Incluso en estos tiempos
veloces como un Cadillac sin frenos,
todos los días tienen un minuto
en que cierro los ojos y disfruto
echándote de menos.
Incluso en estos tiempos
en los que soy feliz de otra manera,
todos los días tienen ese instante
en que me jugaría la primavera
por tenerte delante.
Incluso en estos tiempos
de volver a reír con los amigos,
todos los días tienen ese rato
en el que respirar es un ingrato
deber para conmigo.
Y se iría el dolor mucho más lejos
si no estuvieras dentro de mi alma,
si no te parecieras al fantasma
que vive en los espejos.
Incluso en estos tiempos
triviales como un baile de disfraces,
todos los días tienen unas horas
para gritar al filo de la aurora,
la falta que me haces.
Incluso en estos tiempos
de aprender a vivir sin esperarte,
todos los días tengo recaídas
y aunque quiera olvidar no se me olvida
que no puedo olvidarte.
29 de febrero de 2008
Dejaste de ser ideal...
Ahora sé cómo mirás y cada cuánto te gusta pestañar. Sé cómo caminás y cómo te gusta sentarte. Ya no sos más el que yo quería que fueras, ya sos vos. El que me regaló muy pocos momentos de la tarde con el pelo suelto, el que por un segundo me miró a los labios y me hizo perder lo que venía diciendo. Ahora sos real. Me arrinconás siendo vos y no puedo refugiarme en los tiempos de antes, no puedo seducirte con palabras pensadas, tengo que mostrarle a tus ojos que en lo espontaneo también puedo interesarles. Y hablo rápido, o me quedo callada, el término medio no aparece. Aunque soy buena simulando tranquilidad y naturaleza para charlar, también soy bueno para desearte en silencio y aguantar las ganas de besarte. Eso me aniquila por dentro, pero no se nota.
Más tiempo estoy con vos y más tiempo quiero estar. La idea de caer de sorpresa en tu ciudad por un día resultó hermosa, pero no alcanzó. En poco me estoy volviendo y sé lo que viene ahora. La memoria no es selectiva e ignora mis necesidades, poco le importa ser ella misma hoy y empezar a borrarme el color de tus ojos y la linea de tu cuello. Tendré que inventarlos una vez más, y te volverás ideal una vez más. No me quedará otra que improvisar otro feriado y tomarme un micro, sólo para que te descuides de nuevo y me mires a los labios, para verte caminar, para comprobar que sos real, para sentir que si nos llegamos a besar, va a ser sólo para que extrañarte me duela un poco más.
Hoy dejaste de ser ideal, ahora duele.
Más tiempo estoy con vos y más tiempo quiero estar. La idea de caer de sorpresa en tu ciudad por un día resultó hermosa, pero no alcanzó. En poco me estoy volviendo y sé lo que viene ahora. La memoria no es selectiva e ignora mis necesidades, poco le importa ser ella misma hoy y empezar a borrarme el color de tus ojos y la linea de tu cuello. Tendré que inventarlos una vez más, y te volverás ideal una vez más. No me quedará otra que improvisar otro feriado y tomarme un micro, sólo para que te descuides de nuevo y me mires a los labios, para verte caminar, para comprobar que sos real, para sentir que si nos llegamos a besar, va a ser sólo para que extrañarte me duela un poco más.
Hoy dejaste de ser ideal, ahora duele.
Ausencia - Jorge Luis Borges
Habré de levantar la vasta vida
que aún ahora es tu espejo:
cada mañana habré de reconstruirla.
Desde que te alejaste,
cuántos lugares se han tornado vanos
y sin sentido, iguales
a luces en el día.
Tardes que fueron nicho de tu imagen,
músicas en que siempre me aguardabas,
palabras de aquel tiempo,
yo tendré que quebrarlas con mis manos.
¿En qué hondonada esconderé mi alma
para que no vea tu ausencia
que como un sol terrible, sin ocaso,
brilla definitiva y despiadada?
Tu ausencia me rodea
como la cuerda a la garganta,
el mar al que se hunde.
que aún ahora es tu espejo:
cada mañana habré de reconstruirla.
Desde que te alejaste,
cuántos lugares se han tornado vanos
y sin sentido, iguales
a luces en el día.
Tardes que fueron nicho de tu imagen,
músicas en que siempre me aguardabas,
palabras de aquel tiempo,
yo tendré que quebrarlas con mis manos.
¿En qué hondonada esconderé mi alma
para que no vea tu ausencia
que como un sol terrible, sin ocaso,
brilla definitiva y despiadada?
Tu ausencia me rodea
como la cuerda a la garganta,
el mar al que se hunde.
Curriculum - Mario Benedetti
El cuento es muy sencillo
usted nace
contempla atribulado
el rojo azul del cielo
el pájaro que emigra
el torpe escarabajo
que su zapato aplastará
valiente
usted sufre
reclama por comida
y por costumbre
por obligación
llora limpio de culpas
extenuado
hasta que el sueño lo descalifica
usted ama
se transfigura y ama
por una eternidad tan provisoria
que hasta el orgullo se le vuelve tierno
y el corazón profético
se convierte en escombros
usted aprende
y usa lo aprendido
para volverse lentamente sabio
para saber que al fin el mundo es esto
en su mejor momento una nostalgia
en su peor momento un desamparo
y siempre siempre
un lío
entonces
usted muere.
usted nace
contempla atribulado
el rojo azul del cielo
el pájaro que emigra
el torpe escarabajo
que su zapato aplastará
valiente
usted sufre
reclama por comida
y por costumbre
por obligación
llora limpio de culpas
extenuado
hasta que el sueño lo descalifica
usted ama
se transfigura y ama
por una eternidad tan provisoria
que hasta el orgullo se le vuelve tierno
y el corazón profético
se convierte en escombros
usted aprende
y usa lo aprendido
para volverse lentamente sabio
para saber que al fin el mundo es esto
en su mejor momento una nostalgia
en su peor momento un desamparo
y siempre siempre
un lío
entonces
usted muere.
Alma desnuda - Alfonsina Storni
Soy un alma desnuda en estos versos,
Alma desnuda que angustiada y sola
Va dejando sus pétalos dispersos.
Alma que puede ser una amapola,
Que puede ser un lirio, una violeta,
Un peñasco, una selva y una ola.
Alma que como el viento vaga inquieta
Y ruge cuando está sobre los mares,
Y duerme dulcemente en una grieta.
Alma que adora sobre sus altares,
Dioses que no se bajan a cegarla;
Alma que no conoce valladares.
Alma que fuera fácil dominarla
Con sólo un corazón que se partiera
Para en su sangre cálida regarla.
Alma que cuando está en la primavera
Dice al invierno que demora: vuelve,
Caiga tu nieve sobre la pradera.
Alma que cuando nieva se disuelve
En tristezas, clamando por las rosas
con que la primavera nos envuelve.
Alma que a ratos suelta mariposas
A campo abierto, sin fijar distancia,
Y les dice: libad sobre las cosas.
Alma que ha de morir de una fragancia
De un suspiro, de un verso en que se ruega,
Sin perder, a poderlo, su elegancia.
Alma que nada sabe y todo niega
Y negando lo bueno el bien propicia
Porque es negando como más se entrega.
Alma que suele haber como delicia
Palpar las almas, despreciar la huella,
Y sentir en la mano una caricia.
Alma que siempre disconforme de ella,
Como los vientos vaga, corre y gira;
Alma que sangra y sin cesar delira
Por ser el buque en marcha de la estrella.
Alma desnuda que angustiada y sola
Va dejando sus pétalos dispersos.
Alma que puede ser una amapola,
Que puede ser un lirio, una violeta,
Un peñasco, una selva y una ola.
Alma que como el viento vaga inquieta
Y ruge cuando está sobre los mares,
Y duerme dulcemente en una grieta.
Alma que adora sobre sus altares,
Dioses que no se bajan a cegarla;
Alma que no conoce valladares.
Alma que fuera fácil dominarla
Con sólo un corazón que se partiera
Para en su sangre cálida regarla.
Alma que cuando está en la primavera
Dice al invierno que demora: vuelve,
Caiga tu nieve sobre la pradera.
Alma que cuando nieva se disuelve
En tristezas, clamando por las rosas
con que la primavera nos envuelve.
Alma que a ratos suelta mariposas
A campo abierto, sin fijar distancia,
Y les dice: libad sobre las cosas.
Alma que ha de morir de una fragancia
De un suspiro, de un verso en que se ruega,
Sin perder, a poderlo, su elegancia.
Alma que nada sabe y todo niega
Y negando lo bueno el bien propicia
Porque es negando como más se entrega.
Alma que suele haber como delicia
Palpar las almas, despreciar la huella,
Y sentir en la mano una caricia.
Alma que siempre disconforme de ella,
Como los vientos vaga, corre y gira;
Alma que sangra y sin cesar delira
Por ser el buque en marcha de la estrella.
Anatomía de la melancolía - Abelardo Linares
Alegra el corazón haber vivido,
y no importa del todo que el pasado
no sea ya otra cosa que pasado.
Si nos quemó la llama del vivir,
su huella es una herida hecha de orgullo
y de melancolía. Pues vivimos
una vez como nadie (ni siquiera
nosotros mismos) vivirá de nuevo.
Ese desvalimiento, esa tristeza
que da sentir pasado lo pasado,
es nuestra condición, la misteriosa
ley que, a nuestro pesar, ha de cumplirse
como si fuera el precio de la vida.
¿y cuál si no es el precio de la vida
sino seguir viviendo aunque sepamos
que la parte mejor ya nos fue dada?
Pero si hay dignidad en la memoria
y admitimos que no fue un precio injusto
el que debió pagar nuestro deseo,
se alegra el corazón de haber vivido
al conocerse brasa de esa llama
por la que ardió en el tiempo. Y ahora sabe,
al fin, aunque lo tema, que le aguarda.
y no importa del todo que el pasado
no sea ya otra cosa que pasado.
Si nos quemó la llama del vivir,
su huella es una herida hecha de orgullo
y de melancolía. Pues vivimos
una vez como nadie (ni siquiera
nosotros mismos) vivirá de nuevo.
Ese desvalimiento, esa tristeza
que da sentir pasado lo pasado,
es nuestra condición, la misteriosa
ley que, a nuestro pesar, ha de cumplirse
como si fuera el precio de la vida.
¿y cuál si no es el precio de la vida
sino seguir viviendo aunque sepamos
que la parte mejor ya nos fue dada?
Pero si hay dignidad en la memoria
y admitimos que no fue un precio injusto
el que debió pagar nuestro deseo,
se alegra el corazón de haber vivido
al conocerse brasa de esa llama
por la que ardió en el tiempo. Y ahora sabe,
al fin, aunque lo tema, que le aguarda.
Muere lentamente - Pablo Neruda
Muere lentamente
quien no viaja.
Muere lentamente
quien destruye su amor propio, quien no se deja ayudar.
Muere lentamente
quien se transforma en esclavo del hábito
repitiendo todos los días los mismos trayectos;
quien no cambia de marca o
no se atreve a cambiar el color de su vestimenta o bien
no conversa con quien no conoce.
Muere lentamente
quien evita una pasión y su remolino de emociones;
justamente éstas que regresan el brillo a los ojos
y restauran corazones destrozados.
Muere lentamente
quien no gira el volante cuando está infeliz
con su trabajo o su amor.
Quien no arriesga lo cierto ni lo incierto
para ir detrás de un sueño.
Quien no se permite ni siquiera
una vez en su vida
huir de los consejos sensatos.
¡Vive hoy!
¡Arriesga hoy!
¡Hazlo hoy!
No te dejes morir lentamente.
quien no viaja.
Muere lentamente
quien destruye su amor propio, quien no se deja ayudar.
Muere lentamente
quien se transforma en esclavo del hábito
repitiendo todos los días los mismos trayectos;
quien no cambia de marca o
no se atreve a cambiar el color de su vestimenta o bien
no conversa con quien no conoce.
Muere lentamente
quien evita una pasión y su remolino de emociones;
justamente éstas que regresan el brillo a los ojos
y restauran corazones destrozados.
Muere lentamente
quien no gira el volante cuando está infeliz
con su trabajo o su amor.
Quien no arriesga lo cierto ni lo incierto
para ir detrás de un sueño.
Quien no se permite ni siquiera
una vez en su vida
huir de los consejos sensatos.
¡Vive hoy!
¡Arriesga hoy!
¡Hazlo hoy!
No te dejes morir lentamente.
No!
- No, es No y hay una sola manera de decirlo. No.
Sin admiración, sin interrogantes, ni puntos suspensivos.
- No, se dice de una sola manera.
Es corto rápido, monocorde, sobrio y escueto.
- No, se dice una sola vez. Con la misma entonación.
- Un No que necesita de una larga caminata
o una reflexión en el jardín no es No.
- Un No que necesita de explicaciones justificadoras, no es No.
- No, tiene brevedad.
- No, no deja puertas abiertas ni entrampa con esperanzas,
ni puede dejar de ser.
- No, aunque el otro y el mundo se pongan patas arriba.
- No, es el fin de un libro,
sin más capítulos ni segundas partes.
- No, no se dice por carta, ni se dice con silencios,
ni en voz baja,ni gritando, ni con la cabeza gacha,
ni mirando hacia otro lado,
ni con símbolos devueltos, ni con pena,
aún menos con satisfacción.
- No, es No.
Cuándo el No es No,
se mirará a los ojos
y el No se descolgará naturalmente de los labios.
La voz del No, no es trémula,
vacilante, ni agresiva, no deja lugar a dudas.
Ese No, no es una negación del pasado,
es una corrección al futuro.
Y sólo quién sabe decir No, puede decir Si
Sin admiración, sin interrogantes, ni puntos suspensivos.
- No, se dice de una sola manera.
Es corto rápido, monocorde, sobrio y escueto.
- No, se dice una sola vez. Con la misma entonación.
- Un No que necesita de una larga caminata
o una reflexión en el jardín no es No.
- Un No que necesita de explicaciones justificadoras, no es No.
- No, tiene brevedad.
- No, no deja puertas abiertas ni entrampa con esperanzas,
ni puede dejar de ser.
- No, aunque el otro y el mundo se pongan patas arriba.
- No, es el fin de un libro,
sin más capítulos ni segundas partes.
- No, no se dice por carta, ni se dice con silencios,
ni en voz baja,ni gritando, ni con la cabeza gacha,
ni mirando hacia otro lado,
ni con símbolos devueltos, ni con pena,
aún menos con satisfacción.
- No, es No.
Cuándo el No es No,
se mirará a los ojos
y el No se descolgará naturalmente de los labios.
La voz del No, no es trémula,
vacilante, ni agresiva, no deja lugar a dudas.
Ese No, no es una negación del pasado,
es una corrección al futuro.
Y sólo quién sabe decir No, puede decir Si
Cuando un hombre te ama...
1. Sabe como hacerte sonreir cuando estas triste.
2. Trata de oler tu pelo secretamente, pero tu SIEMPRE te das cuenta.
3. Te defiende cuando lo necesitas, pero aún así respeta tu independencia.
4. Te da el control remoto durante el juego de futbol.
5. Va ror detras de ti y pone sus brazos a tu alrededor.
6. Juega con tu pelo.
7. Sus Manos Siempre Encuentran las Tuyas.
8. Es Encantador cuando el realmente quiere, aveces.
9. Te Ofrece Muchos Masajes.
10. Baila contigo aunque se sienta como un Tonto.
11. NUNCA HUYE DEL AMOR.
12. Es gracioso Pero sabe cuando ser Serio.
13. Se da cuenta que esta siendo Gracioso cuando necesita ser Serio.
14. Es Paciente cuando te tomas tu tiempo para siempre estar arreglada. y tardas muchisisimo tiempo...jejeje...
15. Reacciona tan Lindo cuando tu le pegas y en realidad duele.
16. Rie Demasiado.
17. Planea una Cita Romantiga Llena de Sorpresas que el normalmente no haria porque el sabe que significan mucho para ti.
18. Te Aprecia.
19. Ayuda a los demás.
20. maneja 5 horas solo para verte un minuto.
21. Siempre te da un beso en la mejilla cuando lo siente aunque sus amigos lo este viendo.
22. Canta aunque no pueda.
23. Tiene un sentido de humor creativo.
24. Se Queda mirandote.
25. Te Llama sin ninguna razon.
2. Trata de oler tu pelo secretamente, pero tu SIEMPRE te das cuenta.
3. Te defiende cuando lo necesitas, pero aún así respeta tu independencia.
4. Te da el control remoto durante el juego de futbol.
5. Va ror detras de ti y pone sus brazos a tu alrededor.
6. Juega con tu pelo.
7. Sus Manos Siempre Encuentran las Tuyas.
8. Es Encantador cuando el realmente quiere, aveces.
9. Te Ofrece Muchos Masajes.
10. Baila contigo aunque se sienta como un Tonto.
11. NUNCA HUYE DEL AMOR.
12. Es gracioso Pero sabe cuando ser Serio.
13. Se da cuenta que esta siendo Gracioso cuando necesita ser Serio.
14. Es Paciente cuando te tomas tu tiempo para siempre estar arreglada. y tardas muchisisimo tiempo...jejeje...
15. Reacciona tan Lindo cuando tu le pegas y en realidad duele.
16. Rie Demasiado.
17. Planea una Cita Romantiga Llena de Sorpresas que el normalmente no haria porque el sabe que significan mucho para ti.
18. Te Aprecia.
19. Ayuda a los demás.
20. maneja 5 horas solo para verte un minuto.
21. Siempre te da un beso en la mejilla cuando lo siente aunque sus amigos lo este viendo.
22. Canta aunque no pueda.
23. Tiene un sentido de humor creativo.
24. Se Queda mirandote.
25. Te Llama sin ninguna razon.
La muerte del amor
Hubo una vez en la historia del mundo un día terrible en el que el odio, que es el rey de los malos sentimientos, los defectos y las malas virtudes, convoco a una reunión urgente con todos ellos.
Todos los sentimientos negros del mundo y los deseos más perversos del corazón humano llegaron a esta reunión con curiosidad de saber cual era el propósito.
Cuando estuvieron todos hablo el ODIO y dijo: "los he reunido aquí a todos porque deseo con todas mis fuerzas matar a alguien".
Los asistentes no se extrañaron mucho pues era el ODIO que estaba hablando y el siempre quiere matar a alguien, sin embargo todos se preguntaban entre si, quien seria tan difícil de matar para que el ODIO los necesitara a todos.
"QUIERO QUE MATEN AL AMOR", dijo. Muchos sonrieron malévolamente pues más de uno le tenía ganas.
El primer voluntario fue el MAL CARACTER, quien dijo: Yo iré y les aseguro que en un año el AMOR habrá muerto, provocare tal discordia y rabia que no lo soportara".
Al cabo de un año se reunieron otra vez y al escuchar el reporte del MAL CARACTER quedaron muy decepcionados.
Lo siento, lo intente todo pero cada vez que yo sembraba una discordia, el AMOR la superaba y salía adelante.
Fue entonces cuando muy diligente se ofreció; la AMBICION, que haciendo alarde de su poder dijo: En vista de que El Mal Carácter fracaso, iré yo. Desviare la atención del AMOR hacia el deseo por la riqueza y por el poder. Eso nunca lo ignorara.
Y empezó la AMBICION el ataque hacia su victima quien efectivamente cayo herida pero después de luchar por salir adelante renuncio a todo deseo desbordado de poder y triunfo de nuevo.
Furioso el ODIO por el fracaso de la AMBICION envió a los CELOS, quienes burlones y perversos inventaban toda clase de artimañas y situaciones para despistar al AMOR y lastimarlo con dudas y sospechas infundadas.
Pero el AMOR confundido lloro, y pensó que no quería morir y con valentía y fortaleza se impuso sobre ellos y los venció.
Año tras año, el ODIO siguió en su lucha enviando a sus mas hirientes compañeros, envió a la FRIALDAD, al EGOISMO, la INDIFERENCIA, la POBREZA, la ENFERMEDAD y a muchos otros que fracasaron siempre porque cuando el "AMOR" se sentía desfallecer tomaba de nuevo fuerzas y todo lo superaba.
El ODIO convencido de que el AMOR era invencible les dijo a los demás: "nada que hacer, el AMOR ha soportado todo, llevamos muchos años insistiendo y no lo logramos".
De pronto de un rincón del salón se levanto un sentimiento poco conocido y que vestía todo de negro y con un sombrero gigante que caía sobre su rostro y no lo dejaba ver; su aspecto era fúnebre como el de la muerte, "YO MATARE AL AMOR", "YO MATARE AL AMOR", dijo con seguridad.
Todos se preguntaron quien era ese que pretendía hacer solo, lo que ninguno había podido.
El ODIO dijo, "¡VE Y HAZLO!"
Tan solo había pasado algún tiempo cuando el ODIO volvió a llamar a todos los malos sentimientos para comunicarles que después de mucho esperar por fin
EL AMOR HABIA MUERTO.
Todos estaban felices pero sorprendidos.
Entonces el sentimiento del sombrero negro hablo: "ahí les entrego el AMOR totalmente muerto y destrozado" y sin decir más se marcho.
Espera dijo el ODIO, en tan poco tiempo lo eliminaste por completo, lo desesperaste y no hizo el menor esfuerzo para vivir,¿quien eres?.
El sentimiento levanto por primera vez su horrible rostro y dijo:
Soy... LA RUTINA
Todos los sentimientos negros del mundo y los deseos más perversos del corazón humano llegaron a esta reunión con curiosidad de saber cual era el propósito.
Cuando estuvieron todos hablo el ODIO y dijo: "los he reunido aquí a todos porque deseo con todas mis fuerzas matar a alguien".
Los asistentes no se extrañaron mucho pues era el ODIO que estaba hablando y el siempre quiere matar a alguien, sin embargo todos se preguntaban entre si, quien seria tan difícil de matar para que el ODIO los necesitara a todos.
"QUIERO QUE MATEN AL AMOR", dijo. Muchos sonrieron malévolamente pues más de uno le tenía ganas.
El primer voluntario fue el MAL CARACTER, quien dijo: Yo iré y les aseguro que en un año el AMOR habrá muerto, provocare tal discordia y rabia que no lo soportara".
Al cabo de un año se reunieron otra vez y al escuchar el reporte del MAL CARACTER quedaron muy decepcionados.
Lo siento, lo intente todo pero cada vez que yo sembraba una discordia, el AMOR la superaba y salía adelante.
Fue entonces cuando muy diligente se ofreció; la AMBICION, que haciendo alarde de su poder dijo: En vista de que El Mal Carácter fracaso, iré yo. Desviare la atención del AMOR hacia el deseo por la riqueza y por el poder. Eso nunca lo ignorara.
Y empezó la AMBICION el ataque hacia su victima quien efectivamente cayo herida pero después de luchar por salir adelante renuncio a todo deseo desbordado de poder y triunfo de nuevo.
Furioso el ODIO por el fracaso de la AMBICION envió a los CELOS, quienes burlones y perversos inventaban toda clase de artimañas y situaciones para despistar al AMOR y lastimarlo con dudas y sospechas infundadas.
Pero el AMOR confundido lloro, y pensó que no quería morir y con valentía y fortaleza se impuso sobre ellos y los venció.
Año tras año, el ODIO siguió en su lucha enviando a sus mas hirientes compañeros, envió a la FRIALDAD, al EGOISMO, la INDIFERENCIA, la POBREZA, la ENFERMEDAD y a muchos otros que fracasaron siempre porque cuando el "AMOR" se sentía desfallecer tomaba de nuevo fuerzas y todo lo superaba.
El ODIO convencido de que el AMOR era invencible les dijo a los demás: "nada que hacer, el AMOR ha soportado todo, llevamos muchos años insistiendo y no lo logramos".
De pronto de un rincón del salón se levanto un sentimiento poco conocido y que vestía todo de negro y con un sombrero gigante que caía sobre su rostro y no lo dejaba ver; su aspecto era fúnebre como el de la muerte, "YO MATARE AL AMOR", "YO MATARE AL AMOR", dijo con seguridad.
Todos se preguntaron quien era ese que pretendía hacer solo, lo que ninguno había podido.
El ODIO dijo, "¡VE Y HAZLO!"
Tan solo había pasado algún tiempo cuando el ODIO volvió a llamar a todos los malos sentimientos para comunicarles que después de mucho esperar por fin
EL AMOR HABIA MUERTO.
Todos estaban felices pero sorprendidos.
Entonces el sentimiento del sombrero negro hablo: "ahí les entrego el AMOR totalmente muerto y destrozado" y sin decir más se marcho.
Espera dijo el ODIO, en tan poco tiempo lo eliminaste por completo, lo desesperaste y no hizo el menor esfuerzo para vivir,¿quien eres?.
El sentimiento levanto por primera vez su horrible rostro y dijo:
Soy... LA RUTINA
El amor y la locura
Cuentan que una vez se reunieron todos los sentimientos y cualidades del hombre. Cuando el
aburrimiento bostezaba por tercera vez, la locura como siempre tan loca propuso: "Vamos a jugar al los escondidos". La intriga levantó el ceño extrañada y la curiosidad sin poder contenerse preguntó:
¿A los escondidos? ¿Y eso cómo es?
Es un juego, explicó la locura, en que yo me tapo la cara y comienzo a contar desde uno hasta un millón, mientras ustedes se esconden, y cuando ya haya terminado de contar, el primero de ustedes que yo encuentre, ocupará mi lugar para continuar el juego.
El entusiasmo bailó secundado por la euforia y la alegría dio tantos saltos que terminó de convencer a la duda, e incluso a la apatía, a la que nunca le interesaba nada. Pero no todos quisieron participar,
la verdad prefirió no esconderse. ¿Para qué? Si al final siempre la hallaban, y la soberbia pensó que era un juego muy tonto, en el fondo lo que le molestaba era que la idea no hubiese sido de ella, y la cobardía prefirió no arriesgarse.
Uno, dos y tres, empezó a contar la locura.
La primera en esconderse fue la pereza que como siempre se dejó caer tras la primera piedra del
camino. La fe subió al cielo y la envidia se encontró tras la sombra del triunfo, quien por su propio
esfuerzo había logrado subir a la copa del árbol más alto.
La generosidad casi no alcanzaba a esconderse, cada sitio que encontraba le parecía maravilloso para alguno de sus amigos, que si un lago cristalino para la belleza; que si la hendija de un árbol: perfecto para la timidez; que si el vuelo de una mariposa: lo mejor para la voluptuosidad, que si una ráfaga de viento: magnífico para la libertad, y así terminó en ocultarse en un rayito de sol.
El egoísmo, en cambio, encontró un sitio muy bueno desde el principio, ventilado, cómodo, pero solo para el. La mentira se escondió en el fondo de los océanos, mentira, en realidad se escondió detrás del arco iris, y la pasión y el deseo en el cuarto de los volcanes.
El olvido, se me olvidó donde se escondió, pero, eso, no es lo importante, Cuando la locura estaba contando 999.999, el amor aún no había encontrado sitio para esconderse, pues todo estaba ocupado, hasta que al fin divisó un rosal y enternecido decidió esconderse entre sus flores.
Un millón!, contó la locura, y comenzó a buscar. La primera en aparecer fue la pereza solo a tres pasos de una piedra. Después se escuchó a la fe discutiendo con Dios sobre zoología y a la pasión y el deseo las sintió en el vibrar de los volcanes. En un descuido encontró a la envidia, y claro, pudo deducir donde estaba el triunfo. El egoísmo no tuvo ni que buscarlo, el solito salió de su escondite, resultó ser un nido de avispas.
De tanto caminar, sintió sed y al acercarse al lago descubrió la belleza, y con la duda resultó todavía
más fácil, la encontró sentada cerca sin decidir aun de que lado esconderse.
Así fue encontrando a todos. El talento, entre la hierba fresca, a la angustia, en una oscura cueva, a
la mentira, detrás del arco iris, mentira si estaba en el fondo de los océanos, y hasta encontró al olvido, ya se le había olvidado que estaba jugando a los escondidos.
Pero solo el amor no aparecía por ningún sitio. La locura buscó detrás de cada árbol, bajo cada arroyuelo del planeta, en las cimas de las montañas, y cuando estaba por darse por vencido divisó un rosal, tomó una horquilla y comenzó a mover las ramas, cuando de pronto, un doloroso grito se escuchó. Las espinas habían herido los ojos del amor. La locura no sabía que hacer para disculparse, lloró, rogó, imploró, pidió perdón y hasta prometió ser su lazarillo. Desde entonces, desde que por primera vez se jugó a los escondidos en la tierra, el amor es ciego y la locura
siempre lo acompaña.
Es una locura amar,
a menos que se ame con locura.
aburrimiento bostezaba por tercera vez, la locura como siempre tan loca propuso: "Vamos a jugar al los escondidos". La intriga levantó el ceño extrañada y la curiosidad sin poder contenerse preguntó:
¿A los escondidos? ¿Y eso cómo es?
Es un juego, explicó la locura, en que yo me tapo la cara y comienzo a contar desde uno hasta un millón, mientras ustedes se esconden, y cuando ya haya terminado de contar, el primero de ustedes que yo encuentre, ocupará mi lugar para continuar el juego.
El entusiasmo bailó secundado por la euforia y la alegría dio tantos saltos que terminó de convencer a la duda, e incluso a la apatía, a la que nunca le interesaba nada. Pero no todos quisieron participar,
la verdad prefirió no esconderse. ¿Para qué? Si al final siempre la hallaban, y la soberbia pensó que era un juego muy tonto, en el fondo lo que le molestaba era que la idea no hubiese sido de ella, y la cobardía prefirió no arriesgarse.
Uno, dos y tres, empezó a contar la locura.
La primera en esconderse fue la pereza que como siempre se dejó caer tras la primera piedra del
camino. La fe subió al cielo y la envidia se encontró tras la sombra del triunfo, quien por su propio
esfuerzo había logrado subir a la copa del árbol más alto.
La generosidad casi no alcanzaba a esconderse, cada sitio que encontraba le parecía maravilloso para alguno de sus amigos, que si un lago cristalino para la belleza; que si la hendija de un árbol: perfecto para la timidez; que si el vuelo de una mariposa: lo mejor para la voluptuosidad, que si una ráfaga de viento: magnífico para la libertad, y así terminó en ocultarse en un rayito de sol.
El egoísmo, en cambio, encontró un sitio muy bueno desde el principio, ventilado, cómodo, pero solo para el. La mentira se escondió en el fondo de los océanos, mentira, en realidad se escondió detrás del arco iris, y la pasión y el deseo en el cuarto de los volcanes.
El olvido, se me olvidó donde se escondió, pero, eso, no es lo importante, Cuando la locura estaba contando 999.999, el amor aún no había encontrado sitio para esconderse, pues todo estaba ocupado, hasta que al fin divisó un rosal y enternecido decidió esconderse entre sus flores.
Un millón!, contó la locura, y comenzó a buscar. La primera en aparecer fue la pereza solo a tres pasos de una piedra. Después se escuchó a la fe discutiendo con Dios sobre zoología y a la pasión y el deseo las sintió en el vibrar de los volcanes. En un descuido encontró a la envidia, y claro, pudo deducir donde estaba el triunfo. El egoísmo no tuvo ni que buscarlo, el solito salió de su escondite, resultó ser un nido de avispas.
De tanto caminar, sintió sed y al acercarse al lago descubrió la belleza, y con la duda resultó todavía
más fácil, la encontró sentada cerca sin decidir aun de que lado esconderse.
Así fue encontrando a todos. El talento, entre la hierba fresca, a la angustia, en una oscura cueva, a
la mentira, detrás del arco iris, mentira si estaba en el fondo de los océanos, y hasta encontró al olvido, ya se le había olvidado que estaba jugando a los escondidos.
Pero solo el amor no aparecía por ningún sitio. La locura buscó detrás de cada árbol, bajo cada arroyuelo del planeta, en las cimas de las montañas, y cuando estaba por darse por vencido divisó un rosal, tomó una horquilla y comenzó a mover las ramas, cuando de pronto, un doloroso grito se escuchó. Las espinas habían herido los ojos del amor. La locura no sabía que hacer para disculparse, lloró, rogó, imploró, pidió perdón y hasta prometió ser su lazarillo. Desde entonces, desde que por primera vez se jugó a los escondidos en la tierra, el amor es ciego y la locura
siempre lo acompaña.
Es una locura amar,
a menos que se ame con locura.
Táctica y estrategia
Mi táctica es
mirarte
aprender como sos
quererte como sos
Mi táctica es
hablarte
y escucharte
construir con palabras
un puente indestructible
Mi táctica es
quedarme en tu recuerdo
no sé cómo ni sé
con qué pretexto
pero quedarme en vos
Mi táctica es
ser franco
y saber que sos franca
y que no nos vendamos
simulacros
para que entre los dos
no haya telón
ni abismos
Mi estrategia es
en cambio
más profunda y más
simple
Mi estrategia es
que un día cualquiera
no sé cómo ni sé
con qué pretexto
por fin me necesites.
mirarte
aprender como sos
quererte como sos
Mi táctica es
hablarte
y escucharte
construir con palabras
un puente indestructible
Mi táctica es
quedarme en tu recuerdo
no sé cómo ni sé
con qué pretexto
pero quedarme en vos
Mi táctica es
ser franco
y saber que sos franca
y que no nos vendamos
simulacros
para que entre los dos
no haya telón
ni abismos
Mi estrategia es
en cambio
más profunda y más
simple
Mi estrategia es
que un día cualquiera
no sé cómo ni sé
con qué pretexto
por fin me necesites.
Cuando la puerta de la felicidad se cierra, otra se abre solo que a veces no la vemos porque nos quedamos paralizados, frente a la que se cerró.
No sabemos lo que tenemos hasta que lo perdemos... pero otras veces no sabemos lo que nos hemos estado perdiendo hasta que lo encontramos.
Deja que crezca el amor en el corazón de otra persona, y si no crece, se feliz porque creció en el tuyo.
Ama hasta consentirte en lo amado y mas aun hasta convertirte en el mismísimo amor.
El amor llega a aquel que tiene fe y espera, aunque lo hayan decepcionado...
A aquel que aun cree y sueña, aunque haya sido traicionado...
A aquel que todavía anhela amar, aunque antes haya sido lastimado...
...Y por sobre todo, llega al que tiene el coraje y la fe de seguir amando sin ser recompensado.
Dejemos que los demás sean auténticos, que sean ellos mismos, de lo contrario amaríamos el reflejo de nosotros en ellos.
No debemos fijar nuestra mirada en lo externo, ya que esto se puede perder en el camino de la vida.
No nos inclinemos tampoco por las cosas materiales, ya que nada es eterno.
Siente por alguien que te comprenda, que te haga sonreír, y que transforme tus amarguras en dulzuras.
Alguien que haga que un día oscuro brille solo para ti.
Alguien que cautive tu corazón y lo libere de sus cadenas... y que lo deje ser libre para sentir de verdad...
Hay momentos en los que uno extraña a alguien sin control, y no sabe por que...
Hay momentos en que nos invade un fuerte deseo de abrazar, besar y querer por siempre...
Es en esos momentos en que sentimos el amor de una manera única... el corazón se pierde en un estallido y vibra el alma tratando de llegar a ese ser que tanto deseamos...
Que bello es soñar con la persona amada, atravesar el tiempo y el espacio para unirse mas allá de nuestra imaginación, en ese mundo en el que soñamos estando despiertos, con sueños tan vivénciales que nos hacen sentir que ese ser esta ahí, solo esperando que demos un paso para cobijarnos entre sus brazos...
La felicidad espera a aquellos que sueñan...
Hay otras puertas que conducen nuevamente al amor...
La felicidad espera a aquellos que tratan de abrir esas puertas y que dejan de mirar la que en un momento los paraliza...
Solo hace falta entregarse a esa nueva ilusión, dejarse consumir por el fuego de esa llama y proponerse no poner límites a esas sensaciones.
Porque el verdadero amor no conoce de límites ni de fronteras y podemos encontrar nuevamente a quien amar, más allá del horizonte.
No sabemos lo que tenemos hasta que lo perdemos... pero otras veces no sabemos lo que nos hemos estado perdiendo hasta que lo encontramos.
Deja que crezca el amor en el corazón de otra persona, y si no crece, se feliz porque creció en el tuyo.
Ama hasta consentirte en lo amado y mas aun hasta convertirte en el mismísimo amor.
El amor llega a aquel que tiene fe y espera, aunque lo hayan decepcionado...
A aquel que aun cree y sueña, aunque haya sido traicionado...
A aquel que todavía anhela amar, aunque antes haya sido lastimado...
...Y por sobre todo, llega al que tiene el coraje y la fe de seguir amando sin ser recompensado.
Dejemos que los demás sean auténticos, que sean ellos mismos, de lo contrario amaríamos el reflejo de nosotros en ellos.
No debemos fijar nuestra mirada en lo externo, ya que esto se puede perder en el camino de la vida.
No nos inclinemos tampoco por las cosas materiales, ya que nada es eterno.
Siente por alguien que te comprenda, que te haga sonreír, y que transforme tus amarguras en dulzuras.
Alguien que haga que un día oscuro brille solo para ti.
Alguien que cautive tu corazón y lo libere de sus cadenas... y que lo deje ser libre para sentir de verdad...
Hay momentos en los que uno extraña a alguien sin control, y no sabe por que...
Hay momentos en que nos invade un fuerte deseo de abrazar, besar y querer por siempre...
Es en esos momentos en que sentimos el amor de una manera única... el corazón se pierde en un estallido y vibra el alma tratando de llegar a ese ser que tanto deseamos...
Que bello es soñar con la persona amada, atravesar el tiempo y el espacio para unirse mas allá de nuestra imaginación, en ese mundo en el que soñamos estando despiertos, con sueños tan vivénciales que nos hacen sentir que ese ser esta ahí, solo esperando que demos un paso para cobijarnos entre sus brazos...
La felicidad espera a aquellos que sueñan...
Hay otras puertas que conducen nuevamente al amor...
La felicidad espera a aquellos que tratan de abrir esas puertas y que dejan de mirar la que en un momento los paraliza...
Solo hace falta entregarse a esa nueva ilusión, dejarse consumir por el fuego de esa llama y proponerse no poner límites a esas sensaciones.
Porque el verdadero amor no conoce de límites ni de fronteras y podemos encontrar nuevamente a quien amar, más allá del horizonte.
Ojalá - Silvio Rodriguez
Ojala que las hojas no te toquen en cuerpo cuando caigan
para que no las puedas convertir en cristal
ojala que la lluvia deje de ser milagro que baja x tu cuerpo
ojala que la luna pueda salir sin ti
ojala que la tierra no te bese los pasos
ojala se t eacabe la mirada constante,la palabra precisa, la sonrisa perfecta,
ojala pase algo que te borre de pronto: una luz cegadora, un disparo de nieve…
ojala x lo menos que te lleve la muerte,para no verte tanto,para no verte siempre,
en todos los segundos,en todas las visiones…ojala que no pueda tocarte ni en canciones.
ojala que la aurora no de gritos que caigan en mi espalda,
ojala que tu nombre se le olvide a esa voz,
ojala las paredes no retengan tu ruido de camino cansado,
ojala que el deseo se vaya tras de ti, a tu viejo gobierno de difuntos y flores…
para que no las puedas convertir en cristal
ojala que la lluvia deje de ser milagro que baja x tu cuerpo
ojala que la luna pueda salir sin ti
ojala que la tierra no te bese los pasos
ojala se t eacabe la mirada constante,la palabra precisa, la sonrisa perfecta,
ojala pase algo que te borre de pronto: una luz cegadora, un disparo de nieve…
ojala x lo menos que te lleve la muerte,para no verte tanto,para no verte siempre,
en todos los segundos,en todas las visiones…ojala que no pueda tocarte ni en canciones.
ojala que la aurora no de gritos que caigan en mi espalda,
ojala que tu nombre se le olvide a esa voz,
ojala las paredes no retengan tu ruido de camino cansado,
ojala que el deseo se vaya tras de ti, a tu viejo gobierno de difuntos y flores…
Las hojas de mi árbol
Existen personas en nuestras vidas que nos hacen felices por la simple casualidad de haberse cruzado en nuestro camino. Algunas recorren el camino a nuestro lado, viendo muchas lunas pasar, mas otras apenas vemos entre un paso y otro. A todas las llamamos amigos y hay muchas clases de ellos.
Tal vez cada hoja de un árbol caracteriza uno de nuestros amigos. El primero que nace del brote es nuestro amigo papá y nuestra amiga mamá, que nos muestra lo que es la vida. Después vienen los amigos hermanos, con quienes dividimos nuestro espacio para que puedan florecer como nosotros. Pasamos a conocer a toda la familia de hojas a quienes respetamos y deseamos el bien.
Mas el destino nos presenta a otros amigos, los cuales no sabíamos que irían a cruzarse en nuestro camino. A muchos de ellos los denominamos amigos del alma, de corazón. Son sinceros, son verdaderos. Saben cuando no estamos bien, saben lo que nos hace feliz.
Y a veces uno de esos amigos del alma estalla en nuestro corazón y entonces es llamado un amigo enamorado. Ese da brillo a nuestros ojos, música a nuestros labios, saltos a nuestros pies. Mas también hay de aquellos amigos por un tiempo, tal vez unas vacaciones o unos días o unas horas. Ellos acostumbran a colocar muchas sonrisas en nuestro rostro, durante el tiempo que estamos cerca.
Hablando de cerca, no podemos olvidar a amigos distantes, aquellos que están en la punta de las ramas y que cuando el viento sopla siempre aparecen entre una hoja y otra. El tiempo pasa, el verano se va, el otoño se aproxima y perdemos algunas de nuestras hojas, algunas nacen en otro verano y otras permanecen por muchas estaciones. Pero lo que nos deja más felices es que las que cayeron continúan cerca, alimentando nuestra raíz con alegría. Son recuerdos de momentos maravillosos de cuando se cruzaron en nuestro camino.
Te deseo, hoja de mi árbol, paz, amor, salud, suerte y prosperidad. Simplemente porque cada persona que pasa en nuestra vida es única. Siempre deja un poco de sí y se lleva un poco de nosotros.
Habrá los que se llevarán mucho, pero no habrán de los que no nos dejarán nada. Esta es la mayor responsabilidad de nuestra vida y la prueba evidente de que dos almas no se encuentran por casualidad.
Tal vez cada hoja de un árbol caracteriza uno de nuestros amigos. El primero que nace del brote es nuestro amigo papá y nuestra amiga mamá, que nos muestra lo que es la vida. Después vienen los amigos hermanos, con quienes dividimos nuestro espacio para que puedan florecer como nosotros. Pasamos a conocer a toda la familia de hojas a quienes respetamos y deseamos el bien.
Mas el destino nos presenta a otros amigos, los cuales no sabíamos que irían a cruzarse en nuestro camino. A muchos de ellos los denominamos amigos del alma, de corazón. Son sinceros, son verdaderos. Saben cuando no estamos bien, saben lo que nos hace feliz.
Y a veces uno de esos amigos del alma estalla en nuestro corazón y entonces es llamado un amigo enamorado. Ese da brillo a nuestros ojos, música a nuestros labios, saltos a nuestros pies. Mas también hay de aquellos amigos por un tiempo, tal vez unas vacaciones o unos días o unas horas. Ellos acostumbran a colocar muchas sonrisas en nuestro rostro, durante el tiempo que estamos cerca.
Hablando de cerca, no podemos olvidar a amigos distantes, aquellos que están en la punta de las ramas y que cuando el viento sopla siempre aparecen entre una hoja y otra. El tiempo pasa, el verano se va, el otoño se aproxima y perdemos algunas de nuestras hojas, algunas nacen en otro verano y otras permanecen por muchas estaciones. Pero lo que nos deja más felices es que las que cayeron continúan cerca, alimentando nuestra raíz con alegría. Son recuerdos de momentos maravillosos de cuando se cruzaron en nuestro camino.
Te deseo, hoja de mi árbol, paz, amor, salud, suerte y prosperidad. Simplemente porque cada persona que pasa en nuestra vida es única. Siempre deja un poco de sí y se lleva un poco de nosotros.
Habrá los que se llevarán mucho, pero no habrán de los que no nos dejarán nada. Esta es la mayor responsabilidad de nuestra vida y la prueba evidente de que dos almas no se encuentran por casualidad.
Y uno aprende...
Despues de un tiempo, uno aprende la sutil diferencia entre sostener una
mano y encadenar un alma, y uno aprende que el amor no significa acostarse
y una compañia no significa seguridad y uno empieza a aprender... Que los
besos no son contratos y los regalos no son promesas y uno empieza a
aceptar sus derrotas con la cabeza alta y los ojos abiertos y uno aprende
a construir todos sus caminos en el hoy, porque el terreno de manana es
demasiado inseguro para planes... y los futuros tienen una forma de caerse
en la mitad. Y despues de un tiempo uno aprende que si es demasiado, hasta
el calorcito del sol quema. Asi que uno planta su propio jardin y decora
su propia alma, en lugar de esperar a que alguien le traiga flores. Y uno
aprende que realmente puede aguantar, que uno realmente es fuerte, que uno
realmente vale, y uno aprende y aprende... y con cada dia uno aprende.
mano y encadenar un alma, y uno aprende que el amor no significa acostarse
y una compañia no significa seguridad y uno empieza a aprender... Que los
besos no son contratos y los regalos no son promesas y uno empieza a
aceptar sus derrotas con la cabeza alta y los ojos abiertos y uno aprende
a construir todos sus caminos en el hoy, porque el terreno de manana es
demasiado inseguro para planes... y los futuros tienen una forma de caerse
en la mitad. Y despues de un tiempo uno aprende que si es demasiado, hasta
el calorcito del sol quema. Asi que uno planta su propio jardin y decora
su propia alma, en lugar de esperar a que alguien le traiga flores. Y uno
aprende que realmente puede aguantar, que uno realmente es fuerte, que uno
realmente vale, y uno aprende y aprende... y con cada dia uno aprende.
Quiero
Quiero que me oigas, sin juzgarme.
Quiero que opines, sin aconsejarme.
Quiero que confíes en mi, sin exigirme.
Quiero que me ayudes, sin intentar decidir por mi
Quiero que me cuides, sin anularme.
Quiero que me mires, sin proyectar tus cosas en mi.
Quiero que me abraces, sin asfixiarme.
Quiero que me animes, sin empujarme.
Quiero que me sostengas, sin hacerte cargo de mi.
Quiero que me protejas, sin mentiras.
Quiero que te acerques, sin invadirme.
Quiero que conozcas las cosas mías que más te disgusten,
que las aceptes y no pretendas cambiarlas.
Quiero que sepas, que hoy,
hoy podés contar conmigo.
Sin condiciones
Quiero que opines, sin aconsejarme.
Quiero que confíes en mi, sin exigirme.
Quiero que me ayudes, sin intentar decidir por mi
Quiero que me cuides, sin anularme.
Quiero que me mires, sin proyectar tus cosas en mi.
Quiero que me abraces, sin asfixiarme.
Quiero que me animes, sin empujarme.
Quiero que me sostengas, sin hacerte cargo de mi.
Quiero que me protejas, sin mentiras.
Quiero que te acerques, sin invadirme.
Quiero que conozcas las cosas mías que más te disgusten,
que las aceptes y no pretendas cambiarlas.
Quiero que sepas, que hoy,
hoy podés contar conmigo.
Sin condiciones
Inolvidable
De muchas maneras, todos guardamos profundamente en nuestro corazón, el
recuerdo grato de algo o alguien que será inolvidable en nuestra vida.
Hay quienes, por desgracia, conservan el estéril gasto emocional de un
recuerdo que los sigue atormentando, como tóxico sutil que deshace su alma
y viven aquejados por ese pasado.
Aquí lo inolvidable se hace cruel porque se piensa que, al no haber
sabido perdonar, ciertas cosas no se olvidarán nunca y esa es una forma
triste de permanencia.
Hay otros, en cambio, que atesoran los recuerdos mágicos que un día les
acontecieron y no permiten que mueran, porque saben que si lo hicieran,
ellos tambien moririan un poco.
Nadie sin embargo puede evitar el tener una mezcla de recuerdos buenos y
malos, lo que simplemente nos hace entender que la vida es asi: pedacitos
de plata en medio de un gran camino de grava. No vivir atormentados por
unos y disfrutar el haber experimentado los otros, es lo que da sentido y
equilibrio a nuestra vida. Es saber que las rosas tambien tienen espinas y
que si así no lo fuera, no seríamos capaces de distinguir la felicidad de
la infelicidad.
Porque ¿quien no recuerda esos días felices de su infancia y la caricia
inolvidable de quienes les amaron? ¿Quién podrá borrar de nuestro corazón
el abrazo y la ternura de aquellos que con su cariño nos enseñaron a amar?
¿Es posible olvidar al primer amigo, al compañero de nuestros juegos, a la
maestra que un día fue la diosa de nuestros sueños, la primera vez que
vimos el mar o la esperanza vivificante de nuestras siempre anheladas
vacaciones?
¿Podremos alguna vez olvidar cuando el torbellino del amor primero
arrebató nuestra alma y la llevó al séptimo cielo; la espera impaciente
que nos trajo el romance adolescente, la mano de nuestro padre guiando
nuestros vacilantes pasos, el seno materno que alimentó nuestra tenaz
apetencia de vida, la alegres piñatas, las entrañables navidades, la
calidez del abrazo de nuestros abuelos y aquellas dulces fantasias en las
que tantas veces empeñamos nuestra atropellada búsqueda de la felicidad?
¿No es inolvidable la primera vez que tocamos a Dios, el sabernos amados,
el saber que podríamos amar, la bendición de la palabra sencilla, bálsamo
para nuestros oidos, el consejo oportuno, el tibio consuelo de la mano que
tocó nuestro frágil corazón, la fragancia del dialogo con quienes nos son
cercanos, los días de campo con los hijos y esa infinidad de pequeños
tesoros que ninguna pequeña muerte podrá un día arrebatarnos?
Nos perdemos tanto en no olvidar lo que un día nos hirió que hacemos a un
lado lo que nos maravilló; hacemos inolvidable, aunque sea doloroso, lo
que en el pasado lastimó nuestro espiritu, que renunciamos al mismo tiempo
a todo aquello que colmó nuestras ansias de permanencia y nos convirtió en
el horizonte de alquien que quiso hacernos dichosos. Es cierto que no
podremos olvidar jamás aquello que nos lastimó un día, pero sí podemos
hacer el esfuerzo por privilegiar de igual manera lo que hizo a nuestro
corazón más grande, más fuerte y más comprensivo.
Tal vez en la lista de daños y beneficios que tenemos inscritos en nuestra
mente, los debitos sean más que los haberes, pero la vida siempre es así:
solo cuestión de saldos en nuestro final estado de pérdidas y ganancias.
Ver que esos saldos sean más positivos que negativos es una tarea en la
que todos debemos empeñarnos, si queremos tener la sabiduria de vivir con
plenitud nuestra fugaz existencia terrenal.
Pero, afortunadamente, siempre habrá espacios en nuestra alma para lo
inolvidable: el acontecimiento aquel, la fecha que impacientes esperamos,
el amor recien descubierto, el hijo que llegó, la perfecta compañía, la
luz que generosa disipó nuestras tinieblas, la suave caricia de nuestra
alma gemela, la dicha en fin, que a veces furtiva, se anidará fecunda como
esperanza alcanzable en el corazón humano.
Un poeta escribió que la mejor manera de hacer a alguien inmortal es
quererlo de tal forma que no lo olvidemos nunca. Es a través del regocijo
del recuerdo por el cual nos percatamos que éste no es un espacio perdido,
sino una autentica recuperación.
Confesar que vivimos, amamos y disfrutamos con alguien el aquí y el ahora
de la vida, es adquirir la certeza de que un dia seremos para ese alguien
personas inolvidables, y así entenderemos cómo finalmente el recuerdo del
amor, que un día dimos y nos dieron, será más fuerte que la muerte.
recuerdo grato de algo o alguien que será inolvidable en nuestra vida.
Hay quienes, por desgracia, conservan el estéril gasto emocional de un
recuerdo que los sigue atormentando, como tóxico sutil que deshace su alma
y viven aquejados por ese pasado.
Aquí lo inolvidable se hace cruel porque se piensa que, al no haber
sabido perdonar, ciertas cosas no se olvidarán nunca y esa es una forma
triste de permanencia.
Hay otros, en cambio, que atesoran los recuerdos mágicos que un día les
acontecieron y no permiten que mueran, porque saben que si lo hicieran,
ellos tambien moririan un poco.
Nadie sin embargo puede evitar el tener una mezcla de recuerdos buenos y
malos, lo que simplemente nos hace entender que la vida es asi: pedacitos
de plata en medio de un gran camino de grava. No vivir atormentados por
unos y disfrutar el haber experimentado los otros, es lo que da sentido y
equilibrio a nuestra vida. Es saber que las rosas tambien tienen espinas y
que si así no lo fuera, no seríamos capaces de distinguir la felicidad de
la infelicidad.
Porque ¿quien no recuerda esos días felices de su infancia y la caricia
inolvidable de quienes les amaron? ¿Quién podrá borrar de nuestro corazón
el abrazo y la ternura de aquellos que con su cariño nos enseñaron a amar?
¿Es posible olvidar al primer amigo, al compañero de nuestros juegos, a la
maestra que un día fue la diosa de nuestros sueños, la primera vez que
vimos el mar o la esperanza vivificante de nuestras siempre anheladas
vacaciones?
¿Podremos alguna vez olvidar cuando el torbellino del amor primero
arrebató nuestra alma y la llevó al séptimo cielo; la espera impaciente
que nos trajo el romance adolescente, la mano de nuestro padre guiando
nuestros vacilantes pasos, el seno materno que alimentó nuestra tenaz
apetencia de vida, la alegres piñatas, las entrañables navidades, la
calidez del abrazo de nuestros abuelos y aquellas dulces fantasias en las
que tantas veces empeñamos nuestra atropellada búsqueda de la felicidad?
¿No es inolvidable la primera vez que tocamos a Dios, el sabernos amados,
el saber que podríamos amar, la bendición de la palabra sencilla, bálsamo
para nuestros oidos, el consejo oportuno, el tibio consuelo de la mano que
tocó nuestro frágil corazón, la fragancia del dialogo con quienes nos son
cercanos, los días de campo con los hijos y esa infinidad de pequeños
tesoros que ninguna pequeña muerte podrá un día arrebatarnos?
Nos perdemos tanto en no olvidar lo que un día nos hirió que hacemos a un
lado lo que nos maravilló; hacemos inolvidable, aunque sea doloroso, lo
que en el pasado lastimó nuestro espiritu, que renunciamos al mismo tiempo
a todo aquello que colmó nuestras ansias de permanencia y nos convirtió en
el horizonte de alquien que quiso hacernos dichosos. Es cierto que no
podremos olvidar jamás aquello que nos lastimó un día, pero sí podemos
hacer el esfuerzo por privilegiar de igual manera lo que hizo a nuestro
corazón más grande, más fuerte y más comprensivo.
Tal vez en la lista de daños y beneficios que tenemos inscritos en nuestra
mente, los debitos sean más que los haberes, pero la vida siempre es así:
solo cuestión de saldos en nuestro final estado de pérdidas y ganancias.
Ver que esos saldos sean más positivos que negativos es una tarea en la
que todos debemos empeñarnos, si queremos tener la sabiduria de vivir con
plenitud nuestra fugaz existencia terrenal.
Pero, afortunadamente, siempre habrá espacios en nuestra alma para lo
inolvidable: el acontecimiento aquel, la fecha que impacientes esperamos,
el amor recien descubierto, el hijo que llegó, la perfecta compañía, la
luz que generosa disipó nuestras tinieblas, la suave caricia de nuestra
alma gemela, la dicha en fin, que a veces furtiva, se anidará fecunda como
esperanza alcanzable en el corazón humano.
Un poeta escribió que la mejor manera de hacer a alguien inmortal es
quererlo de tal forma que no lo olvidemos nunca. Es a través del regocijo
del recuerdo por el cual nos percatamos que éste no es un espacio perdido,
sino una autentica recuperación.
Confesar que vivimos, amamos y disfrutamos con alguien el aquí y el ahora
de la vida, es adquirir la certeza de que un dia seremos para ese alguien
personas inolvidables, y así entenderemos cómo finalmente el recuerdo del
amor, que un día dimos y nos dieron, será más fuerte que la muerte.
El día que yo cambié
Decidí no esperar las oportunidades sino salir a buscarlas.
Decidí ver cada problema como la oportunidad de encontrar una solución.
Decidí ver cada desierto como la oportunidad de encontrar un oasis.
Decidí ver cada noche como un misterio a resolver.
Y cada día como una nueva oportunidad de ser feliz.
Aquel día comencé a ser fuerte, feliz de verdad, gracioso.
Aquel día dejé de temer por cada vez que perdía.
Y sentí que para vencer no es necesario ganar.
Ví que dar lo mejor de mí me hacía feliz, así no fuera el primero, así no me coronaran o me aplaudieran.
Sentí nuevamente que el único rival soy yo mismo.
Me dejó de importar quien ganara o perdiera…
Ahora me importa simplemente sentirme mejor que ayer.
Aprendí que lo difícil no es llegar a la cima, sino jamás dejar de subir.
Pero también vi que a veces se cae, y que el único camino es levantarse y seguir.
Descubrí que el amor es más que un simple estado de enamoramiento, “el amor es una filosofía de vida”.
Aquel día dejé de ser un reflejo de mis escasos triunfos pasados y empecé a ser mi propia tenue luz de este presente; aprendí que de nada sirve ser luz si no vas a iluminar el camino de los demás.
Aquel día decidí cambiar tantas cosas…
Aquel día aprendí que los sueños son solamente para hacerse realidad.
Desde aquel día ya no duermo solo para descansar, ahora también duermo para soñar…
Decidí ver cada problema como la oportunidad de encontrar una solución.
Decidí ver cada desierto como la oportunidad de encontrar un oasis.
Decidí ver cada noche como un misterio a resolver.
Y cada día como una nueva oportunidad de ser feliz.
Aquel día comencé a ser fuerte, feliz de verdad, gracioso.
Aquel día dejé de temer por cada vez que perdía.
Y sentí que para vencer no es necesario ganar.
Ví que dar lo mejor de mí me hacía feliz, así no fuera el primero, así no me coronaran o me aplaudieran.
Sentí nuevamente que el único rival soy yo mismo.
Me dejó de importar quien ganara o perdiera…
Ahora me importa simplemente sentirme mejor que ayer.
Aprendí que lo difícil no es llegar a la cima, sino jamás dejar de subir.
Pero también vi que a veces se cae, y que el único camino es levantarse y seguir.
Descubrí que el amor es más que un simple estado de enamoramiento, “el amor es una filosofía de vida”.
Aquel día dejé de ser un reflejo de mis escasos triunfos pasados y empecé a ser mi propia tenue luz de este presente; aprendí que de nada sirve ser luz si no vas a iluminar el camino de los demás.
Aquel día decidí cambiar tantas cosas…
Aquel día aprendí que los sueños son solamente para hacerse realidad.
Desde aquel día ya no duermo solo para descansar, ahora también duermo para soñar…
Pasarás por mi vida y jamás lo sabrás
Pasarás por mi vida sin saber que pasaste.
Pasarás en silencio por mi amor y, al pasar,
fingiré una sonrisa, como un dulce contraste
del dolor de quererte…..y jamás lo sabrás.
Soñaré con el nácar virginal de tu frente;
soñaré con tus ojos de esmeraldas del mar,
soñaré con tus labios desesperadamente;
soñaré con tus besos…..y jamás lo sabrás.
Quizás pase que te diga al oído
esa frase que nadie como yo te dirá;
y, ahogando para siempre mi amor inadvertido,
te amaré más que nunca…..y jamás lo sabrás.
Yo te amaré en silencio como algo inaccesible,
como algo que nunca lograré realizar
y el lejano perfume de mi amor imposible
rozará tus cabellos…. y jamás lo sabrás.
Y si un día una lágrima denuncia mi tormento
(el tormento infinito que te debo ocultar)
te diré sonriente: “no es nada… Ha sido el viento.”
Me enjuagaré la lágrima… y jamás lo sabrás.
Pasarás en silencio por mi amor y, al pasar,
fingiré una sonrisa, como un dulce contraste
del dolor de quererte…..y jamás lo sabrás.
Soñaré con el nácar virginal de tu frente;
soñaré con tus ojos de esmeraldas del mar,
soñaré con tus labios desesperadamente;
soñaré con tus besos…..y jamás lo sabrás.
Quizás pase que te diga al oído
esa frase que nadie como yo te dirá;
y, ahogando para siempre mi amor inadvertido,
te amaré más que nunca…..y jamás lo sabrás.
Yo te amaré en silencio como algo inaccesible,
como algo que nunca lograré realizar
y el lejano perfume de mi amor imposible
rozará tus cabellos…. y jamás lo sabrás.
Y si un día una lágrima denuncia mi tormento
(el tormento infinito que te debo ocultar)
te diré sonriente: “no es nada… Ha sido el viento.”
Me enjuagaré la lágrima… y jamás lo sabrás.
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