las alcantarillas.
Placer, sabes que no lo es.
Nada de lo que lees está siendo escrito,
tu retina engaña seres inmunes a la voz.
Esa voz que mirándote a los ojos es capaz, sí,
capaz de desbancar cualquier atisbo de melancolía.
El amor - Luis García Montero
Las palabras son barcos
y se pierden así, de boca en boca,
como de niebla en niebla.
Llevan su mercancía por las conversaciones
sin encontrar un puerto,
la noche que les pese igual que un ancla.
Deben acostumbrarse a envejecer
y vivir con paciencia de madera
usada por las olas,
irse descomponiendo, dañarse lentamente,
hasta que a la bodega rutinaria
llegue el mar y las hunda.
Porque la vida entra en las palabras
como el mar en un barco,
cubre de tiempo el nombre de las cosas
y lleva a la raíz de un adjetivo
el cielo de una fecha,
el balcón de una casa,
la luz de una ciudad reflejada en un río.
Por eso, niebla a niebla,
cuando el amor invade las palabras,
golpea sus paredes, marca en ellas
los signos de una historia personal
y deja en el pasado de los vocabularios
sensaciones de frío y de calor,
noches que son la noche,
mares que son el mar,
solitarios paseos con extensión de frase
y trenes detenidos y canciones.
Si el amor, como todo, es cuestión de palabras,
acercarme a tu cuerpo fue crear un idioma.
y se pierden así, de boca en boca,
como de niebla en niebla.
Llevan su mercancía por las conversaciones
sin encontrar un puerto,
la noche que les pese igual que un ancla.
Deben acostumbrarse a envejecer
y vivir con paciencia de madera
usada por las olas,
irse descomponiendo, dañarse lentamente,
hasta que a la bodega rutinaria
llegue el mar y las hunda.
Porque la vida entra en las palabras
como el mar en un barco,
cubre de tiempo el nombre de las cosas
y lleva a la raíz de un adjetivo
el cielo de una fecha,
el balcón de una casa,
la luz de una ciudad reflejada en un río.
Por eso, niebla a niebla,
cuando el amor invade las palabras,
golpea sus paredes, marca en ellas
los signos de una historia personal
y deja en el pasado de los vocabularios
sensaciones de frío y de calor,
noches que son la noche,
mares que son el mar,
solitarios paseos con extensión de frase
y trenes detenidos y canciones.
Si el amor, como todo, es cuestión de palabras,
acercarme a tu cuerpo fue crear un idioma.
Uno no escoge
Uno no escoge el país donde nace;
pero ama el país donde ha nacido.
Uno no escoge el tiempo para venir al mundo;
pero debe dejar huella de su tiempo.
Nadie puede evadir su responsabilidad.
Nadie puede taparse los ojos, los oidos,
enmudecer y cortarse las manos.
Todos tenemos un deber de amor que cumplir,.
una historia que nacer
una meta que alcanzar.
No escogimos el momento para venir al mundo:
Ahora podemos hacer el mundo
en que nacerá y crecerá
la semilla que trajimos con nosotros.
pero ama el país donde ha nacido.
Uno no escoge el tiempo para venir al mundo;
pero debe dejar huella de su tiempo.
Nadie puede evadir su responsabilidad.
Nadie puede taparse los ojos, los oidos,
enmudecer y cortarse las manos.
Todos tenemos un deber de amor que cumplir,.
una historia que nacer
una meta que alcanzar.
No escogimos el momento para venir al mundo:
Ahora podemos hacer el mundo
en que nacerá y crecerá
la semilla que trajimos con nosotros.
Y qué más - Los Piojos
Decís que me porto como un chico
pero nadie te ama como yo
decís que soy cruel por lo que digo
pero nadie te ama como yo.
Como un borracho necesita un bar
como un preso libertad, te necesito,
como un mendigo un poco de pan
como un ciego imaginar, te necesito.
Y qué más, y qué más, y quemás
por este amor
y qué más, y qué mas, y quemás
Decís que esto no tiene sentido
y qué sentido tiene una canción
si no puede darme lo que pido
bueno, que me sirva de canción.
Y qué más, y qué más, y quemás...
Como un borracho necesita un bar...
Ay si supieras las horas, qué buenas horas
las horas que vi pasar
las horas que vi pasar
Y qué más, y qué más, y que más...
pero nadie te ama como yo
decís que soy cruel por lo que digo
pero nadie te ama como yo.
Como un borracho necesita un bar
como un preso libertad, te necesito,
como un mendigo un poco de pan
como un ciego imaginar, te necesito.
Y qué más, y qué más, y quemás
por este amor
y qué más, y qué mas, y quemás
Decís que esto no tiene sentido
y qué sentido tiene una canción
si no puede darme lo que pido
bueno, que me sirva de canción.
Y qué más, y qué más, y quemás...
Como un borracho necesita un bar...
Ay si supieras las horas, qué buenas horas
las horas que vi pasar
las horas que vi pasar
Y qué más, y qué más, y que más...
Y nada más - Silvio Rodriguez
Esta extraña tarde
desde mi ventana
trae la brisa vieja
de por la mañana.
No hay nada aquí
solo unos días
que se aprestan a pasar
solo una tarde
en que se puede respirar
un diminuto instante
inmenso en el vivir
después mirar la realidad
y nada más, y nada más.
Ahora me parece
que hubiera vivido
un caudal de siglos
por viejos caminos.
No hay nada aquí
solo unos días
que se aprestan a pasar
solo una tarde
en que se puede respirar
un diminuto instante
inmenso en el vivir
después mirar la realidad
y nada más, y nada más
desde mi ventana
trae la brisa vieja
de por la mañana.
No hay nada aquí
solo unos días
que se aprestan a pasar
solo una tarde
en que se puede respirar
un diminuto instante
inmenso en el vivir
después mirar la realidad
y nada más, y nada más.
Ahora me parece
que hubiera vivido
un caudal de siglos
por viejos caminos.
No hay nada aquí
solo unos días
que se aprestan a pasar
solo una tarde
en que se puede respirar
un diminuto instante
inmenso en el vivir
después mirar la realidad
y nada más, y nada más
El virus del miedo - Ismael Serrano
Lo amaban, ni más ni menos,
y se sacaba cada mañana
las espinas del sueño.
Juraba y maldecía
y se enredaba en la alambrada
de la mansa rutina.
Vivía como tú o como yo.
Los viernes por la noche
iba a buscar a su amor.
Fumaba tranquilo,
planeaba la semana
y ella le arrancaba el cigarro
y lo besaba.
Y un día lo mordió el virus el miedo.
Entendió que las mujeres
nunca tienen dueño.
Y temió que ella marchase,
que se agotase el manantial
sin un por qué.
Venció el miedo y faltó a la última cita,
no descolgó el teléfono
que aullaba en la mesilla.
Y el temor a la derrota
lo agarrotó como un calambre,
sin un por qué.
Duro, intenso y precario...
Se enfrentaba cada día
al oleaje en el trabajo.
Y una mañana la cobardía
lo paralizó en la puerta
y no entró a la oficina.
Volvía a despertar
y empezaba el periódico
como tantos -por detrás.
Vio y sintió la noche
del planeta y su desastre,
tuvo miedo y decidió
no salir a la calle.
Y ahí lo tienes encerrado en casa,
temblando como un niño,
sellando las ventanas,
para no ver, ni escuchar,
sentir, notar la vida estallando fuera.
Por miedo a sentir miedo
fue a la cama,
como una oruga se escondió
y envuelto entre las mantas
se durmió,
hizo humo el sueño
y se olvidó del mundo
por miedo a despertar.
Aún sigue dormido.
Pasaron los inviernos
y aún sigue escondido,
esperando que tu abrazo
le inocule la vacuna
y elimine el virus del miedo
y su locura.
y se sacaba cada mañana
las espinas del sueño.
Juraba y maldecía
y se enredaba en la alambrada
de la mansa rutina.
Vivía como tú o como yo.
Los viernes por la noche
iba a buscar a su amor.
Fumaba tranquilo,
planeaba la semana
y ella le arrancaba el cigarro
y lo besaba.
Y un día lo mordió el virus el miedo.
Entendió que las mujeres
nunca tienen dueño.
Y temió que ella marchase,
que se agotase el manantial
sin un por qué.
Venció el miedo y faltó a la última cita,
no descolgó el teléfono
que aullaba en la mesilla.
Y el temor a la derrota
lo agarrotó como un calambre,
sin un por qué.
Duro, intenso y precario...
Se enfrentaba cada día
al oleaje en el trabajo.
Y una mañana la cobardía
lo paralizó en la puerta
y no entró a la oficina.
Volvía a despertar
y empezaba el periódico
como tantos -por detrás.
Vio y sintió la noche
del planeta y su desastre,
tuvo miedo y decidió
no salir a la calle.
Y ahí lo tienes encerrado en casa,
temblando como un niño,
sellando las ventanas,
para no ver, ni escuchar,
sentir, notar la vida estallando fuera.
Por miedo a sentir miedo
fue a la cama,
como una oruga se escondió
y envuelto entre las mantas
se durmió,
hizo humo el sueño
y se olvidó del mundo
por miedo a despertar.
Aún sigue dormido.
Pasaron los inviernos
y aún sigue escondido,
esperando que tu abrazo
le inocule la vacuna
y elimine el virus del miedo
y su locura.
Nada
Después de todo, todo ha sido nada,
a pesar de que un día lo fue todo.
Después de nada, o después de todo
supe que todo no era más que nada.
Grito "¡Todo!" y el eco dice "¡Nada!".
Grito "¡Nada!" y el eco dice "¡Todo!".
Ahora sé que la nada lo era todo,
y todo era ceniza de la nada.
No queda nada de lo que fue nada
(Era ilusión lo que creía todo
y que, en definitiva, era la nada).
Qué más da que la nada fuera nada
si más nada será, después de todo,
después de tanto todo para nada.
a pesar de que un día lo fue todo.
Después de nada, o después de todo
supe que todo no era más que nada.
Grito "¡Todo!" y el eco dice "¡Nada!".
Grito "¡Nada!" y el eco dice "¡Todo!".
Ahora sé que la nada lo era todo,
y todo era ceniza de la nada.
No queda nada de lo que fue nada
(Era ilusión lo que creía todo
y que, en definitiva, era la nada).
Qué más da que la nada fuera nada
si más nada será, después de todo,
después de tanto todo para nada.
Dime- Bécquer
Cuando entra la sombra oscura
perdida una voz murmura
turbando su triste calma,
si en el fondo de mi alma
la oigo dulce resonar;
dime: ¿es que el viento en sus giros
se queja, o que tu suspiros
me hablan de amor al pasar?
Cuando el sol en mi ventana
rojo brilla a la mañana
y mi amor tu sombra evoca,
si en mi boca de otra boca
sentir creo la impresión;
dime: ¿es que ciego deliro,
o que un beso en un suspiro
me envía tu corazón?
Y en el luminoso día
y en la alta noche sombría,
si en todo cuanto rodea
al alma que te desea
te creo sentir y ver;
dime: ¿es que toco y respiro
soñando, o que en un suspiro
me das tu aliento a beber?
perdida una voz murmura
turbando su triste calma,
si en el fondo de mi alma
la oigo dulce resonar;
dime: ¿es que el viento en sus giros
se queja, o que tu suspiros
me hablan de amor al pasar?
Cuando el sol en mi ventana
rojo brilla a la mañana
y mi amor tu sombra evoca,
si en mi boca de otra boca
sentir creo la impresión;
dime: ¿es que ciego deliro,
o que un beso en un suspiro
me envía tu corazón?
Y en el luminoso día
y en la alta noche sombría,
si en todo cuanto rodea
al alma que te desea
te creo sentir y ver;
dime: ¿es que toco y respiro
soñando, o que en un suspiro
me das tu aliento a beber?
Puedo escribir los versos más tristes - Neruda
Puedo escribir los versos más tristes esta noche.
Escribir, por ejemplo: "La noche está estrellada,
y tiritan, azules, los astros, a lo lejos."
El viento de la noche gira en el cielo y canta.
Puedo escribir los versos más tristes esta noche.
Yo la quise, y ella a veces también me quiso.
En noches como ésta la tuve entre mis brazos.
La besé tantas veces bajo el cielo infinito.
Ella me quiso, a veces yo también la quería.
Cómo no haber amado sus grandes ojos fijos.
Puedo escribir los versos más tristes esta noche.
Pensar que no la tengo. Sentir que la he perdido.
Oir la noche inmensa, más inmensa sin ella.
Y el verso cae al alma como al pasto el rocío.
Que importa que mi amor no pudiera guardarla.
La noche está estrellada y ella no está conmigo.
Eso es todo. A lo lejos alguien canta. A lo lejos.
Mi alma no se contenta con haberla perdido.
Como para acercarla mi mirada la busca.
Mi corazón la busca, y ella no está conmigo.
La misma noche que hace blanquear los mismos árboles.
Nosotros, los de entonces, ya no somos los mismos.
Ya no la quiero, es cierto, pero cuánto la quise.
Mi voz buscaba el viento para tocar su oído.
De otro. Será de otro. Como antes de mis besos.
Su voz, su cuerpo claro. Sus ojos infinitos.
Ya no la quiero, es cierto, pero tal vez la quiero.
Es tan corto el amor, y es tan largo el olvido.
Porque en noches como ésta la tuve entre mis brazos,
mi alma no se contenta con haberla perdido.
Aunque éste sea el último dolor que ella me causa,
y éstos sean los últimos versos que yo le escribo.
Escribir, por ejemplo: "La noche está estrellada,
y tiritan, azules, los astros, a lo lejos."
El viento de la noche gira en el cielo y canta.
Puedo escribir los versos más tristes esta noche.
Yo la quise, y ella a veces también me quiso.
En noches como ésta la tuve entre mis brazos.
La besé tantas veces bajo el cielo infinito.
Ella me quiso, a veces yo también la quería.
Cómo no haber amado sus grandes ojos fijos.
Puedo escribir los versos más tristes esta noche.
Pensar que no la tengo. Sentir que la he perdido.
Oir la noche inmensa, más inmensa sin ella.
Y el verso cae al alma como al pasto el rocío.
Que importa que mi amor no pudiera guardarla.
La noche está estrellada y ella no está conmigo.
Eso es todo. A lo lejos alguien canta. A lo lejos.
Mi alma no se contenta con haberla perdido.
Como para acercarla mi mirada la busca.
Mi corazón la busca, y ella no está conmigo.
La misma noche que hace blanquear los mismos árboles.
Nosotros, los de entonces, ya no somos los mismos.
Ya no la quiero, es cierto, pero cuánto la quise.
Mi voz buscaba el viento para tocar su oído.
De otro. Será de otro. Como antes de mis besos.
Su voz, su cuerpo claro. Sus ojos infinitos.
Ya no la quiero, es cierto, pero tal vez la quiero.
Es tan corto el amor, y es tan largo el olvido.
Porque en noches como ésta la tuve entre mis brazos,
mi alma no se contenta con haberla perdido.
Aunque éste sea el último dolor que ella me causa,
y éstos sean los últimos versos que yo le escribo.
Contradicción
Cuando te aburres, me pides que corra.
Cuando te diviertes, que vaya más despacio.
Si sufres, quieres que vuele.
Si te enamoras, que dure siempre.
Si vas ganando, quieres que me haga corto.
Si estás perdiendo, que me alargue.
Cuando esperas, me pides que pase más deprisa.
Y cuando tienes lo que quieres, que me detenga.
Y no ves que la decisión es tuya, y no mia.
Que cuanto antes lo tengas, más tiempo lo vas a disfrutar.
Cuando te diviertes, que vaya más despacio.
Si sufres, quieres que vuele.
Si te enamoras, que dure siempre.
Si vas ganando, quieres que me haga corto.
Si estás perdiendo, que me alargue.
Cuando esperas, me pides que pase más deprisa.
Y cuando tienes lo que quieres, que me detenga.
Y no ves que la decisión es tuya, y no mia.
Que cuanto antes lo tengas, más tiempo lo vas a disfrutar.
Hoy te quiero denuevo
En las brasas de una hoguera
ayer quemé tus recuerdos.
No eran cartas, ni anillos,
sino silencios y besos.
Y dí tu cariño al viento,
y dije muchas veces;
"Ya no te quiero".
Pero hoy oí tu nombre,
hoy te he visto de nuevo.
El pulso se me ha parado,
y el corazón me ha dado un vuelco.
Y como madera seca,
vuelvo a quemarme en tu fuego.
Ayer empecé a olvidarte, y hoy...,
hoy te quiero de nuevo.
ayer quemé tus recuerdos.
No eran cartas, ni anillos,
sino silencios y besos.
Y dí tu cariño al viento,
y dije muchas veces;
"Ya no te quiero".
Pero hoy oí tu nombre,
hoy te he visto de nuevo.
El pulso se me ha parado,
y el corazón me ha dado un vuelco.
Y como madera seca,
vuelvo a quemarme en tu fuego.
Ayer empecé a olvidarte, y hoy...,
hoy te quiero de nuevo.
...
Después de muerta, no vivía,
después de resucitada, me desvivía,
después en la vida, sólo te veía,
después de verte, sonreía...
Hoy en día, no te veo,
hoy en día, hayo el consuelo.
¿Dónde? en ti, en tu recuerdo.
En tí, sólo en mi pensamiento.
La razón de vivir un día,
por tenerte en un sueño.
después de resucitada, me desvivía,
después en la vida, sólo te veía,
después de verte, sonreía...
Hoy en día, no te veo,
hoy en día, hayo el consuelo.
¿Dónde? en ti, en tu recuerdo.
En tí, sólo en mi pensamiento.
La razón de vivir un día,
por tenerte en un sueño.
Bécquer
Te vi un punto, y flotando ante mis ojos
la imagen de tus ojos se quedó,
como la mancha oscura orlada en fuego
que flota y ciega si se mira al sol.
Adondequiera que la vista clavo
torno a ver sus pupilas llamear,
mas no te encuentro a ti; que es tu mirada
unos ojos, los tuyos; nada más.
De mi alcoba en el ángulo los miro
desasidos fantásticos lucir.
Cuando duermo los siento que se ciernen
de par en par abiertos sobre mí.
Yo sé que hay fuegos fatuos que en la noche
llevan al caminante a perecer;
yo me siento arrastrado por tus ojos,
pero a dónde me arrastran no lo sé.
la imagen de tus ojos se quedó,
como la mancha oscura orlada en fuego
que flota y ciega si se mira al sol.
Adondequiera que la vista clavo
torno a ver sus pupilas llamear,
mas no te encuentro a ti; que es tu mirada
unos ojos, los tuyos; nada más.
De mi alcoba en el ángulo los miro
desasidos fantásticos lucir.
Cuando duermo los siento que se ciernen
de par en par abiertos sobre mí.
Yo sé que hay fuegos fatuos que en la noche
llevan al caminante a perecer;
yo me siento arrastrado por tus ojos,
pero a dónde me arrastran no lo sé.
4 de marzo de 2008
Es más, te perdono!
Te perdono el montón de palabras
que has soplado en mi oído
desde que te conozco
Te perdono tus fotos y tus gatos
tus comidas afuera, cervezas y cigarros
es más, te perdono andar como tu andas,
tus zapatos de nube, tus dientes y tu pelo
Te perdono los cientos de razones,
los miles de problemas, en fin
te perdono no amarme
Lo que no te perdono
es haberme besado con tanta alevosía,
tengo testigos: un perro,
la madrugada y el frío
Y eso sí, que no te lo perdono
pues si te lo perdono seguro
seguro que lo olvido
que has soplado en mi oído
desde que te conozco
Te perdono tus fotos y tus gatos
tus comidas afuera, cervezas y cigarros
es más, te perdono andar como tu andas,
tus zapatos de nube, tus dientes y tu pelo
Te perdono los cientos de razones,
los miles de problemas, en fin
te perdono no amarme
Lo que no te perdono
es haberme besado con tanta alevosía,
tengo testigos: un perro,
la madrugada y el frío
Y eso sí, que no te lo perdono
pues si te lo perdono seguro
seguro que lo olvido
Es necesario olvidarse,
todo puede olvidarse
que ya se va
Olvidar la época de los malentendidos
y del tiempo perdido
a saber cómo
Olvidar esas horas que mataron a veces,
a golpes de preguntas, el corazón de la felicidad
No me abandones
Yo te ofreceré las perlas de lluvia
venidas de países en donde no llueve
Cavaré la tierra hasta después de mi muerte,
para cubrir tu cuerpo de oro y de luz
Haré un país donde el amor será rey,
donde el amor será ley, donde tu serás reina
No me abandones
Inventaré palabras absurdas que tu comprenderás
Te hablaré de aquellos amantes de allí,
que vieron dos veces arder sus corazones.
La historia de ese rey muerto por no haberte encontrado
No me abandones
Se ha visto a menudo echar fuego
en el viejo volcán cuando uno creía demasiado viejo
Resulta que las tierras quemadas dan más maíz
que el mejor abril
Y que cuando viene la tarde para que un cielo flamee
es necesario que el rojo y el negro no se mezclen
No me abandones
No voy a llorar más no voy a hablar más
Me esconderé allí para verte
bailar y sonreír
Llegar a ser la sombra de tu sombra
La sombra de tu mano, la sombra de tu perro
No me abandones...
todo puede olvidarse
que ya se va
Olvidar la época de los malentendidos
y del tiempo perdido
a saber cómo
Olvidar esas horas que mataron a veces,
a golpes de preguntas, el corazón de la felicidad
No me abandones
Yo te ofreceré las perlas de lluvia
venidas de países en donde no llueve
Cavaré la tierra hasta después de mi muerte,
para cubrir tu cuerpo de oro y de luz
Haré un país donde el amor será rey,
donde el amor será ley, donde tu serás reina
No me abandones
Inventaré palabras absurdas que tu comprenderás
Te hablaré de aquellos amantes de allí,
que vieron dos veces arder sus corazones.
La historia de ese rey muerto por no haberte encontrado
No me abandones
Se ha visto a menudo echar fuego
en el viejo volcán cuando uno creía demasiado viejo
Resulta que las tierras quemadas dan más maíz
que el mejor abril
Y que cuando viene la tarde para que un cielo flamee
es necesario que el rojo y el negro no se mezclen
No me abandones
No voy a llorar más no voy a hablar más
Me esconderé allí para verte
bailar y sonreír
Llegar a ser la sombra de tu sombra
La sombra de tu mano, la sombra de tu perro
No me abandones...
Dispárame un te quiero - Mikel Erentxun
Otro domingo sin historia,
el frio que todo lo abriga
en los carteles arrancados
de conciertos atrasados,
en los letreros de las tiendas
que anuncian cese de negocio
y en los semaforos en rojo
de carreteras desiertas.
Siempre veo enemigos
en la sonrisa de la gente,
en callejones sin salida
o en una direccion prohibida
Estoy cansado de fallarme,
estoy cansado de fallarte,
y empezare muy pronto a odiarme
si no empiezo enseguida a amarte.
He facturado un tequiero
para que hoy viaje a tu encuentro,
para que llegue hasta tu puerta
solamente con lo puesto.
He facturado un deseo
a las caderas del cielo,
solo cuando estoy conntigo
siento que vuelvo a estar conmigo.
Que nos corten el telefono,
el gas, las luz y el agua
y que amanezca una mañana
cortado el mundo por impago,
que se desnude la despensa
si vuelves tu a desnudarme,
que vuelva a no contar el tiempo
si cuentas tu en cada instante.
Y tu disparame un tequiero,
hazme el blanco del resto de tu vida
y pon tu nombre a mi corazon.
el frio que todo lo abriga
en los carteles arrancados
de conciertos atrasados,
en los letreros de las tiendas
que anuncian cese de negocio
y en los semaforos en rojo
de carreteras desiertas.
Siempre veo enemigos
en la sonrisa de la gente,
en callejones sin salida
o en una direccion prohibida
Estoy cansado de fallarme,
estoy cansado de fallarte,
y empezare muy pronto a odiarme
si no empiezo enseguida a amarte.
He facturado un tequiero
para que hoy viaje a tu encuentro,
para que llegue hasta tu puerta
solamente con lo puesto.
He facturado un deseo
a las caderas del cielo,
solo cuando estoy conntigo
siento que vuelvo a estar conmigo.
Que nos corten el telefono,
el gas, las luz y el agua
y que amanezca una mañana
cortado el mundo por impago,
que se desnude la despensa
si vuelves tu a desnudarme,
que vuelva a no contar el tiempo
si cuentas tu en cada instante.
Y tu disparame un tequiero,
hazme el blanco del resto de tu vida
y pon tu nombre a mi corazon.
2 de marzo de 2008
La extraña pareja - Ismael Serrano
Eran conocidos en las calles del barrio,
conocidos en todos los bares y tabernas.
Él tan alto, tan serio, tan pálido y delgado,
ella morena y frágil, tan graciosa y pequeña.
Él rondaba, más o menos, los cincuenta,
y ella debía tener no más de veinticuatro.
Él daba clases, creo, en alguna academia,
y ella estudiaba, creo, un curso de italiano.
Bebían y se amaban, o eso parecía,
discutían a veces, a veces sonreían,
se besaban y odiaban, pero nadie es perfecto,
el amor es difícil y extraño en estos tiempos.
La noche debilita los corazones,
noches de funeral, de vino y rosas.
Brindemos por el amor y sus fracasos,
quizás podamos escoger nuestra derrota.
El sol limpia las calles, la memoria,
feroces pasiones atenúa.
Invéntate el final de cada historia,
que el amor es eterno mientras dura.
Él entró una noche en el bar de costumbre,
iba vestido todo de riguroso luto,
venía borracho y solo, traía el gesto serio,
y en las manos una corona de difuntos.
Ella le había dejado, nos explicó sereno,
y había decidido considerarla muerta,
y brindar por su olvido y su descanso eterno,
y celebrar su entierro de taberna en taberna.
Así que allá nos fuimos, y para qué contaros:
vasos vinos y risas, alguna vomitona,
abrazos de amistad, eterna aquella noche.
Requiescat y brindemos por ella y su memoria.
La noche debilita los corazones,
noches de funeral, de vino y rosas.
Brindemos por el amor y sus fracasos,
quizás podamos escoger nuestra derrota.
El sol limpia las calles, la memoria,
feroces pasiones atenúa.
Invéntate el final de cada historia,
que el amor es eterno mientras dura.
Al salir de El Almendro ya iba muy borracho,
se desplomó en el asfalto y me incliné a su lado.
Supe que estaba muriéndose de golpe,
dijo algo en mi oído, se deshizo en mis brazos.
Se lo llevó la ambulancia con su corona y todo,
y yo me fui a cumplir con su encargo maldito.
Llegué hasta el bar que él me había indicado
y busqué a la muchacha entre el humo y el ruido.
Por fin la vi, bailaba muy despacio,
refugiada en el cálido pecho de un muchacho.
Le conté, me escuchó, se abrazó a su pareja.
Yo no sé si lloró, no se veía apenas.
La noche debilita los corazones,
noches de funeral, de vino y rosas.
Brindemos por el amor y sus fracasos,
quizás podamos escoger nuestra derrota.
El sol limpia las calles, la memoria,
feroces pasiones atenúa.
Invéntate el final de cada historia,
que el amor es eterno mientras dura.
conocidos en todos los bares y tabernas.
Él tan alto, tan serio, tan pálido y delgado,
ella morena y frágil, tan graciosa y pequeña.
Él rondaba, más o menos, los cincuenta,
y ella debía tener no más de veinticuatro.
Él daba clases, creo, en alguna academia,
y ella estudiaba, creo, un curso de italiano.
Bebían y se amaban, o eso parecía,
discutían a veces, a veces sonreían,
se besaban y odiaban, pero nadie es perfecto,
el amor es difícil y extraño en estos tiempos.
La noche debilita los corazones,
noches de funeral, de vino y rosas.
Brindemos por el amor y sus fracasos,
quizás podamos escoger nuestra derrota.
El sol limpia las calles, la memoria,
feroces pasiones atenúa.
Invéntate el final de cada historia,
que el amor es eterno mientras dura.
Él entró una noche en el bar de costumbre,
iba vestido todo de riguroso luto,
venía borracho y solo, traía el gesto serio,
y en las manos una corona de difuntos.
Ella le había dejado, nos explicó sereno,
y había decidido considerarla muerta,
y brindar por su olvido y su descanso eterno,
y celebrar su entierro de taberna en taberna.
Así que allá nos fuimos, y para qué contaros:
vasos vinos y risas, alguna vomitona,
abrazos de amistad, eterna aquella noche.
Requiescat y brindemos por ella y su memoria.
La noche debilita los corazones,
noches de funeral, de vino y rosas.
Brindemos por el amor y sus fracasos,
quizás podamos escoger nuestra derrota.
El sol limpia las calles, la memoria,
feroces pasiones atenúa.
Invéntate el final de cada historia,
que el amor es eterno mientras dura.
Al salir de El Almendro ya iba muy borracho,
se desplomó en el asfalto y me incliné a su lado.
Supe que estaba muriéndose de golpe,
dijo algo en mi oído, se deshizo en mis brazos.
Se lo llevó la ambulancia con su corona y todo,
y yo me fui a cumplir con su encargo maldito.
Llegué hasta el bar que él me había indicado
y busqué a la muchacha entre el humo y el ruido.
Por fin la vi, bailaba muy despacio,
refugiada en el cálido pecho de un muchacho.
Le conté, me escuchó, se abrazó a su pareja.
Yo no sé si lloró, no se veía apenas.
La noche debilita los corazones,
noches de funeral, de vino y rosas.
Brindemos por el amor y sus fracasos,
quizás podamos escoger nuestra derrota.
El sol limpia las calles, la memoria,
feroces pasiones atenúa.
Invéntate el final de cada historia,
que el amor es eterno mientras dura.
Instrucciones para salvar el odio eternamente - Ismael Serrano
Si ella se va no la perdones.
Si te deja cultiva bien tu odio.
Nunca seas generoso en olvido, si ella se va.
Si te deja no digas adiós
o "Qué vamos a hacerle", no pidas perdón.
No repases vuestras fotos
y, mirándole a los ojos,
regálale eterno tu odio.
Si ella se va no trates nunca de entenderla.
Maldice sus pasos.
Nunca creas sus despedidas, sus promesas, su explicación.
Y provoca llanto y dolor,
que queme su conciencia como el sol,
que el adiós le corte como una cuchilla.
No te confundas ella, es la asesina.
Porque cuando ella se va
alguien la esperará en la esquina.
En otros brazos reirá con otras mentiras,
dirá "Te amo, cuanto tiempo te he estado esperando".
Y te olvidará, todo habrá muerto,
y aquel otoño nunca habrá sido vuestro.
Para qué mentir, que ella se lleve,
aunque dure poco, tu odio para siempre.
Si te deja cultiva bien tu odio.
Nunca seas generoso en olvido, si ella se va.
Si te deja no digas adiós
o "Qué vamos a hacerle", no pidas perdón.
No repases vuestras fotos
y, mirándole a los ojos,
regálale eterno tu odio.
Si ella se va no trates nunca de entenderla.
Maldice sus pasos.
Nunca creas sus despedidas, sus promesas, su explicación.
Y provoca llanto y dolor,
que queme su conciencia como el sol,
que el adiós le corte como una cuchilla.
No te confundas ella, es la asesina.
Porque cuando ella se va
alguien la esperará en la esquina.
En otros brazos reirá con otras mentiras,
dirá "Te amo, cuanto tiempo te he estado esperando".
Y te olvidará, todo habrá muerto,
y aquel otoño nunca habrá sido vuestro.
Para qué mentir, que ella se lleve,
aunque dure poco, tu odio para siempre.
Sin ti a mi lado - Ismael Serrano
Estoy cansado de hacer el mismo recorrido, el mismo trabajo,
ver las mismas caras, los mismos paisajes, sin ti a mi lado.
Mi vida, poco a poco, se va llenando de esos días
tristes, grises y opacos, que uno omite en su biografía.
Cansado de ir cada noche a los mismos bares,
buscándote aunque sé que no estás, que no voy a encontrarte.
Cansado de ir cada noche lamentando tu ausencia,
directamente a tu altar para hacerte una ofrenda.
Mañana será tarde si vienes a buscarme.
Mira en tu buzón, dejé un mensaje.
No todo está perdido, encuéntrate conmigo,
tú bien conoces el camino.
A esas horas, en las que casi todos engañan a sus amantes,
casi siempre encuentro un buen momento para asesinarme.
Y entre muerte y muerte miro a la ventana,
con la vana esperanza de ver que Madrid se consume entre llamas.
Tú quizás mientras busques un horario perdido
o cantes una canción para dormir a un niño.
Tú mientras busques en papeles perdidos
la letra de una canción que yo te he escrito.
Mañana será tarde si vienes a buscarme.
Mira en tu buzón, dejé un mensaje.
No todo está perdido, encuéntrate conmigo,
tú bien conoces el camino.
Mañana será tarde si vienes a buscarme.
ver las mismas caras, los mismos paisajes, sin ti a mi lado.
Mi vida, poco a poco, se va llenando de esos días
tristes, grises y opacos, que uno omite en su biografía.
Cansado de ir cada noche a los mismos bares,
buscándote aunque sé que no estás, que no voy a encontrarte.
Cansado de ir cada noche lamentando tu ausencia,
directamente a tu altar para hacerte una ofrenda.
Mañana será tarde si vienes a buscarme.
Mira en tu buzón, dejé un mensaje.
No todo está perdido, encuéntrate conmigo,
tú bien conoces el camino.
A esas horas, en las que casi todos engañan a sus amantes,
casi siempre encuentro un buen momento para asesinarme.
Y entre muerte y muerte miro a la ventana,
con la vana esperanza de ver que Madrid se consume entre llamas.
Tú quizás mientras busques un horario perdido
o cantes una canción para dormir a un niño.
Tú mientras busques en papeles perdidos
la letra de una canción que yo te he escrito.
Mañana será tarde si vienes a buscarme.
Mira en tu buzón, dejé un mensaje.
No todo está perdido, encuéntrate conmigo,
tú bien conoces el camino.
Mañana será tarde si vienes a buscarme.
Últimamente - Ismael Serrano
Últimamente ando algo perdido,
me han vencido viejos fantasmas,
nuevas rutinas.
Y en cada esquina acecha un ratero
para robarme las alhajas, los recuerdos,
las felicidades.
De un tiempo a esta parte
llego siempre tarde
a todas mis citas.
Y la vida me parece una fiesta
a la que nadie
se ha molestado en invitarme.
De un tiempo a esta parte
me cuesta tanto, tanto, tanto, no amarte,
no amarte.
Últimamente ando desconcertado,
así que ponte a salvo, porque en este estado
ando como loco.
Y me enamoro de mujeres comprometidas,
llenas de abrazos,
llenas de mentiras.
De un tiempo a esta parte, a mi amor propio algo le falta,
lo has dejado unos puntos
por debajo del de Kafka.
Y la vida me parece una fiesta
a la que nadie
se ha molestado en invitarme.
De un tiempo a esta parte
me cuesta tanto, tanto, tanto, no amarte,
no amarte.
Últimamente planeo una huida
para rehacer mi vida,
probablemente en Marte.
Seguro que allí no hay nadie empeñado en aconsejarme:
"Ismael, ¿qué te pasa?
No estudias, no trabajas".
Y qué vamos a hacerle,
si es que últimamente ando algo perdido,
si te necesito.
Si de un tiempo a esta parte
me cuesta tanto, tanto, tanto, no amarte,
no amarte.
Han de venir tiempos mejores,
cometeré más errores, daré menos explicaciones,
y haré nuevas canciones
en las que te cuente cómo, últimamente,
son tan frecuentes tristes amaneceres
ahogando mis finales,
repetidos, cansados,
miserables,
llenos de soledades.
De un tiempo a esta parte
me cuesta tanto, tanto, tanto, no amarte,
no amarte.
me han vencido viejos fantasmas,
nuevas rutinas.
Y en cada esquina acecha un ratero
para robarme las alhajas, los recuerdos,
las felicidades.
De un tiempo a esta parte
llego siempre tarde
a todas mis citas.
Y la vida me parece una fiesta
a la que nadie
se ha molestado en invitarme.
De un tiempo a esta parte
me cuesta tanto, tanto, tanto, no amarte,
no amarte.
Últimamente ando desconcertado,
así que ponte a salvo, porque en este estado
ando como loco.
Y me enamoro de mujeres comprometidas,
llenas de abrazos,
llenas de mentiras.
De un tiempo a esta parte, a mi amor propio algo le falta,
lo has dejado unos puntos
por debajo del de Kafka.
Y la vida me parece una fiesta
a la que nadie
se ha molestado en invitarme.
De un tiempo a esta parte
me cuesta tanto, tanto, tanto, no amarte,
no amarte.
Últimamente planeo una huida
para rehacer mi vida,
probablemente en Marte.
Seguro que allí no hay nadie empeñado en aconsejarme:
"Ismael, ¿qué te pasa?
No estudias, no trabajas".
Y qué vamos a hacerle,
si es que últimamente ando algo perdido,
si te necesito.
Si de un tiempo a esta parte
me cuesta tanto, tanto, tanto, no amarte,
no amarte.
Han de venir tiempos mejores,
cometeré más errores, daré menos explicaciones,
y haré nuevas canciones
en las que te cuente cómo, últimamente,
son tan frecuentes tristes amaneceres
ahogando mis finales,
repetidos, cansados,
miserables,
llenos de soledades.
De un tiempo a esta parte
me cuesta tanto, tanto, tanto, no amarte,
no amarte.
Ya ves - Ismael Serrano
Ya ves, a veces me canso de ser hombre y también
me agota escuchar que todo va bien,
y ver tristes hombres mirando al sur,
y no existir si no me miras tú.
Ya ves, a veces me canso de perderte y saber
que estamos solos y no va a volver
guevara para darme la razón
de no verte tendida en mi colchón.
Y mientras tanto,
estrépito de andamios,
pateras y naufragios,
desvelan nuestro sueño.
Y mientras tanto,
si hoy se cae la habana,
¿el día de mañana
quién será nuestro dueño?
Así yo canto para recordar
que sigues a mi lado,
que aún sueñas despierta porque así
vencemos el cansancio.
Así yo canto para recordar
que aún seguimos vivos,
si no ves más allá de tu horizonte
estaremos perdidos.
Ya ves, a veces me canso de ser libre, de ser
libre para venderme y caer
muerto donde mi libertad prefiera,
siempre al otro lado de tu frontera.
Ya ves, a veces me canso de mí y de no tener
valor para buscarte y cometer
todo delito que este amor exija.
"Quieta ahí, tus labios o la vida".
Y mientras tanto,
estrépito de andamios,
pateras y naufragios,
desvelan nuestro sueño.
Y mientras tanto,
si arde Lacandona
si Marcos abandona,
¿quién será nuestro dueño?
Así yo canto para recordar
que sigues a mi lado,
que aún sueñas despierta porque así
vencemos el cansancio.
Así yo canto para recordar
que aún seguimos vivos,
si no ves más allá de tu horizonte
estaremos perdidos.
me agota escuchar que todo va bien,
y ver tristes hombres mirando al sur,
y no existir si no me miras tú.
Ya ves, a veces me canso de perderte y saber
que estamos solos y no va a volver
guevara para darme la razón
de no verte tendida en mi colchón.
Y mientras tanto,
estrépito de andamios,
pateras y naufragios,
desvelan nuestro sueño.
Y mientras tanto,
si hoy se cae la habana,
¿el día de mañana
quién será nuestro dueño?
Así yo canto para recordar
que sigues a mi lado,
que aún sueñas despierta porque así
vencemos el cansancio.
Así yo canto para recordar
que aún seguimos vivos,
si no ves más allá de tu horizonte
estaremos perdidos.
Ya ves, a veces me canso de ser libre, de ser
libre para venderme y caer
muerto donde mi libertad prefiera,
siempre al otro lado de tu frontera.
Ya ves, a veces me canso de mí y de no tener
valor para buscarte y cometer
todo delito que este amor exija.
"Quieta ahí, tus labios o la vida".
Y mientras tanto,
estrépito de andamios,
pateras y naufragios,
desvelan nuestro sueño.
Y mientras tanto,
si arde Lacandona
si Marcos abandona,
¿quién será nuestro dueño?
Así yo canto para recordar
que sigues a mi lado,
que aún sueñas despierta porque así
vencemos el cansancio.
Así yo canto para recordar
que aún seguimos vivos,
si no ves más allá de tu horizonte
estaremos perdidos.
Has de saber - Ismael Serrano
Amor mío, has de saber
que uno tiene el alma negra
de respirar el humo de los bares
en los que tú nunca has de beber.
Allí perseguí a mujeres ajenas,
que lloraron conmigo o por mí,
que me llevaron a sus casas
para dejarme morir.
Amor mío, antes de nada has de saber
que no soy recomendable.
No tengo alas para llevarte
pero, si faltas, ¿cómo salvarme?
¿Cómo salvarme?
Amor mío, allí olvidé
que soy tuyo, que se hace de día también,
que afuera me estarían esperando,
y dónde diablos aparqué.
Te vi pasar y blasfemar,
y me escondí entre los portales
para evitar que te cortaras
con mi fracaso de cristales.
Amor mío, antes de nada has de saber
que no soy recomendable.
No tengo alas para llevarte
pero, si faltas, ¿cómo salvarme?
¿Cómo salvarme?
que uno tiene el alma negra
de respirar el humo de los bares
en los que tú nunca has de beber.
Allí perseguí a mujeres ajenas,
que lloraron conmigo o por mí,
que me llevaron a sus casas
para dejarme morir.
Amor mío, antes de nada has de saber
que no soy recomendable.
No tengo alas para llevarte
pero, si faltas, ¿cómo salvarme?
¿Cómo salvarme?
Amor mío, allí olvidé
que soy tuyo, que se hace de día también,
que afuera me estarían esperando,
y dónde diablos aparqué.
Te vi pasar y blasfemar,
y me escondí entre los portales
para evitar que te cortaras
con mi fracaso de cristales.
Amor mío, antes de nada has de saber
que no soy recomendable.
No tengo alas para llevarte
pero, si faltas, ¿cómo salvarme?
¿Cómo salvarme?
Tantas cosas - Ismael Serrano
Si te vas, los árboles del parque
seguirán creciendo, pasará este otoño.
Se unirán dos nuevas soledades,
se dirán mentiras, seguiremos locos.
En el Metro sonreirás dormida camino de clase
y yo como siempre quizás llegué tarde.
Seguiré cerrando bares y recuerdos.
No aprenderé nunca a retirarme a tiempo.
Dormiré en la calle, besaré otros fuegos.
La ciudad en tu ausencia seguirá creciendo,
devorando vidas, haciéndolas humo.
Otros cumplirán los planes que trazamos,
que no terminamos, haciéndolos suyos.
Seguirás llorando en algunos cines,
olvidando todo aquello que aprendiste.
Nacerán mil niños y nuevas canciones,
y quizás alguno, quizás, lleve tu nombre.
Nuevos simulacros, nuevas confesiones.
Si te vas, los árboles del parque
seguirán muriendo y también mi fe.
Seguiré olvidándome las llaves
al salir de casa, y quizá en tu piel
haya quien esconda allí su cansancio,
todos sus temores, o quizás sus labios.
Tantas, tantas cosas seguirán pasando,
que quizás las cosas no nos cambien tanto.
Tantas, tantas cosas.
Pero si te vas, estos días serán
esa sucia y vacía franja de playa
que queda cuando tú te has ido,
cuando el mar se aleja y la marea baja.
Yo estaré cansado y quizás más viejo,
maldiciendo estos días muertos.
Tantas, tantas cosas seguirán pasando,
que quizás las cosas no nos cambien tanto.
Tantas, tantas cosas.
seguirán creciendo, pasará este otoño.
Se unirán dos nuevas soledades,
se dirán mentiras, seguiremos locos.
En el Metro sonreirás dormida camino de clase
y yo como siempre quizás llegué tarde.
Seguiré cerrando bares y recuerdos.
No aprenderé nunca a retirarme a tiempo.
Dormiré en la calle, besaré otros fuegos.
La ciudad en tu ausencia seguirá creciendo,
devorando vidas, haciéndolas humo.
Otros cumplirán los planes que trazamos,
que no terminamos, haciéndolos suyos.
Seguirás llorando en algunos cines,
olvidando todo aquello que aprendiste.
Nacerán mil niños y nuevas canciones,
y quizás alguno, quizás, lleve tu nombre.
Nuevos simulacros, nuevas confesiones.
Si te vas, los árboles del parque
seguirán muriendo y también mi fe.
Seguiré olvidándome las llaves
al salir de casa, y quizá en tu piel
haya quien esconda allí su cansancio,
todos sus temores, o quizás sus labios.
Tantas, tantas cosas seguirán pasando,
que quizás las cosas no nos cambien tanto.
Tantas, tantas cosas.
Pero si te vas, estos días serán
esa sucia y vacía franja de playa
que queda cuando tú te has ido,
cuando el mar se aleja y la marea baja.
Yo estaré cansado y quizás más viejo,
maldiciendo estos días muertos.
Tantas, tantas cosas seguirán pasando,
que quizás las cosas no nos cambien tanto.
Tantas, tantas cosas.
Eres - Ismael Serrano
No das respuestas
ni luz a mi jardín,
y no hay guerrero
que descanse en ti.
No hay luna de agosto,
ni lluvia de abril,
que no haya dormido
antes en ti.
Eres pequeña
como una estrella fugaz,
como el universo
antes de estallar.
Vuelas como la risa,
como el diente de león.
Si yo te miento,
tú lo haces mejor.
Ahora dime qué te han de ofrecer
la tardes perdidas, tu sangre en mi piel,
la casa cansada, la manta en el sofá,
la tele encendida, las ganas de llorar.
Y ahora dime qué te van a dar
la paz en tu vientre, la calma del mar,
gaviotas cansadas, mi sombra en el sofá,
la brasa encendida, las ganas de matar.
Eres la copa rota,
el mar en que me adentro,
viento que susurra,
el tálamo desecho,
ácido en mis ojos,
el café de mis mañanas,
la mano en el sexo,
el rumor de batalla.
No das respuestas
ni luz a mi jardín,
y no hay guerrero
que descanse en ti.
No hay luna de agosto,
ni lluvia de abril,
que no haya dormido
antes en ti.
ni luz a mi jardín,
y no hay guerrero
que descanse en ti.
No hay luna de agosto,
ni lluvia de abril,
que no haya dormido
antes en ti.
Eres pequeña
como una estrella fugaz,
como el universo
antes de estallar.
Vuelas como la risa,
como el diente de león.
Si yo te miento,
tú lo haces mejor.
Ahora dime qué te han de ofrecer
la tardes perdidas, tu sangre en mi piel,
la casa cansada, la manta en el sofá,
la tele encendida, las ganas de llorar.
Y ahora dime qué te van a dar
la paz en tu vientre, la calma del mar,
gaviotas cansadas, mi sombra en el sofá,
la brasa encendida, las ganas de matar.
Eres la copa rota,
el mar en que me adentro,
viento que susurra,
el tálamo desecho,
ácido en mis ojos,
el café de mis mañanas,
la mano en el sexo,
el rumor de batalla.
No das respuestas
ni luz a mi jardín,
y no hay guerrero
que descanse en ti.
No hay luna de agosto,
ni lluvia de abril,
que no haya dormido
antes en ti.
Y tanto - Alejandro Filio
Se parece tanto a mi,
que me duele mirarlo,
se muy bien que va a sufrir.....y tanto
que los sueños le pondran
a girar, tan alto.
Se parece tanto a mi...sera por guapo.
Se parece tanto a mi,
que adivino su vuelo,
se le quema por vivir.....el tiempo
uno pone el corazon,
la razon le sobra
se parece tanto a mi....que cosas.
Puedo verlo enamorado,
por primera vez
recogiendo los pedazos y volviendo a creer
se parece tanto a mi,
que me duele mirarlo,
y se muy bien que va a sufrir......
.....y tanto.
que me duele mirarlo,
se muy bien que va a sufrir.....y tanto
que los sueños le pondran
a girar, tan alto.
Se parece tanto a mi...sera por guapo.
Se parece tanto a mi,
que adivino su vuelo,
se le quema por vivir.....el tiempo
uno pone el corazon,
la razon le sobra
se parece tanto a mi....que cosas.
Puedo verlo enamorado,
por primera vez
recogiendo los pedazos y volviendo a creer
se parece tanto a mi,
que me duele mirarlo,
y se muy bien que va a sufrir......
.....y tanto.
Te quiero tanto - Alejandro Filio
Pensaba en algo, en no sé qué y llegaste tu
Para alumbrar la media noche con tu luz
Para pintar el mundo entero cada espacio en tono azul
Te quiero tanto, tanto te quiero
Que en este abrazo se me acaba el universo
Como una eterna melodia por mi voz
Como el camino de regreso a pleno sol
Llevo tu nombre a cada paso en cada calle, en cada flor
Te quiero tanto, tanto te quiero
Que en este abrazo se me acaba el universo
Me preguntas si cuando me pierdo te tengo presente
Si la duda que abraza este cuerpo profana mi mente
No es tan facil romper el silencio
Feroz de la tarde, de lo cotidiano
Te quiero tanto, tanto te quiero
Que en este abrazo se me acaba el universo
Tienen tus ojos el color que tiene el mar
Siempre profundo, interminable en libertad
Del horizonte hasta la playa no me canso de mirar
Te quiero tanto, tanto te quiero
Que en este abrazo se me acaba el universo
Para alumbrar la media noche con tu luz
Para pintar el mundo entero cada espacio en tono azul
Te quiero tanto, tanto te quiero
Que en este abrazo se me acaba el universo
Como una eterna melodia por mi voz
Como el camino de regreso a pleno sol
Llevo tu nombre a cada paso en cada calle, en cada flor
Te quiero tanto, tanto te quiero
Que en este abrazo se me acaba el universo
Me preguntas si cuando me pierdo te tengo presente
Si la duda que abraza este cuerpo profana mi mente
No es tan facil romper el silencio
Feroz de la tarde, de lo cotidiano
Te quiero tanto, tanto te quiero
Que en este abrazo se me acaba el universo
Tienen tus ojos el color que tiene el mar
Siempre profundo, interminable en libertad
Del horizonte hasta la playa no me canso de mirar
Te quiero tanto, tanto te quiero
Que en este abrazo se me acaba el universo
Pensandote - Alejandro Filio
Vuela la noche buscandote,
juega la lluvia en mi ventana.
Duermen las horas en mi café,
sólo el silencio me acompaña.
Vuelvo la cara y miro bien
descubro un bufón en el espejo.
Me hace una mueca y puedo entender,
intenta decirme lo que siento.
No es necesaria alguna explicación,
conozco historias que no acaban bien.
Protagonistas de la indecisión
y ahora soy yo, y ahora soy yo,
y ahora soy yo . . .pensandote.
Dejo mi libro, apago la luz
guardo la luna en la cortina.
Cierro los ojos y apareces tu,
sólo al almohada me acaricia.
No es necesaria alguna explicación,
conozco historias que no acaban bien.
Protagonistas de la indecisión
y ahora soy yo, y ahora soy yo,
y ahora soy yo . . .pensandote.
No es necesaria alguna explicación,
conozco historias que no acaban bien.
Protagonistas de la indecisión
y ahora soy yo, y ahora soy yo,
y ahora soy yo . . .pensandote
Yo seguiré, con tanto amor . . . pensandote
juega la lluvia en mi ventana.
Duermen las horas en mi café,
sólo el silencio me acompaña.
Vuelvo la cara y miro bien
descubro un bufón en el espejo.
Me hace una mueca y puedo entender,
intenta decirme lo que siento.
No es necesaria alguna explicación,
conozco historias que no acaban bien.
Protagonistas de la indecisión
y ahora soy yo, y ahora soy yo,
y ahora soy yo . . .pensandote.
Dejo mi libro, apago la luz
guardo la luna en la cortina.
Cierro los ojos y apareces tu,
sólo al almohada me acaricia.
No es necesaria alguna explicación,
conozco historias que no acaban bien.
Protagonistas de la indecisión
y ahora soy yo, y ahora soy yo,
y ahora soy yo . . .pensandote.
No es necesaria alguna explicación,
conozco historias que no acaban bien.
Protagonistas de la indecisión
y ahora soy yo, y ahora soy yo,
y ahora soy yo . . .pensandote
Yo seguiré, con tanto amor . . . pensandote
Ojos verdes - Alejandro Filio
Hoy la noche me habla de tu piel
y abrazandome esta la madrugada,
un adiós, un te quiero y un porqué,
y nada.
Te recuerdo y te pierdo en un papel
cuando apenas comienza la mañana
cuanto pude quererte aquella vez,
y nada.
Ojos verdes, cuanto tiempo te miré,
ojos verdes, del color de la mañana
ojos verdes, no sé si te olvidaré,
y nada.
Cuando el tiempo nos pierda entre su andar
y el silencio me robe tus palabras
no tendremos estrellas que contar,
y nada.
y abrazandome esta la madrugada,
un adiós, un te quiero y un porqué,
y nada.
Te recuerdo y te pierdo en un papel
cuando apenas comienza la mañana
cuanto pude quererte aquella vez,
y nada.
Ojos verdes, cuanto tiempo te miré,
ojos verdes, del color de la mañana
ojos verdes, no sé si te olvidaré,
y nada.
Cuando el tiempo nos pierda entre su andar
y el silencio me robe tus palabras
no tendremos estrellas que contar,
y nada.
Mi todo - Alejandro Filio
Porque el todo se aplaza desde ayer para luego
porque rondo la casa y otra vez desespero
antes de que amanezca
todo menos tu cuerpo.
Porque nada es mi todo
si no hay nada contigo
porque el tiempo es recodo
y otro modo al olvido
que no entiendo tus ojos
ni tu voz adivino.
¿Qué me espera mañana?
Si despierto encendido
con el sol en la cara
y mis ganas contigo
voy a andar la ventana
para ahogar mi sentido
y que venga la calma
para darme el alivio.
Porque a veces divago
en el olor de tu ropa
porque viajo despacio
de tu cama a tus cosas
como buscando el paso
que me vuelva a tu boca
todo pierde su luz buscandote
y al centro quedas tu luna quemante.
Porque estas en mi frente
confundiendo a las horas
porque vuelves silente de las luz a las sombras
descomponiendo todo
cuando un verso te nombra,
cuando un verso te nombra
porque rondo la casa y otra vez desespero
antes de que amanezca
todo menos tu cuerpo.
Porque nada es mi todo
si no hay nada contigo
porque el tiempo es recodo
y otro modo al olvido
que no entiendo tus ojos
ni tu voz adivino.
¿Qué me espera mañana?
Si despierto encendido
con el sol en la cara
y mis ganas contigo
voy a andar la ventana
para ahogar mi sentido
y que venga la calma
para darme el alivio.
Porque a veces divago
en el olor de tu ropa
porque viajo despacio
de tu cama a tus cosas
como buscando el paso
que me vuelva a tu boca
todo pierde su luz buscandote
y al centro quedas tu luna quemante.
Porque estas en mi frente
confundiendo a las horas
porque vuelves silente de las luz a las sombras
descomponiendo todo
cuando un verso te nombra,
cuando un verso te nombra
Eugenia - Alejandro Filio
Déjame que te robe un beso
como roba la tarde en el silencio
diez minutos al reloj.
Déjame que me instale al centro
de tu pecho como si fuera cierto
que tu boca me llamó.
Deja que el tiempo
nos demuestre que los dos
estamos hechos corazón a corazón
corazón a corazón.
Déjame que te invente un sueño
como suave por tu cabello baja
hasta tus hombros
luna y sol.
Deja todo y escapa ahora
por el espejo sola y el miedo adentro
interrumpiéndome la voz.
Guarda el secreto de esta noche en tu bureau
del mundo un beso y de las once hasta a las dos.
De las once hasta las dos.
Coro:
Eugenia...
Diluvio de estrellas.
Eugenia...
De un paso a tu huella
quién puede llegar.
Deja el pacto de un "hasta luego"
por si acaso cayera en este juego
mi inocente corazón.
Deja tiempo para el encanto
y la luz encendida de tu cuarto
por si encuentro una razón.
Deja una nota si tu tienes que salir
que poco importa si no te olvidas de mi.
Si no te olvidas de mi...
Coro...
Deja incienso para la sala
y de ese piano negro media escala
por si llega una canción.
Deja loco al dragón chimuelo
y no le cuentes que si acaso vuelvo
es porque debo algun perdón.
Deja la llave y un "te quiero" en el jardin
que a media tarde no respondo bien por mi
y nunca encuentro adonde ir.
como roba la tarde en el silencio
diez minutos al reloj.
Déjame que me instale al centro
de tu pecho como si fuera cierto
que tu boca me llamó.
Deja que el tiempo
nos demuestre que los dos
estamos hechos corazón a corazón
corazón a corazón.
Déjame que te invente un sueño
como suave por tu cabello baja
hasta tus hombros
luna y sol.
Deja todo y escapa ahora
por el espejo sola y el miedo adentro
interrumpiéndome la voz.
Guarda el secreto de esta noche en tu bureau
del mundo un beso y de las once hasta a las dos.
De las once hasta las dos.
Coro:
Eugenia...
Diluvio de estrellas.
Eugenia...
De un paso a tu huella
quién puede llegar.
Deja el pacto de un "hasta luego"
por si acaso cayera en este juego
mi inocente corazón.
Deja tiempo para el encanto
y la luz encendida de tu cuarto
por si encuentro una razón.
Deja una nota si tu tienes que salir
que poco importa si no te olvidas de mi.
Si no te olvidas de mi...
Coro...
Deja incienso para la sala
y de ese piano negro media escala
por si llega una canción.
Deja loco al dragón chimuelo
y no le cuentes que si acaso vuelvo
es porque debo algun perdón.
Deja la llave y un "te quiero" en el jardin
que a media tarde no respondo bien por mi
y nunca encuentro adonde ir.
Ese soy yo - Alejandro Filio
Que poco me conoces
cuando afirmas que este sol
busca tu madrugada si sabes que no hay nada
o casi nada entre los dos.
Que poco me conoces y que extraño te soy
olvidas que quien sale de tu vida, ese soy yo.
Que poco me conoces o recuerdas como fue
la historia y de que modo
quien sabe bien de todo o casi todo
esa es tu piel
no intentes ser quien ama
que no te va el papel
no esperes mi llamada
y mejor piensa un poco en el.
Que poco me conoces
cuando afirmas que este sol
busca tu madrugada
si sabes que no hay nada
o casi nada entre los dos.
Que poco me conoces
y que extraño te soy
olvidas que quien sale de tu vida, ese soy yo.
cuando afirmas que este sol
busca tu madrugada si sabes que no hay nada
o casi nada entre los dos.
Que poco me conoces y que extraño te soy
olvidas que quien sale de tu vida, ese soy yo.
Que poco me conoces o recuerdas como fue
la historia y de que modo
quien sabe bien de todo o casi todo
esa es tu piel
no intentes ser quien ama
que no te va el papel
no esperes mi llamada
y mejor piensa un poco en el.
Que poco me conoces
cuando afirmas que este sol
busca tu madrugada
si sabes que no hay nada
o casi nada entre los dos.
Que poco me conoces
y que extraño te soy
olvidas que quien sale de tu vida, ese soy yo.
Es todo - Alejandro Filio
La tarde, la alborada, dos palabras, unas manos
que se sueltan, tu mirada y un adiós;
la lluvia, mi silencio, tus recuerdos, unos pasos
que se alejan y este amor que terminó.
Es todo lo que puedo recordar
de aquella despedida, aquel final.
La gente que camina, mil espejos en la tierra,
alguna iglesia y frio a mi alrededor.
Un arbol que se queja, dos palomas que se mojan
un anciano que camina, un reloj,
la luna que se asoma mientras el sol agoniza,
una pareja que se besa, un vendedor.
Es todo lo que puedo recordar
de aquella despedida aquel final.
Un algo que me dice que esta vez es para siempre
y esta lluvia que acompaña mi dolor.
Tu cuerpo que se esfuma entre las gotas que revientan,
el olor de lo mojado, un vendaval,
las hojas que te siguen como pidiendo que vuelvas
pero es claro que esta vez no escucharas.
Es todo lo que puedo recordar
de aquella despedida aquel final.
Y mientras todo llueve yo me alejo y me pregunto
si algun dia te conseguiré olvidar.
que se sueltan, tu mirada y un adiós;
la lluvia, mi silencio, tus recuerdos, unos pasos
que se alejan y este amor que terminó.
Es todo lo que puedo recordar
de aquella despedida, aquel final.
La gente que camina, mil espejos en la tierra,
alguna iglesia y frio a mi alrededor.
Un arbol que se queja, dos palomas que se mojan
un anciano que camina, un reloj,
la luna que se asoma mientras el sol agoniza,
una pareja que se besa, un vendedor.
Es todo lo que puedo recordar
de aquella despedida aquel final.
Un algo que me dice que esta vez es para siempre
y esta lluvia que acompaña mi dolor.
Tu cuerpo que se esfuma entre las gotas que revientan,
el olor de lo mojado, un vendaval,
las hojas que te siguen como pidiendo que vuelvas
pero es claro que esta vez no escucharas.
Es todo lo que puedo recordar
de aquella despedida aquel final.
Y mientras todo llueve yo me alejo y me pregunto
si algun dia te conseguiré olvidar.
Dicen - Alejandro Filio
Dicen que ando por ahi
Retando al porvenir, sin derecho
Por cada sol un corazón
Me robo y la ilusión, compro y vendo
Dicen que loco me volvi
Que ya no queda mas de mi
Dicen las lenguas creativas
Cosas divertidas
Dicen que rompo la hermandad
Que vivo a la mitad este canto
Juran que el sueño traicioné
Por lo que ayer soñé entre tantos
Dicen que soy de lo mejor
Cuando les gana la pasión
Dicen y dicen
Y algunos hasta me maldicen
Dicen que yo me la robé
No saben que ella fue siempre mia
Otros incluso en su obsesión
Subastan la inversión de mi hombria
Ruegan por que en mi distracción
Pierda la musa en un avión
Dicen que soy un meloso
Y hasta peligroso
Dicen que un dia pagaré
Con sangre por lo que no me callo
Dicen que el cambio no sera
Que falta por robar lo soñado
Dicen que ya me cansaré
Que tiene precio este querer
Dicen y dicen
Y algunos hasta me maldicen
Retando al porvenir, sin derecho
Por cada sol un corazón
Me robo y la ilusión, compro y vendo
Dicen que loco me volvi
Que ya no queda mas de mi
Dicen las lenguas creativas
Cosas divertidas
Dicen que rompo la hermandad
Que vivo a la mitad este canto
Juran que el sueño traicioné
Por lo que ayer soñé entre tantos
Dicen que soy de lo mejor
Cuando les gana la pasión
Dicen y dicen
Y algunos hasta me maldicen
Dicen que yo me la robé
No saben que ella fue siempre mia
Otros incluso en su obsesión
Subastan la inversión de mi hombria
Ruegan por que en mi distracción
Pierda la musa en un avión
Dicen que soy un meloso
Y hasta peligroso
Dicen que un dia pagaré
Con sangre por lo que no me callo
Dicen que el cambio no sera
Que falta por robar lo soñado
Dicen que ya me cansaré
Que tiene precio este querer
Dicen y dicen
Y algunos hasta me maldicen
De flor y de flores - Alejandro Filio
De flor tenia
La sombra sobre la camisa
Pintada de flor la sonrisa
Girando de flor desde el centro
Brillando de fuera hacia adentro
De flor un dia
Con pétalo hizo su reino
Con flor sobre flor hasta el cielo
Y se lo llevó tallo adentro
Bordando de flor el contento
Dicen que las flores
Son las armas nobles
Que jamas procuran la batalla
Pero cuando giran algo pasa
Pueden mutilar con un solo giro
Si algo se interpone en su camino.
De flor la suerte
Llegó a su jardin una guerra
Y asi despertó de la tierra
La rabia de la flor al combate
Girando su flor por delante.
Y fue la historia
Narrada por flores silvestres
Que vino a la flor una peste
La que aniquiló tanto sueño
De flor y de flores su empeño.
La sombra sobre la camisa
Pintada de flor la sonrisa
Girando de flor desde el centro
Brillando de fuera hacia adentro
De flor un dia
Con pétalo hizo su reino
Con flor sobre flor hasta el cielo
Y se lo llevó tallo adentro
Bordando de flor el contento
Dicen que las flores
Son las armas nobles
Que jamas procuran la batalla
Pero cuando giran algo pasa
Pueden mutilar con un solo giro
Si algo se interpone en su camino.
De flor la suerte
Llegó a su jardin una guerra
Y asi despertó de la tierra
La rabia de la flor al combate
Girando su flor por delante.
Y fue la historia
Narrada por flores silvestres
Que vino a la flor una peste
La que aniquiló tanto sueño
De flor y de flores su empeño.
Cuando un verso te nombra - Alejandro Filio
Porque el todo se aplaza desde ayer para luego
porque rondo la casa y otra vez desespero
antes de que amanezca,
todo menos tu cuerpo.
Porque nada es mi todo si no hay nada contigo
porque el tiempo es recodo y otro modo el olvido
que no entiendo tus ojos,
ni tu voz adivino.
Qué me espera mañana, si despierto encendido
con el sol en la cara y mis ganas contigo
doy al mar la ventana para ahogar lo sentido
y que venga la calma para darme el alivio.
Porque a veces divago en el olor de tu ropa
porque viajo despacio de tu cama a tus cosas
como buscando el paso,
que me vuelva a tu boca.
Todo pierde su luz buscandote
y al centro quedas tu,
luna quemante.
Porque estas en mi frente confundiendo a las horas
porque vuelves silente de la luz a la sombra
descomponiendo todo,
cuando un verso te nombra.
porque rondo la casa y otra vez desespero
antes de que amanezca,
todo menos tu cuerpo.
Porque nada es mi todo si no hay nada contigo
porque el tiempo es recodo y otro modo el olvido
que no entiendo tus ojos,
ni tu voz adivino.
Qué me espera mañana, si despierto encendido
con el sol en la cara y mis ganas contigo
doy al mar la ventana para ahogar lo sentido
y que venga la calma para darme el alivio.
Porque a veces divago en el olor de tu ropa
porque viajo despacio de tu cama a tus cosas
como buscando el paso,
que me vuelva a tu boca.
Todo pierde su luz buscandote
y al centro quedas tu,
luna quemante.
Porque estas en mi frente confundiendo a las horas
porque vuelves silente de la luz a la sombra
descomponiendo todo,
cuando un verso te nombra.
Con tus ojos - Alejandro Filio
Si me miran tus ojos, vuelo con la esperanza
Si me miran tus ojos claros, como mañanas
Si me miran tus ojos, no encontraré palabras
Si me miras si me abrazas
Si me miras para volver el camino andado
Si me miras me encontrare fresco renovado
Si me miras podre gritar a los 4 vientos
que lo espero que lo intento
Sera que en tus ojos puedo ver
lo que antiguamente fue
lo que nunca de mi niño rescate
Sera que se vuelve a repetir
cada historia por vivir
en tus ojos me devuelves (2)
lo que pierdo lo que fui
Si me miran tus ojos muere la desventura
Si me miran tus ojos, cobra sentido el sueño
Si me miran tus ojos, vuelvo a tomar altura
Si me miras, si te tengo..
Si me miran tus ojos, es un jardin el mundo
Si me miran tus ojos, siento avanzar mi paso
Si me miran tus ojos verdes, claro profundos
Si me miras, si te abrazo..
Sera que en tus ojos puedo ver
lo que antiguamente fue
lo que nunca de mi niño rescate
Sera que se vuelve a repetir
cada historia por vivir
con tus ojos me devuelves (2)
lo que pierdo lo que fui
Sera...
Si me miran tus ojos claros, como mañanas
Si me miran tus ojos, no encontraré palabras
Si me miras si me abrazas
Si me miras para volver el camino andado
Si me miras me encontrare fresco renovado
Si me miras podre gritar a los 4 vientos
que lo espero que lo intento
Sera que en tus ojos puedo ver
lo que antiguamente fue
lo que nunca de mi niño rescate
Sera que se vuelve a repetir
cada historia por vivir
en tus ojos me devuelves (2)
lo que pierdo lo que fui
Si me miran tus ojos muere la desventura
Si me miran tus ojos, cobra sentido el sueño
Si me miran tus ojos, vuelvo a tomar altura
Si me miras, si te tengo..
Si me miran tus ojos, es un jardin el mundo
Si me miran tus ojos, siento avanzar mi paso
Si me miran tus ojos verdes, claro profundos
Si me miras, si te abrazo..
Sera que en tus ojos puedo ver
lo que antiguamente fue
lo que nunca de mi niño rescate
Sera que se vuelve a repetir
cada historia por vivir
con tus ojos me devuelves (2)
lo que pierdo lo que fui
Sera...
Compañera - Alejandro Filio
Déjame cerrar tus ojos con mi boca
hasta que se termine la luna de estas horas,
sombra con sombra atados y en secreto
que no hay nada que rompa este silencio.
Déjame urdir con estas manos cielo
y llover sobre el campo desierto de tu cuerpo,
deshojar esta rosa de mi pena
andar de norte a sur para tu estrella.
Déjame idealizarte, que me pierda
que no encuentro otra manera de tenerte.
Deja que camine por los dos la brecha
o encender tu parte, la parte yerta,
tomar el turno solo y cuesta arriba
para llegar los dos hasta la orilla.
Deja, pues, de enloquecer sintiendo nada
por que al ser, eres mas de lo que esperaba
y valga solamente el solo intento
de ponerle un final feliz al cuento.
Déjame idealizarte, que me pierda
que no encuentro otra manera de tenerte.
Compañera.
hasta que se termine la luna de estas horas,
sombra con sombra atados y en secreto
que no hay nada que rompa este silencio.
Déjame urdir con estas manos cielo
y llover sobre el campo desierto de tu cuerpo,
deshojar esta rosa de mi pena
andar de norte a sur para tu estrella.
Déjame idealizarte, que me pierda
que no encuentro otra manera de tenerte.
Deja que camine por los dos la brecha
o encender tu parte, la parte yerta,
tomar el turno solo y cuesta arriba
para llegar los dos hasta la orilla.
Deja, pues, de enloquecer sintiendo nada
por que al ser, eres mas de lo que esperaba
y valga solamente el solo intento
de ponerle un final feliz al cuento.
Déjame idealizarte, que me pierda
que no encuentro otra manera de tenerte.
Compañera.
Brazos de sol - Alejandro Filio
Hoy me vino la gana, que no las musas
hoy no tengo pretextos ni disculpa para cantarte a ti
para escribirte un verso y descolgarte desde aqui
hasta las ganas de la mañana ya por venir.
Hoy primero del segundo del año
mientras esta mujer rompe el espacio para inventarse al fin
para mirarla toda en el silencio y de perfil
tomo sus manos como escenario para existir.
Y es que no importa que digan
que esta trillado
hablar de amor que maldigan
si no han probado
la noche en sus brazos de sol.
Se detiene el reloj sobre nosotros
caen las diez que resbalan por sus hombros y se cuela la luz
que se enreda en tu pelo pero la liberas tu
oro y diamante por un instante de tono azul
hoy no tengo pretextos ni disculpa para cantarte a ti
para escribirte un verso y descolgarte desde aqui
hasta las ganas de la mañana ya por venir.
Hoy primero del segundo del año
mientras esta mujer rompe el espacio para inventarse al fin
para mirarla toda en el silencio y de perfil
tomo sus manos como escenario para existir.
Y es que no importa que digan
que esta trillado
hablar de amor que maldigan
si no han probado
la noche en sus brazos de sol.
Se detiene el reloj sobre nosotros
caen las diez que resbalan por sus hombros y se cuela la luz
que se enreda en tu pelo pero la liberas tu
oro y diamante por un instante de tono azul
Aunque no estas - Alejandro Filio
Desperté y el silencio supo a ti
y al abrir la ventana supe mas
supe que la mañana se podia recortar
para enviarla en un sobre a donde sueles despertar
qué maneras extrañas tengo para recordar.
Desperté y respirando comprendi
que detras de un milagro vienes tu
hace tantos inviernos que no puedo rescatar
al adiós que en el tiempo nos partió por la mitad
tu del brazo el viento y yo mirandote volar.
Qué maravilla es poder sentirte aunque no estas
siempre supe que en el viento te podias quedar.
Las historias hermosas son asi
nos prometen de lejos ser verdad
le pedimos al tiempo que les traiga por aca
y al final en un sueño suelen ser casualidad
a la vuelta del corazón volvemos a empezar.
Como nube la dicha nos llovió
sin saber hasta donde caminar
y a tu mundo pequeño le inventaba una canción
delicada y perfecta como alma de caracol
tu dormiste y la luz después del dia nos cegó.
y al abrir la ventana supe mas
supe que la mañana se podia recortar
para enviarla en un sobre a donde sueles despertar
qué maneras extrañas tengo para recordar.
Desperté y respirando comprendi
que detras de un milagro vienes tu
hace tantos inviernos que no puedo rescatar
al adiós que en el tiempo nos partió por la mitad
tu del brazo el viento y yo mirandote volar.
Qué maravilla es poder sentirte aunque no estas
siempre supe que en el viento te podias quedar.
Las historias hermosas son asi
nos prometen de lejos ser verdad
le pedimos al tiempo que les traiga por aca
y al final en un sueño suelen ser casualidad
a la vuelta del corazón volvemos a empezar.
Como nube la dicha nos llovió
sin saber hasta donde caminar
y a tu mundo pequeño le inventaba una canción
delicada y perfecta como alma de caracol
tu dormiste y la luz después del dia nos cegó.
Amante en el jardín - Alejandro Filio
Dejé tu nombre en la ventana
pero la lluvia le borró sutil,
celosa resbalaba
y es que le amaba
antes que a ti.
Y puse marcha atras al tiempo
pude mirarme solo en el jardin,
ella rompió el silencio
y sin quererlo
la conoci.
Vaya amante que la lluvia fue
despertó mi voz, despertó mi ser.
Vaya amante sola en el jardin
que hoy me pide regresar sin ti.
pero la lluvia le borró sutil,
celosa resbalaba
y es que le amaba
antes que a ti.
Y puse marcha atras al tiempo
pude mirarme solo en el jardin,
ella rompió el silencio
y sin quererlo
la conoci.
Vaya amante que la lluvia fue
despertó mi voz, despertó mi ser.
Vaya amante sola en el jardin
que hoy me pide regresar sin ti.
Alma - Alejandro Filio
Ella puso la luz en su mirada
y llegó despertando primaveras,
como luna tocaba mi ventana
para que con las alas me recogiera.
Ella tiene la llave de esta puerta
para dar con el sitio donde guardo
mis virtudes, mis males, mis demencias,
todas mis excelencias y mis fracasos.
Conmigo por la vida y yo con ella
ha contado alegrias y tristezas
entre la tempestad siempre la calma,
es toda la verdad, es luz, es alma.
Yo la miro y no sé lo que es el tiempo
recuerdo aquel café, aquel momento
y regresa otra vez aquella tarde
el eco de su voz para nombrarlo.
y llegó despertando primaveras,
como luna tocaba mi ventana
para que con las alas me recogiera.
Ella tiene la llave de esta puerta
para dar con el sitio donde guardo
mis virtudes, mis males, mis demencias,
todas mis excelencias y mis fracasos.
Conmigo por la vida y yo con ella
ha contado alegrias y tristezas
entre la tempestad siempre la calma,
es toda la verdad, es luz, es alma.
Yo la miro y no sé lo que es el tiempo
recuerdo aquel café, aquel momento
y regresa otra vez aquella tarde
el eco de su voz para nombrarlo.
Despedida - Jorge Teillier
Me despido de mi mano/ que pudo mostrar el paso del rayo
o la quietud de las piedras/ bajo las nieves de antaño.
Para que vuelan a ser bosques y arenas/ me despido del papel blanco y de la tinta azul de donde surgían los ríos perezosos,/ cerdos en las calles, molinos vacíos.
Me despido de los amigos/ en quienes más he confiado:
los conejos y las polillas,/ las nubes harapientas del verano,
mi sombra que solía hablarme en voz baja.
Me despido de las virtudes y de las gracias del planeta:
los fracasados, las cajas de música,/ los murciélagos que al atardecer se deshojan de los bosques de casas de madera.
Me despido de los amigos silenciosos/ a los que sólo les importa saber
dónde se puede beber algo de vino,/ y para los cuales todos los días
no son sino un pretexto/ para entonar canciones pasadas de moda.
Me despido de una muchacha/ que sin preguntarme si la amaba o no la amaba caminó conmigo y se acostó conmigo/ cualquiera tarde de esas en que las calles se llenan de humaredas de hojas quemándose en las acequiar.
Me despido de una muchacha/ cuyo rostro suelo ver en sueños
iluminado por la triste mirada/ de trenes que parten bajo la lluvia.
Me despido de la memoria/ y me despido de la nostalgia
-la sal y el agua-/ de mis días sin objeto.
Y me despido de estos poemas:/ palabras, palabras -un poco de aire
movido por los labios- palabras/ para ocultar quizás lo único verdadero:
que respiramos y dejamos de respirar.
o la quietud de las piedras/ bajo las nieves de antaño.
Para que vuelan a ser bosques y arenas/ me despido del papel blanco y de la tinta azul de donde surgían los ríos perezosos,/ cerdos en las calles, molinos vacíos.
Me despido de los amigos/ en quienes más he confiado:
los conejos y las polillas,/ las nubes harapientas del verano,
mi sombra que solía hablarme en voz baja.
Me despido de las virtudes y de las gracias del planeta:
los fracasados, las cajas de música,/ los murciélagos que al atardecer se deshojan de los bosques de casas de madera.
Me despido de los amigos silenciosos/ a los que sólo les importa saber
dónde se puede beber algo de vino,/ y para los cuales todos los días
no son sino un pretexto/ para entonar canciones pasadas de moda.
Me despido de una muchacha/ que sin preguntarme si la amaba o no la amaba caminó conmigo y se acostó conmigo/ cualquiera tarde de esas en que las calles se llenan de humaredas de hojas quemándose en las acequiar.
Me despido de una muchacha/ cuyo rostro suelo ver en sueños
iluminado por la triste mirada/ de trenes que parten bajo la lluvia.
Me despido de la memoria/ y me despido de la nostalgia
-la sal y el agua-/ de mis días sin objeto.
Y me despido de estos poemas:/ palabras, palabras -un poco de aire
movido por los labios- palabras/ para ocultar quizás lo único verdadero:
que respiramos y dejamos de respirar.
El hombre y la mujer - Víctor Hugo
El hombre es la más elevada de las criaturas.
La mujer es la más sublime de los ideales.
Dios hizo para el hombre un trono; para la mujer un altar. El trono exalta, el altar santifica.
El hombre es el cerebro, la mujer el corazón; el cerebro fabrica la luz; el corazón produce el amor. La luz fecunda; el amor resucita.
El hombre es fuerte por la razón; la mujer es invencible por las lágrimas. La razón convence; las lágrimas conmueven.
El hombre es capaz de todos los heroísmos; la mujer de todos los martirios. El heroísmo ennoblece; el martirio sublimiza.
El hombre tiene la supremacía; la mujer la preferencia. La supremacía significa la fuerza; la preferencia respeta el derecho.
El hombre es un genio; la mujer un ángel. El genio es inmensurable; el ángel indefinible.
La aspiración del hombre es la suprema gloria. La aspiración de la mujer es la virtud extrema; la gloria hace todo lo grande; la virtud hace todo lo divino.
El hombre es un código; la mujer un evangelio. El código corrige, el evangelio perfecciona.
El hombre piensa; la mujer sueña. Pensar es tener en el cráneo una larva; soñar es tener en la frente una aureola.
El hombre es un océano; la mujer es un lago. El océano tiene la perla que adorna; el lago la poesía que deslumbra.
El hombre es el águila que vuela; la mujer es el ruiseñor que canta. Volar es dominar el espacio. Cantar es conquistar el alma.
El hombre es un templo; la mujer es el sagrario. Ante el templo nos descubrimos; ante el sagrario nos arrodillamos.
En fin: el hombre está colocado donde termina la tierra; la mujer donde comienza el cielo.
La mujer es la más sublime de los ideales.
Dios hizo para el hombre un trono; para la mujer un altar. El trono exalta, el altar santifica.
El hombre es el cerebro, la mujer el corazón; el cerebro fabrica la luz; el corazón produce el amor. La luz fecunda; el amor resucita.
El hombre es fuerte por la razón; la mujer es invencible por las lágrimas. La razón convence; las lágrimas conmueven.
El hombre es capaz de todos los heroísmos; la mujer de todos los martirios. El heroísmo ennoblece; el martirio sublimiza.
El hombre tiene la supremacía; la mujer la preferencia. La supremacía significa la fuerza; la preferencia respeta el derecho.
El hombre es un genio; la mujer un ángel. El genio es inmensurable; el ángel indefinible.
La aspiración del hombre es la suprema gloria. La aspiración de la mujer es la virtud extrema; la gloria hace todo lo grande; la virtud hace todo lo divino.
El hombre es un código; la mujer un evangelio. El código corrige, el evangelio perfecciona.
El hombre piensa; la mujer sueña. Pensar es tener en el cráneo una larva; soñar es tener en la frente una aureola.
El hombre es un océano; la mujer es un lago. El océano tiene la perla que adorna; el lago la poesía que deslumbra.
El hombre es el águila que vuela; la mujer es el ruiseñor que canta. Volar es dominar el espacio. Cantar es conquistar el alma.
El hombre es un templo; la mujer es el sagrario. Ante el templo nos descubrimos; ante el sagrario nos arrodillamos.
En fin: el hombre está colocado donde termina la tierra; la mujer donde comienza el cielo.
Una carta de amor - Julio Cortázar
Todo lo que de vos quisiera es tan poco en el fondo
porque en el fondo es todo, como un perro que pasa,
una colina, esas cosas de nada, cotidianas, espiga y cabellera
y dos terrones, el olor de tu cuerpo, lo que decís de cualquier cosa,
conmigo o contra mía, todo eso es tan poco,
yo lo quiero de vos porque te quiero.
Que mires más allá de mí, que me ames con violenta prescindencia
del mañana, que el grito de tu entrega se estrelle en la cara
de un jefe de oficina, y que el placer que juntos inventamos
sea otro signo de la libertad.
porque en el fondo es todo, como un perro que pasa,
una colina, esas cosas de nada, cotidianas, espiga y cabellera
y dos terrones, el olor de tu cuerpo, lo que decís de cualquier cosa,
conmigo o contra mía, todo eso es tan poco,
yo lo quiero de vos porque te quiero.
Que mires más allá de mí, que me ames con violenta prescindencia
del mañana, que el grito de tu entrega se estrelle en la cara
de un jefe de oficina, y que el placer que juntos inventamos
sea otro signo de la libertad.
Defensa de la alegría - Mario Benedetti
Defender la alegría como una trinchera
defenderla del escándalo y la rutina
de la miseria y los miserables
de las ausencias transitorias
y las definitivas
defender la alegría como un principio
defenderla del pasmo y las pesadillas
de los neutrales y de los neutrones
de las dulces infamias
y los graves diagnósticos
defenderla alegría como una bandera
defenderla del rayo y la melancolía
de los ingenuos y de los canallas
de la retórica y los paros cardiacos
de las endemias y las academias
defender la alegría como un destino
defenderla del fuego y de los bomberos
de los suicidas y los homicidas
de las vacaciones y del agobio
de la obligación de estar alegres
defender la alegría como una certeza
defenderla del óxido y la roña
de la famosa pátina del tiempo
del relente y del oportunismo
de los proxenetas de la risa
defender la alegría como un derecho
defenderla de dios y del invierno
de las mayúsculas y de la muerte
de los apellidos y las lástimas
del azar
y también de la alegría.
defenderla del escándalo y la rutina
de la miseria y los miserables
de las ausencias transitorias
y las definitivas
defender la alegría como un principio
defenderla del pasmo y las pesadillas
de los neutrales y de los neutrones
de las dulces infamias
y los graves diagnósticos
defenderla alegría como una bandera
defenderla del rayo y la melancolía
de los ingenuos y de los canallas
de la retórica y los paros cardiacos
de las endemias y las academias
defender la alegría como un destino
defenderla del fuego y de los bomberos
de los suicidas y los homicidas
de las vacaciones y del agobio
de la obligación de estar alegres
defender la alegría como una certeza
defenderla del óxido y la roña
de la famosa pátina del tiempo
del relente y del oportunismo
de los proxenetas de la risa
defender la alegría como un derecho
defenderla de dios y del invierno
de las mayúsculas y de la muerte
de los apellidos y las lástimas
del azar
y también de la alegría.
En el principio - Blas de Otero
Si he perdido la vida, el tiempo, todo lo que tiré,
como un anillo, al agua,
si he perdido la voz en la maleza,
me queda la palabra.
Si he sufrido la sed, el hambre, todo lo que era mío
y resultó ser nada,
si he segado las sombras en silencio,
me queda la palabra.
Si abrí los labios para ver el rostro puro y terrible de mi patria,
si abrí los labios hasta desgarrármelos,
me queda la palabra.
como un anillo, al agua,
si he perdido la voz en la maleza,
me queda la palabra.
Si he sufrido la sed, el hambre, todo lo que era mío
y resultó ser nada,
si he segado las sombras en silencio,
me queda la palabra.
Si abrí los labios para ver el rostro puro y terrible de mi patria,
si abrí los labios hasta desgarrármelos,
me queda la palabra.
1 de marzo de 2008
Como la cigarra - Maria Elena Walsh
Tantas veces me mataron,
tantas veces me morí,
sin embargo estoy aqui resucitando.
Gracias doy a la desgracia
y a la mano con puñal
porque me mató tan mal,
y seguí cantando.
Cantando al sol como la cigarra
después de un año bajo la tierra,
igual que sobreviviente que vuelve de la guerra.
Tantas veces me borraron, tantas desaparecí,
a mi propio entierro fui sola y llorando.
Hice un nudo en el pañuelo pero me olvidé después
que no era la única vez, y volví cantando.
Tantas veces te mataron, tantas resucitarás,
tantas noches pasarás desesperando.
A la hora del naufragio y la de la oscuridad
alguien te rescatará para ir cantando.
tantas veces me morí,
sin embargo estoy aqui resucitando.
Gracias doy a la desgracia
y a la mano con puñal
porque me mató tan mal,
y seguí cantando.
Cantando al sol como la cigarra
después de un año bajo la tierra,
igual que sobreviviente que vuelve de la guerra.
Tantas veces me borraron, tantas desaparecí,
a mi propio entierro fui sola y llorando.
Hice un nudo en el pañuelo pero me olvidé después
que no era la única vez, y volví cantando.
Tantas veces te mataron, tantas resucitarás,
tantas noches pasarás desesperando.
A la hora del naufragio y la de la oscuridad
alguien te rescatará para ir cantando.
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