1. Sabe como hacerte sonreir cuando estas triste.
2. Trata de oler tu pelo secretamente, pero tu SIEMPRE te das cuenta.
3. Te defiende cuando lo necesitas, pero aún así respeta tu independencia.
4. Te da el control remoto durante el juego de futbol.
5. Va ror detras de ti y pone sus brazos a tu alrededor.
6. Juega con tu pelo.
7. Sus Manos Siempre Encuentran las Tuyas.
8. Es Encantador cuando el realmente quiere, aveces.
9. Te Ofrece Muchos Masajes.
10. Baila contigo aunque se sienta como un Tonto.
11. NUNCA HUYE DEL AMOR.
12. Es gracioso Pero sabe cuando ser Serio.
13. Se da cuenta que esta siendo Gracioso cuando necesita ser Serio.
14. Es Paciente cuando te tomas tu tiempo para siempre estar arreglada. y tardas muchisisimo tiempo...jejeje...
15. Reacciona tan Lindo cuando tu le pegas y en realidad duele.
16. Rie Demasiado.
17. Planea una Cita Romantiga Llena de Sorpresas que el normalmente no haria porque el sabe que significan mucho para ti.
18. Te Aprecia.
19. Ayuda a los demás.
20. maneja 5 horas solo para verte un minuto.
21. Siempre te da un beso en la mejilla cuando lo siente aunque sus amigos lo este viendo.
22. Canta aunque no pueda.
23. Tiene un sentido de humor creativo.
24. Se Queda mirandote.
25. Te Llama sin ninguna razon.
29 de febrero de 2008
La muerte del amor
Hubo una vez en la historia del mundo un día terrible en el que el odio, que es el rey de los malos sentimientos, los defectos y las malas virtudes, convoco a una reunión urgente con todos ellos.
Todos los sentimientos negros del mundo y los deseos más perversos del corazón humano llegaron a esta reunión con curiosidad de saber cual era el propósito.
Cuando estuvieron todos hablo el ODIO y dijo: "los he reunido aquí a todos porque deseo con todas mis fuerzas matar a alguien".
Los asistentes no se extrañaron mucho pues era el ODIO que estaba hablando y el siempre quiere matar a alguien, sin embargo todos se preguntaban entre si, quien seria tan difícil de matar para que el ODIO los necesitara a todos.
"QUIERO QUE MATEN AL AMOR", dijo. Muchos sonrieron malévolamente pues más de uno le tenía ganas.
El primer voluntario fue el MAL CARACTER, quien dijo: Yo iré y les aseguro que en un año el AMOR habrá muerto, provocare tal discordia y rabia que no lo soportara".
Al cabo de un año se reunieron otra vez y al escuchar el reporte del MAL CARACTER quedaron muy decepcionados.
Lo siento, lo intente todo pero cada vez que yo sembraba una discordia, el AMOR la superaba y salía adelante.
Fue entonces cuando muy diligente se ofreció; la AMBICION, que haciendo alarde de su poder dijo: En vista de que El Mal Carácter fracaso, iré yo. Desviare la atención del AMOR hacia el deseo por la riqueza y por el poder. Eso nunca lo ignorara.
Y empezó la AMBICION el ataque hacia su victima quien efectivamente cayo herida pero después de luchar por salir adelante renuncio a todo deseo desbordado de poder y triunfo de nuevo.
Furioso el ODIO por el fracaso de la AMBICION envió a los CELOS, quienes burlones y perversos inventaban toda clase de artimañas y situaciones para despistar al AMOR y lastimarlo con dudas y sospechas infundadas.
Pero el AMOR confundido lloro, y pensó que no quería morir y con valentía y fortaleza se impuso sobre ellos y los venció.
Año tras año, el ODIO siguió en su lucha enviando a sus mas hirientes compañeros, envió a la FRIALDAD, al EGOISMO, la INDIFERENCIA, la POBREZA, la ENFERMEDAD y a muchos otros que fracasaron siempre porque cuando el "AMOR" se sentía desfallecer tomaba de nuevo fuerzas y todo lo superaba.
El ODIO convencido de que el AMOR era invencible les dijo a los demás: "nada que hacer, el AMOR ha soportado todo, llevamos muchos años insistiendo y no lo logramos".
De pronto de un rincón del salón se levanto un sentimiento poco conocido y que vestía todo de negro y con un sombrero gigante que caía sobre su rostro y no lo dejaba ver; su aspecto era fúnebre como el de la muerte, "YO MATARE AL AMOR", "YO MATARE AL AMOR", dijo con seguridad.
Todos se preguntaron quien era ese que pretendía hacer solo, lo que ninguno había podido.
El ODIO dijo, "¡VE Y HAZLO!"
Tan solo había pasado algún tiempo cuando el ODIO volvió a llamar a todos los malos sentimientos para comunicarles que después de mucho esperar por fin
EL AMOR HABIA MUERTO.
Todos estaban felices pero sorprendidos.
Entonces el sentimiento del sombrero negro hablo: "ahí les entrego el AMOR totalmente muerto y destrozado" y sin decir más se marcho.
Espera dijo el ODIO, en tan poco tiempo lo eliminaste por completo, lo desesperaste y no hizo el menor esfuerzo para vivir,¿quien eres?.
El sentimiento levanto por primera vez su horrible rostro y dijo:
Soy... LA RUTINA
Todos los sentimientos negros del mundo y los deseos más perversos del corazón humano llegaron a esta reunión con curiosidad de saber cual era el propósito.
Cuando estuvieron todos hablo el ODIO y dijo: "los he reunido aquí a todos porque deseo con todas mis fuerzas matar a alguien".
Los asistentes no se extrañaron mucho pues era el ODIO que estaba hablando y el siempre quiere matar a alguien, sin embargo todos se preguntaban entre si, quien seria tan difícil de matar para que el ODIO los necesitara a todos.
"QUIERO QUE MATEN AL AMOR", dijo. Muchos sonrieron malévolamente pues más de uno le tenía ganas.
El primer voluntario fue el MAL CARACTER, quien dijo: Yo iré y les aseguro que en un año el AMOR habrá muerto, provocare tal discordia y rabia que no lo soportara".
Al cabo de un año se reunieron otra vez y al escuchar el reporte del MAL CARACTER quedaron muy decepcionados.
Lo siento, lo intente todo pero cada vez que yo sembraba una discordia, el AMOR la superaba y salía adelante.
Fue entonces cuando muy diligente se ofreció; la AMBICION, que haciendo alarde de su poder dijo: En vista de que El Mal Carácter fracaso, iré yo. Desviare la atención del AMOR hacia el deseo por la riqueza y por el poder. Eso nunca lo ignorara.
Y empezó la AMBICION el ataque hacia su victima quien efectivamente cayo herida pero después de luchar por salir adelante renuncio a todo deseo desbordado de poder y triunfo de nuevo.
Furioso el ODIO por el fracaso de la AMBICION envió a los CELOS, quienes burlones y perversos inventaban toda clase de artimañas y situaciones para despistar al AMOR y lastimarlo con dudas y sospechas infundadas.
Pero el AMOR confundido lloro, y pensó que no quería morir y con valentía y fortaleza se impuso sobre ellos y los venció.
Año tras año, el ODIO siguió en su lucha enviando a sus mas hirientes compañeros, envió a la FRIALDAD, al EGOISMO, la INDIFERENCIA, la POBREZA, la ENFERMEDAD y a muchos otros que fracasaron siempre porque cuando el "AMOR" se sentía desfallecer tomaba de nuevo fuerzas y todo lo superaba.
El ODIO convencido de que el AMOR era invencible les dijo a los demás: "nada que hacer, el AMOR ha soportado todo, llevamos muchos años insistiendo y no lo logramos".
De pronto de un rincón del salón se levanto un sentimiento poco conocido y que vestía todo de negro y con un sombrero gigante que caía sobre su rostro y no lo dejaba ver; su aspecto era fúnebre como el de la muerte, "YO MATARE AL AMOR", "YO MATARE AL AMOR", dijo con seguridad.
Todos se preguntaron quien era ese que pretendía hacer solo, lo que ninguno había podido.
El ODIO dijo, "¡VE Y HAZLO!"
Tan solo había pasado algún tiempo cuando el ODIO volvió a llamar a todos los malos sentimientos para comunicarles que después de mucho esperar por fin
EL AMOR HABIA MUERTO.
Todos estaban felices pero sorprendidos.
Entonces el sentimiento del sombrero negro hablo: "ahí les entrego el AMOR totalmente muerto y destrozado" y sin decir más se marcho.
Espera dijo el ODIO, en tan poco tiempo lo eliminaste por completo, lo desesperaste y no hizo el menor esfuerzo para vivir,¿quien eres?.
El sentimiento levanto por primera vez su horrible rostro y dijo:
Soy... LA RUTINA
El amor y la locura
Cuentan que una vez se reunieron todos los sentimientos y cualidades del hombre. Cuando el
aburrimiento bostezaba por tercera vez, la locura como siempre tan loca propuso: "Vamos a jugar al los escondidos". La intriga levantó el ceño extrañada y la curiosidad sin poder contenerse preguntó:
¿A los escondidos? ¿Y eso cómo es?
Es un juego, explicó la locura, en que yo me tapo la cara y comienzo a contar desde uno hasta un millón, mientras ustedes se esconden, y cuando ya haya terminado de contar, el primero de ustedes que yo encuentre, ocupará mi lugar para continuar el juego.
El entusiasmo bailó secundado por la euforia y la alegría dio tantos saltos que terminó de convencer a la duda, e incluso a la apatía, a la que nunca le interesaba nada. Pero no todos quisieron participar,
la verdad prefirió no esconderse. ¿Para qué? Si al final siempre la hallaban, y la soberbia pensó que era un juego muy tonto, en el fondo lo que le molestaba era que la idea no hubiese sido de ella, y la cobardía prefirió no arriesgarse.
Uno, dos y tres, empezó a contar la locura.
La primera en esconderse fue la pereza que como siempre se dejó caer tras la primera piedra del
camino. La fe subió al cielo y la envidia se encontró tras la sombra del triunfo, quien por su propio
esfuerzo había logrado subir a la copa del árbol más alto.
La generosidad casi no alcanzaba a esconderse, cada sitio que encontraba le parecía maravilloso para alguno de sus amigos, que si un lago cristalino para la belleza; que si la hendija de un árbol: perfecto para la timidez; que si el vuelo de una mariposa: lo mejor para la voluptuosidad, que si una ráfaga de viento: magnífico para la libertad, y así terminó en ocultarse en un rayito de sol.
El egoísmo, en cambio, encontró un sitio muy bueno desde el principio, ventilado, cómodo, pero solo para el. La mentira se escondió en el fondo de los océanos, mentira, en realidad se escondió detrás del arco iris, y la pasión y el deseo en el cuarto de los volcanes.
El olvido, se me olvidó donde se escondió, pero, eso, no es lo importante, Cuando la locura estaba contando 999.999, el amor aún no había encontrado sitio para esconderse, pues todo estaba ocupado, hasta que al fin divisó un rosal y enternecido decidió esconderse entre sus flores.
Un millón!, contó la locura, y comenzó a buscar. La primera en aparecer fue la pereza solo a tres pasos de una piedra. Después se escuchó a la fe discutiendo con Dios sobre zoología y a la pasión y el deseo las sintió en el vibrar de los volcanes. En un descuido encontró a la envidia, y claro, pudo deducir donde estaba el triunfo. El egoísmo no tuvo ni que buscarlo, el solito salió de su escondite, resultó ser un nido de avispas.
De tanto caminar, sintió sed y al acercarse al lago descubrió la belleza, y con la duda resultó todavía
más fácil, la encontró sentada cerca sin decidir aun de que lado esconderse.
Así fue encontrando a todos. El talento, entre la hierba fresca, a la angustia, en una oscura cueva, a
la mentira, detrás del arco iris, mentira si estaba en el fondo de los océanos, y hasta encontró al olvido, ya se le había olvidado que estaba jugando a los escondidos.
Pero solo el amor no aparecía por ningún sitio. La locura buscó detrás de cada árbol, bajo cada arroyuelo del planeta, en las cimas de las montañas, y cuando estaba por darse por vencido divisó un rosal, tomó una horquilla y comenzó a mover las ramas, cuando de pronto, un doloroso grito se escuchó. Las espinas habían herido los ojos del amor. La locura no sabía que hacer para disculparse, lloró, rogó, imploró, pidió perdón y hasta prometió ser su lazarillo. Desde entonces, desde que por primera vez se jugó a los escondidos en la tierra, el amor es ciego y la locura
siempre lo acompaña.
Es una locura amar,
a menos que se ame con locura.
aburrimiento bostezaba por tercera vez, la locura como siempre tan loca propuso: "Vamos a jugar al los escondidos". La intriga levantó el ceño extrañada y la curiosidad sin poder contenerse preguntó:
¿A los escondidos? ¿Y eso cómo es?
Es un juego, explicó la locura, en que yo me tapo la cara y comienzo a contar desde uno hasta un millón, mientras ustedes se esconden, y cuando ya haya terminado de contar, el primero de ustedes que yo encuentre, ocupará mi lugar para continuar el juego.
El entusiasmo bailó secundado por la euforia y la alegría dio tantos saltos que terminó de convencer a la duda, e incluso a la apatía, a la que nunca le interesaba nada. Pero no todos quisieron participar,
la verdad prefirió no esconderse. ¿Para qué? Si al final siempre la hallaban, y la soberbia pensó que era un juego muy tonto, en el fondo lo que le molestaba era que la idea no hubiese sido de ella, y la cobardía prefirió no arriesgarse.
Uno, dos y tres, empezó a contar la locura.
La primera en esconderse fue la pereza que como siempre se dejó caer tras la primera piedra del
camino. La fe subió al cielo y la envidia se encontró tras la sombra del triunfo, quien por su propio
esfuerzo había logrado subir a la copa del árbol más alto.
La generosidad casi no alcanzaba a esconderse, cada sitio que encontraba le parecía maravilloso para alguno de sus amigos, que si un lago cristalino para la belleza; que si la hendija de un árbol: perfecto para la timidez; que si el vuelo de una mariposa: lo mejor para la voluptuosidad, que si una ráfaga de viento: magnífico para la libertad, y así terminó en ocultarse en un rayito de sol.
El egoísmo, en cambio, encontró un sitio muy bueno desde el principio, ventilado, cómodo, pero solo para el. La mentira se escondió en el fondo de los océanos, mentira, en realidad se escondió detrás del arco iris, y la pasión y el deseo en el cuarto de los volcanes.
El olvido, se me olvidó donde se escondió, pero, eso, no es lo importante, Cuando la locura estaba contando 999.999, el amor aún no había encontrado sitio para esconderse, pues todo estaba ocupado, hasta que al fin divisó un rosal y enternecido decidió esconderse entre sus flores.
Un millón!, contó la locura, y comenzó a buscar. La primera en aparecer fue la pereza solo a tres pasos de una piedra. Después se escuchó a la fe discutiendo con Dios sobre zoología y a la pasión y el deseo las sintió en el vibrar de los volcanes. En un descuido encontró a la envidia, y claro, pudo deducir donde estaba el triunfo. El egoísmo no tuvo ni que buscarlo, el solito salió de su escondite, resultó ser un nido de avispas.
De tanto caminar, sintió sed y al acercarse al lago descubrió la belleza, y con la duda resultó todavía
más fácil, la encontró sentada cerca sin decidir aun de que lado esconderse.
Así fue encontrando a todos. El talento, entre la hierba fresca, a la angustia, en una oscura cueva, a
la mentira, detrás del arco iris, mentira si estaba en el fondo de los océanos, y hasta encontró al olvido, ya se le había olvidado que estaba jugando a los escondidos.
Pero solo el amor no aparecía por ningún sitio. La locura buscó detrás de cada árbol, bajo cada arroyuelo del planeta, en las cimas de las montañas, y cuando estaba por darse por vencido divisó un rosal, tomó una horquilla y comenzó a mover las ramas, cuando de pronto, un doloroso grito se escuchó. Las espinas habían herido los ojos del amor. La locura no sabía que hacer para disculparse, lloró, rogó, imploró, pidió perdón y hasta prometió ser su lazarillo. Desde entonces, desde que por primera vez se jugó a los escondidos en la tierra, el amor es ciego y la locura
siempre lo acompaña.
Es una locura amar,
a menos que se ame con locura.
Táctica y estrategia
Mi táctica es
mirarte
aprender como sos
quererte como sos
Mi táctica es
hablarte
y escucharte
construir con palabras
un puente indestructible
Mi táctica es
quedarme en tu recuerdo
no sé cómo ni sé
con qué pretexto
pero quedarme en vos
Mi táctica es
ser franco
y saber que sos franca
y que no nos vendamos
simulacros
para que entre los dos
no haya telón
ni abismos
Mi estrategia es
en cambio
más profunda y más
simple
Mi estrategia es
que un día cualquiera
no sé cómo ni sé
con qué pretexto
por fin me necesites.
mirarte
aprender como sos
quererte como sos
Mi táctica es
hablarte
y escucharte
construir con palabras
un puente indestructible
Mi táctica es
quedarme en tu recuerdo
no sé cómo ni sé
con qué pretexto
pero quedarme en vos
Mi táctica es
ser franco
y saber que sos franca
y que no nos vendamos
simulacros
para que entre los dos
no haya telón
ni abismos
Mi estrategia es
en cambio
más profunda y más
simple
Mi estrategia es
que un día cualquiera
no sé cómo ni sé
con qué pretexto
por fin me necesites.
Cuando la puerta de la felicidad se cierra, otra se abre solo que a veces no la vemos porque nos quedamos paralizados, frente a la que se cerró.
No sabemos lo que tenemos hasta que lo perdemos... pero otras veces no sabemos lo que nos hemos estado perdiendo hasta que lo encontramos.
Deja que crezca el amor en el corazón de otra persona, y si no crece, se feliz porque creció en el tuyo.
Ama hasta consentirte en lo amado y mas aun hasta convertirte en el mismísimo amor.
El amor llega a aquel que tiene fe y espera, aunque lo hayan decepcionado...
A aquel que aun cree y sueña, aunque haya sido traicionado...
A aquel que todavía anhela amar, aunque antes haya sido lastimado...
...Y por sobre todo, llega al que tiene el coraje y la fe de seguir amando sin ser recompensado.
Dejemos que los demás sean auténticos, que sean ellos mismos, de lo contrario amaríamos el reflejo de nosotros en ellos.
No debemos fijar nuestra mirada en lo externo, ya que esto se puede perder en el camino de la vida.
No nos inclinemos tampoco por las cosas materiales, ya que nada es eterno.
Siente por alguien que te comprenda, que te haga sonreír, y que transforme tus amarguras en dulzuras.
Alguien que haga que un día oscuro brille solo para ti.
Alguien que cautive tu corazón y lo libere de sus cadenas... y que lo deje ser libre para sentir de verdad...
Hay momentos en los que uno extraña a alguien sin control, y no sabe por que...
Hay momentos en que nos invade un fuerte deseo de abrazar, besar y querer por siempre...
Es en esos momentos en que sentimos el amor de una manera única... el corazón se pierde en un estallido y vibra el alma tratando de llegar a ese ser que tanto deseamos...
Que bello es soñar con la persona amada, atravesar el tiempo y el espacio para unirse mas allá de nuestra imaginación, en ese mundo en el que soñamos estando despiertos, con sueños tan vivénciales que nos hacen sentir que ese ser esta ahí, solo esperando que demos un paso para cobijarnos entre sus brazos...
La felicidad espera a aquellos que sueñan...
Hay otras puertas que conducen nuevamente al amor...
La felicidad espera a aquellos que tratan de abrir esas puertas y que dejan de mirar la que en un momento los paraliza...
Solo hace falta entregarse a esa nueva ilusión, dejarse consumir por el fuego de esa llama y proponerse no poner límites a esas sensaciones.
Porque el verdadero amor no conoce de límites ni de fronteras y podemos encontrar nuevamente a quien amar, más allá del horizonte.
No sabemos lo que tenemos hasta que lo perdemos... pero otras veces no sabemos lo que nos hemos estado perdiendo hasta que lo encontramos.
Deja que crezca el amor en el corazón de otra persona, y si no crece, se feliz porque creció en el tuyo.
Ama hasta consentirte en lo amado y mas aun hasta convertirte en el mismísimo amor.
El amor llega a aquel que tiene fe y espera, aunque lo hayan decepcionado...
A aquel que aun cree y sueña, aunque haya sido traicionado...
A aquel que todavía anhela amar, aunque antes haya sido lastimado...
...Y por sobre todo, llega al que tiene el coraje y la fe de seguir amando sin ser recompensado.
Dejemos que los demás sean auténticos, que sean ellos mismos, de lo contrario amaríamos el reflejo de nosotros en ellos.
No debemos fijar nuestra mirada en lo externo, ya que esto se puede perder en el camino de la vida.
No nos inclinemos tampoco por las cosas materiales, ya que nada es eterno.
Siente por alguien que te comprenda, que te haga sonreír, y que transforme tus amarguras en dulzuras.
Alguien que haga que un día oscuro brille solo para ti.
Alguien que cautive tu corazón y lo libere de sus cadenas... y que lo deje ser libre para sentir de verdad...
Hay momentos en los que uno extraña a alguien sin control, y no sabe por que...
Hay momentos en que nos invade un fuerte deseo de abrazar, besar y querer por siempre...
Es en esos momentos en que sentimos el amor de una manera única... el corazón se pierde en un estallido y vibra el alma tratando de llegar a ese ser que tanto deseamos...
Que bello es soñar con la persona amada, atravesar el tiempo y el espacio para unirse mas allá de nuestra imaginación, en ese mundo en el que soñamos estando despiertos, con sueños tan vivénciales que nos hacen sentir que ese ser esta ahí, solo esperando que demos un paso para cobijarnos entre sus brazos...
La felicidad espera a aquellos que sueñan...
Hay otras puertas que conducen nuevamente al amor...
La felicidad espera a aquellos que tratan de abrir esas puertas y que dejan de mirar la que en un momento los paraliza...
Solo hace falta entregarse a esa nueva ilusión, dejarse consumir por el fuego de esa llama y proponerse no poner límites a esas sensaciones.
Porque el verdadero amor no conoce de límites ni de fronteras y podemos encontrar nuevamente a quien amar, más allá del horizonte.
Ojalá - Silvio Rodriguez
Ojala que las hojas no te toquen en cuerpo cuando caigan
para que no las puedas convertir en cristal
ojala que la lluvia deje de ser milagro que baja x tu cuerpo
ojala que la luna pueda salir sin ti
ojala que la tierra no te bese los pasos
ojala se t eacabe la mirada constante,la palabra precisa, la sonrisa perfecta,
ojala pase algo que te borre de pronto: una luz cegadora, un disparo de nieve…
ojala x lo menos que te lleve la muerte,para no verte tanto,para no verte siempre,
en todos los segundos,en todas las visiones…ojala que no pueda tocarte ni en canciones.
ojala que la aurora no de gritos que caigan en mi espalda,
ojala que tu nombre se le olvide a esa voz,
ojala las paredes no retengan tu ruido de camino cansado,
ojala que el deseo se vaya tras de ti, a tu viejo gobierno de difuntos y flores…
para que no las puedas convertir en cristal
ojala que la lluvia deje de ser milagro que baja x tu cuerpo
ojala que la luna pueda salir sin ti
ojala que la tierra no te bese los pasos
ojala se t eacabe la mirada constante,la palabra precisa, la sonrisa perfecta,
ojala pase algo que te borre de pronto: una luz cegadora, un disparo de nieve…
ojala x lo menos que te lleve la muerte,para no verte tanto,para no verte siempre,
en todos los segundos,en todas las visiones…ojala que no pueda tocarte ni en canciones.
ojala que la aurora no de gritos que caigan en mi espalda,
ojala que tu nombre se le olvide a esa voz,
ojala las paredes no retengan tu ruido de camino cansado,
ojala que el deseo se vaya tras de ti, a tu viejo gobierno de difuntos y flores…
Las hojas de mi árbol
Existen personas en nuestras vidas que nos hacen felices por la simple casualidad de haberse cruzado en nuestro camino. Algunas recorren el camino a nuestro lado, viendo muchas lunas pasar, mas otras apenas vemos entre un paso y otro. A todas las llamamos amigos y hay muchas clases de ellos.
Tal vez cada hoja de un árbol caracteriza uno de nuestros amigos. El primero que nace del brote es nuestro amigo papá y nuestra amiga mamá, que nos muestra lo que es la vida. Después vienen los amigos hermanos, con quienes dividimos nuestro espacio para que puedan florecer como nosotros. Pasamos a conocer a toda la familia de hojas a quienes respetamos y deseamos el bien.
Mas el destino nos presenta a otros amigos, los cuales no sabíamos que irían a cruzarse en nuestro camino. A muchos de ellos los denominamos amigos del alma, de corazón. Son sinceros, son verdaderos. Saben cuando no estamos bien, saben lo que nos hace feliz.
Y a veces uno de esos amigos del alma estalla en nuestro corazón y entonces es llamado un amigo enamorado. Ese da brillo a nuestros ojos, música a nuestros labios, saltos a nuestros pies. Mas también hay de aquellos amigos por un tiempo, tal vez unas vacaciones o unos días o unas horas. Ellos acostumbran a colocar muchas sonrisas en nuestro rostro, durante el tiempo que estamos cerca.
Hablando de cerca, no podemos olvidar a amigos distantes, aquellos que están en la punta de las ramas y que cuando el viento sopla siempre aparecen entre una hoja y otra. El tiempo pasa, el verano se va, el otoño se aproxima y perdemos algunas de nuestras hojas, algunas nacen en otro verano y otras permanecen por muchas estaciones. Pero lo que nos deja más felices es que las que cayeron continúan cerca, alimentando nuestra raíz con alegría. Son recuerdos de momentos maravillosos de cuando se cruzaron en nuestro camino.
Te deseo, hoja de mi árbol, paz, amor, salud, suerte y prosperidad. Simplemente porque cada persona que pasa en nuestra vida es única. Siempre deja un poco de sí y se lleva un poco de nosotros.
Habrá los que se llevarán mucho, pero no habrán de los que no nos dejarán nada. Esta es la mayor responsabilidad de nuestra vida y la prueba evidente de que dos almas no se encuentran por casualidad.
Tal vez cada hoja de un árbol caracteriza uno de nuestros amigos. El primero que nace del brote es nuestro amigo papá y nuestra amiga mamá, que nos muestra lo que es la vida. Después vienen los amigos hermanos, con quienes dividimos nuestro espacio para que puedan florecer como nosotros. Pasamos a conocer a toda la familia de hojas a quienes respetamos y deseamos el bien.
Mas el destino nos presenta a otros amigos, los cuales no sabíamos que irían a cruzarse en nuestro camino. A muchos de ellos los denominamos amigos del alma, de corazón. Son sinceros, son verdaderos. Saben cuando no estamos bien, saben lo que nos hace feliz.
Y a veces uno de esos amigos del alma estalla en nuestro corazón y entonces es llamado un amigo enamorado. Ese da brillo a nuestros ojos, música a nuestros labios, saltos a nuestros pies. Mas también hay de aquellos amigos por un tiempo, tal vez unas vacaciones o unos días o unas horas. Ellos acostumbran a colocar muchas sonrisas en nuestro rostro, durante el tiempo que estamos cerca.
Hablando de cerca, no podemos olvidar a amigos distantes, aquellos que están en la punta de las ramas y que cuando el viento sopla siempre aparecen entre una hoja y otra. El tiempo pasa, el verano se va, el otoño se aproxima y perdemos algunas de nuestras hojas, algunas nacen en otro verano y otras permanecen por muchas estaciones. Pero lo que nos deja más felices es que las que cayeron continúan cerca, alimentando nuestra raíz con alegría. Son recuerdos de momentos maravillosos de cuando se cruzaron en nuestro camino.
Te deseo, hoja de mi árbol, paz, amor, salud, suerte y prosperidad. Simplemente porque cada persona que pasa en nuestra vida es única. Siempre deja un poco de sí y se lleva un poco de nosotros.
Habrá los que se llevarán mucho, pero no habrán de los que no nos dejarán nada. Esta es la mayor responsabilidad de nuestra vida y la prueba evidente de que dos almas no se encuentran por casualidad.
Y uno aprende...
Despues de un tiempo, uno aprende la sutil diferencia entre sostener una
mano y encadenar un alma, y uno aprende que el amor no significa acostarse
y una compañia no significa seguridad y uno empieza a aprender... Que los
besos no son contratos y los regalos no son promesas y uno empieza a
aceptar sus derrotas con la cabeza alta y los ojos abiertos y uno aprende
a construir todos sus caminos en el hoy, porque el terreno de manana es
demasiado inseguro para planes... y los futuros tienen una forma de caerse
en la mitad. Y despues de un tiempo uno aprende que si es demasiado, hasta
el calorcito del sol quema. Asi que uno planta su propio jardin y decora
su propia alma, en lugar de esperar a que alguien le traiga flores. Y uno
aprende que realmente puede aguantar, que uno realmente es fuerte, que uno
realmente vale, y uno aprende y aprende... y con cada dia uno aprende.
mano y encadenar un alma, y uno aprende que el amor no significa acostarse
y una compañia no significa seguridad y uno empieza a aprender... Que los
besos no son contratos y los regalos no son promesas y uno empieza a
aceptar sus derrotas con la cabeza alta y los ojos abiertos y uno aprende
a construir todos sus caminos en el hoy, porque el terreno de manana es
demasiado inseguro para planes... y los futuros tienen una forma de caerse
en la mitad. Y despues de un tiempo uno aprende que si es demasiado, hasta
el calorcito del sol quema. Asi que uno planta su propio jardin y decora
su propia alma, en lugar de esperar a que alguien le traiga flores. Y uno
aprende que realmente puede aguantar, que uno realmente es fuerte, que uno
realmente vale, y uno aprende y aprende... y con cada dia uno aprende.
Quiero
Quiero que me oigas, sin juzgarme.
Quiero que opines, sin aconsejarme.
Quiero que confíes en mi, sin exigirme.
Quiero que me ayudes, sin intentar decidir por mi
Quiero que me cuides, sin anularme.
Quiero que me mires, sin proyectar tus cosas en mi.
Quiero que me abraces, sin asfixiarme.
Quiero que me animes, sin empujarme.
Quiero que me sostengas, sin hacerte cargo de mi.
Quiero que me protejas, sin mentiras.
Quiero que te acerques, sin invadirme.
Quiero que conozcas las cosas mías que más te disgusten,
que las aceptes y no pretendas cambiarlas.
Quiero que sepas, que hoy,
hoy podés contar conmigo.
Sin condiciones
Quiero que opines, sin aconsejarme.
Quiero que confíes en mi, sin exigirme.
Quiero que me ayudes, sin intentar decidir por mi
Quiero que me cuides, sin anularme.
Quiero que me mires, sin proyectar tus cosas en mi.
Quiero que me abraces, sin asfixiarme.
Quiero que me animes, sin empujarme.
Quiero que me sostengas, sin hacerte cargo de mi.
Quiero que me protejas, sin mentiras.
Quiero que te acerques, sin invadirme.
Quiero que conozcas las cosas mías que más te disgusten,
que las aceptes y no pretendas cambiarlas.
Quiero que sepas, que hoy,
hoy podés contar conmigo.
Sin condiciones
Inolvidable
De muchas maneras, todos guardamos profundamente en nuestro corazón, el
recuerdo grato de algo o alguien que será inolvidable en nuestra vida.
Hay quienes, por desgracia, conservan el estéril gasto emocional de un
recuerdo que los sigue atormentando, como tóxico sutil que deshace su alma
y viven aquejados por ese pasado.
Aquí lo inolvidable se hace cruel porque se piensa que, al no haber
sabido perdonar, ciertas cosas no se olvidarán nunca y esa es una forma
triste de permanencia.
Hay otros, en cambio, que atesoran los recuerdos mágicos que un día les
acontecieron y no permiten que mueran, porque saben que si lo hicieran,
ellos tambien moririan un poco.
Nadie sin embargo puede evitar el tener una mezcla de recuerdos buenos y
malos, lo que simplemente nos hace entender que la vida es asi: pedacitos
de plata en medio de un gran camino de grava. No vivir atormentados por
unos y disfrutar el haber experimentado los otros, es lo que da sentido y
equilibrio a nuestra vida. Es saber que las rosas tambien tienen espinas y
que si así no lo fuera, no seríamos capaces de distinguir la felicidad de
la infelicidad.
Porque ¿quien no recuerda esos días felices de su infancia y la caricia
inolvidable de quienes les amaron? ¿Quién podrá borrar de nuestro corazón
el abrazo y la ternura de aquellos que con su cariño nos enseñaron a amar?
¿Es posible olvidar al primer amigo, al compañero de nuestros juegos, a la
maestra que un día fue la diosa de nuestros sueños, la primera vez que
vimos el mar o la esperanza vivificante de nuestras siempre anheladas
vacaciones?
¿Podremos alguna vez olvidar cuando el torbellino del amor primero
arrebató nuestra alma y la llevó al séptimo cielo; la espera impaciente
que nos trajo el romance adolescente, la mano de nuestro padre guiando
nuestros vacilantes pasos, el seno materno que alimentó nuestra tenaz
apetencia de vida, la alegres piñatas, las entrañables navidades, la
calidez del abrazo de nuestros abuelos y aquellas dulces fantasias en las
que tantas veces empeñamos nuestra atropellada búsqueda de la felicidad?
¿No es inolvidable la primera vez que tocamos a Dios, el sabernos amados,
el saber que podríamos amar, la bendición de la palabra sencilla, bálsamo
para nuestros oidos, el consejo oportuno, el tibio consuelo de la mano que
tocó nuestro frágil corazón, la fragancia del dialogo con quienes nos son
cercanos, los días de campo con los hijos y esa infinidad de pequeños
tesoros que ninguna pequeña muerte podrá un día arrebatarnos?
Nos perdemos tanto en no olvidar lo que un día nos hirió que hacemos a un
lado lo que nos maravilló; hacemos inolvidable, aunque sea doloroso, lo
que en el pasado lastimó nuestro espiritu, que renunciamos al mismo tiempo
a todo aquello que colmó nuestras ansias de permanencia y nos convirtió en
el horizonte de alquien que quiso hacernos dichosos. Es cierto que no
podremos olvidar jamás aquello que nos lastimó un día, pero sí podemos
hacer el esfuerzo por privilegiar de igual manera lo que hizo a nuestro
corazón más grande, más fuerte y más comprensivo.
Tal vez en la lista de daños y beneficios que tenemos inscritos en nuestra
mente, los debitos sean más que los haberes, pero la vida siempre es así:
solo cuestión de saldos en nuestro final estado de pérdidas y ganancias.
Ver que esos saldos sean más positivos que negativos es una tarea en la
que todos debemos empeñarnos, si queremos tener la sabiduria de vivir con
plenitud nuestra fugaz existencia terrenal.
Pero, afortunadamente, siempre habrá espacios en nuestra alma para lo
inolvidable: el acontecimiento aquel, la fecha que impacientes esperamos,
el amor recien descubierto, el hijo que llegó, la perfecta compañía, la
luz que generosa disipó nuestras tinieblas, la suave caricia de nuestra
alma gemela, la dicha en fin, que a veces furtiva, se anidará fecunda como
esperanza alcanzable en el corazón humano.
Un poeta escribió que la mejor manera de hacer a alguien inmortal es
quererlo de tal forma que no lo olvidemos nunca. Es a través del regocijo
del recuerdo por el cual nos percatamos que éste no es un espacio perdido,
sino una autentica recuperación.
Confesar que vivimos, amamos y disfrutamos con alguien el aquí y el ahora
de la vida, es adquirir la certeza de que un dia seremos para ese alguien
personas inolvidables, y así entenderemos cómo finalmente el recuerdo del
amor, que un día dimos y nos dieron, será más fuerte que la muerte.
recuerdo grato de algo o alguien que será inolvidable en nuestra vida.
Hay quienes, por desgracia, conservan el estéril gasto emocional de un
recuerdo que los sigue atormentando, como tóxico sutil que deshace su alma
y viven aquejados por ese pasado.
Aquí lo inolvidable se hace cruel porque se piensa que, al no haber
sabido perdonar, ciertas cosas no se olvidarán nunca y esa es una forma
triste de permanencia.
Hay otros, en cambio, que atesoran los recuerdos mágicos que un día les
acontecieron y no permiten que mueran, porque saben que si lo hicieran,
ellos tambien moririan un poco.
Nadie sin embargo puede evitar el tener una mezcla de recuerdos buenos y
malos, lo que simplemente nos hace entender que la vida es asi: pedacitos
de plata en medio de un gran camino de grava. No vivir atormentados por
unos y disfrutar el haber experimentado los otros, es lo que da sentido y
equilibrio a nuestra vida. Es saber que las rosas tambien tienen espinas y
que si así no lo fuera, no seríamos capaces de distinguir la felicidad de
la infelicidad.
Porque ¿quien no recuerda esos días felices de su infancia y la caricia
inolvidable de quienes les amaron? ¿Quién podrá borrar de nuestro corazón
el abrazo y la ternura de aquellos que con su cariño nos enseñaron a amar?
¿Es posible olvidar al primer amigo, al compañero de nuestros juegos, a la
maestra que un día fue la diosa de nuestros sueños, la primera vez que
vimos el mar o la esperanza vivificante de nuestras siempre anheladas
vacaciones?
¿Podremos alguna vez olvidar cuando el torbellino del amor primero
arrebató nuestra alma y la llevó al séptimo cielo; la espera impaciente
que nos trajo el romance adolescente, la mano de nuestro padre guiando
nuestros vacilantes pasos, el seno materno que alimentó nuestra tenaz
apetencia de vida, la alegres piñatas, las entrañables navidades, la
calidez del abrazo de nuestros abuelos y aquellas dulces fantasias en las
que tantas veces empeñamos nuestra atropellada búsqueda de la felicidad?
¿No es inolvidable la primera vez que tocamos a Dios, el sabernos amados,
el saber que podríamos amar, la bendición de la palabra sencilla, bálsamo
para nuestros oidos, el consejo oportuno, el tibio consuelo de la mano que
tocó nuestro frágil corazón, la fragancia del dialogo con quienes nos son
cercanos, los días de campo con los hijos y esa infinidad de pequeños
tesoros que ninguna pequeña muerte podrá un día arrebatarnos?
Nos perdemos tanto en no olvidar lo que un día nos hirió que hacemos a un
lado lo que nos maravilló; hacemos inolvidable, aunque sea doloroso, lo
que en el pasado lastimó nuestro espiritu, que renunciamos al mismo tiempo
a todo aquello que colmó nuestras ansias de permanencia y nos convirtió en
el horizonte de alquien que quiso hacernos dichosos. Es cierto que no
podremos olvidar jamás aquello que nos lastimó un día, pero sí podemos
hacer el esfuerzo por privilegiar de igual manera lo que hizo a nuestro
corazón más grande, más fuerte y más comprensivo.
Tal vez en la lista de daños y beneficios que tenemos inscritos en nuestra
mente, los debitos sean más que los haberes, pero la vida siempre es así:
solo cuestión de saldos en nuestro final estado de pérdidas y ganancias.
Ver que esos saldos sean más positivos que negativos es una tarea en la
que todos debemos empeñarnos, si queremos tener la sabiduria de vivir con
plenitud nuestra fugaz existencia terrenal.
Pero, afortunadamente, siempre habrá espacios en nuestra alma para lo
inolvidable: el acontecimiento aquel, la fecha que impacientes esperamos,
el amor recien descubierto, el hijo que llegó, la perfecta compañía, la
luz que generosa disipó nuestras tinieblas, la suave caricia de nuestra
alma gemela, la dicha en fin, que a veces furtiva, se anidará fecunda como
esperanza alcanzable en el corazón humano.
Un poeta escribió que la mejor manera de hacer a alguien inmortal es
quererlo de tal forma que no lo olvidemos nunca. Es a través del regocijo
del recuerdo por el cual nos percatamos que éste no es un espacio perdido,
sino una autentica recuperación.
Confesar que vivimos, amamos y disfrutamos con alguien el aquí y el ahora
de la vida, es adquirir la certeza de que un dia seremos para ese alguien
personas inolvidables, y así entenderemos cómo finalmente el recuerdo del
amor, que un día dimos y nos dieron, será más fuerte que la muerte.
El día que yo cambié
Decidí no esperar las oportunidades sino salir a buscarlas.
Decidí ver cada problema como la oportunidad de encontrar una solución.
Decidí ver cada desierto como la oportunidad de encontrar un oasis.
Decidí ver cada noche como un misterio a resolver.
Y cada día como una nueva oportunidad de ser feliz.
Aquel día comencé a ser fuerte, feliz de verdad, gracioso.
Aquel día dejé de temer por cada vez que perdía.
Y sentí que para vencer no es necesario ganar.
Ví que dar lo mejor de mí me hacía feliz, así no fuera el primero, así no me coronaran o me aplaudieran.
Sentí nuevamente que el único rival soy yo mismo.
Me dejó de importar quien ganara o perdiera…
Ahora me importa simplemente sentirme mejor que ayer.
Aprendí que lo difícil no es llegar a la cima, sino jamás dejar de subir.
Pero también vi que a veces se cae, y que el único camino es levantarse y seguir.
Descubrí que el amor es más que un simple estado de enamoramiento, “el amor es una filosofía de vida”.
Aquel día dejé de ser un reflejo de mis escasos triunfos pasados y empecé a ser mi propia tenue luz de este presente; aprendí que de nada sirve ser luz si no vas a iluminar el camino de los demás.
Aquel día decidí cambiar tantas cosas…
Aquel día aprendí que los sueños son solamente para hacerse realidad.
Desde aquel día ya no duermo solo para descansar, ahora también duermo para soñar…
Decidí ver cada problema como la oportunidad de encontrar una solución.
Decidí ver cada desierto como la oportunidad de encontrar un oasis.
Decidí ver cada noche como un misterio a resolver.
Y cada día como una nueva oportunidad de ser feliz.
Aquel día comencé a ser fuerte, feliz de verdad, gracioso.
Aquel día dejé de temer por cada vez que perdía.
Y sentí que para vencer no es necesario ganar.
Ví que dar lo mejor de mí me hacía feliz, así no fuera el primero, así no me coronaran o me aplaudieran.
Sentí nuevamente que el único rival soy yo mismo.
Me dejó de importar quien ganara o perdiera…
Ahora me importa simplemente sentirme mejor que ayer.
Aprendí que lo difícil no es llegar a la cima, sino jamás dejar de subir.
Pero también vi que a veces se cae, y que el único camino es levantarse y seguir.
Descubrí que el amor es más que un simple estado de enamoramiento, “el amor es una filosofía de vida”.
Aquel día dejé de ser un reflejo de mis escasos triunfos pasados y empecé a ser mi propia tenue luz de este presente; aprendí que de nada sirve ser luz si no vas a iluminar el camino de los demás.
Aquel día decidí cambiar tantas cosas…
Aquel día aprendí que los sueños son solamente para hacerse realidad.
Desde aquel día ya no duermo solo para descansar, ahora también duermo para soñar…
Pasarás por mi vida y jamás lo sabrás
Pasarás por mi vida sin saber que pasaste.
Pasarás en silencio por mi amor y, al pasar,
fingiré una sonrisa, como un dulce contraste
del dolor de quererte…..y jamás lo sabrás.
Soñaré con el nácar virginal de tu frente;
soñaré con tus ojos de esmeraldas del mar,
soñaré con tus labios desesperadamente;
soñaré con tus besos…..y jamás lo sabrás.
Quizás pase que te diga al oído
esa frase que nadie como yo te dirá;
y, ahogando para siempre mi amor inadvertido,
te amaré más que nunca…..y jamás lo sabrás.
Yo te amaré en silencio como algo inaccesible,
como algo que nunca lograré realizar
y el lejano perfume de mi amor imposible
rozará tus cabellos…. y jamás lo sabrás.
Y si un día una lágrima denuncia mi tormento
(el tormento infinito que te debo ocultar)
te diré sonriente: “no es nada… Ha sido el viento.”
Me enjuagaré la lágrima… y jamás lo sabrás.
Pasarás en silencio por mi amor y, al pasar,
fingiré una sonrisa, como un dulce contraste
del dolor de quererte…..y jamás lo sabrás.
Soñaré con el nácar virginal de tu frente;
soñaré con tus ojos de esmeraldas del mar,
soñaré con tus labios desesperadamente;
soñaré con tus besos…..y jamás lo sabrás.
Quizás pase que te diga al oído
esa frase que nadie como yo te dirá;
y, ahogando para siempre mi amor inadvertido,
te amaré más que nunca…..y jamás lo sabrás.
Yo te amaré en silencio como algo inaccesible,
como algo que nunca lograré realizar
y el lejano perfume de mi amor imposible
rozará tus cabellos…. y jamás lo sabrás.
Y si un día una lágrima denuncia mi tormento
(el tormento infinito que te debo ocultar)
te diré sonriente: “no es nada… Ha sido el viento.”
Me enjuagaré la lágrima… y jamás lo sabrás.
Si...
Si en éste preciso momento
no te estuviese mirando,
me pondría a imaginarte
para mirarte soñando;
Si mañana al despertar
sintiera que sólo fuiste un sueño,
volvería a cerrar los ojos
para soñarte denuevo.
Si no existieras, entonces
sólo desearía crearte.
Pero ahora que estás a mi lado
sólo deseo amarte.
no te estuviese mirando,
me pondría a imaginarte
para mirarte soñando;
Si mañana al despertar
sintiera que sólo fuiste un sueño,
volvería a cerrar los ojos
para soñarte denuevo.
Si no existieras, entonces
sólo desearía crearte.
Pero ahora que estás a mi lado
sólo deseo amarte.
En silencio
Aunque nunca mis palabras
resuenen en tu pecho;
aunque nunca mi sonrisa
tenga el premio de tus besos;
yo, lo mismo he de quererte,
de quererte en silencio,
como quieren los que sufren,
los que sufren en silencio.
Benditas sean las horas
que me traen tu recuerdo,
cuando a solas en mi cuarto,
sin mirarte yo te veo.
Porque tu me has enseñado
a quererte desde lejos,
con los ojos, con el alma,
sin palabras, y en silencio.
resuenen en tu pecho;
aunque nunca mi sonrisa
tenga el premio de tus besos;
yo, lo mismo he de quererte,
de quererte en silencio,
como quieren los que sufren,
los que sufren en silencio.
Benditas sean las horas
que me traen tu recuerdo,
cuando a solas en mi cuarto,
sin mirarte yo te veo.
Porque tu me has enseñado
a quererte desde lejos,
con los ojos, con el alma,
sin palabras, y en silencio.
Si para recobrar lo recobrado
debí perper primero lo perdido;
si para conseguir lo conseguido
tuve que soportar lo soportado;
si para estar ahora enamorada
fue menester haber estado herida,
tengo por bien sufrido lo sufrido,
tengo por bien llorado lo llorado.
Porque después de todo he comprobado
que no se goza de lo gozado
sino después de haberlo padecido.
Porque después de todo he comprendido
que lo que el árbol tiene de florido
vive de lo que tiene sepultado.
debí perper primero lo perdido;
si para conseguir lo conseguido
tuve que soportar lo soportado;
si para estar ahora enamorada
fue menester haber estado herida,
tengo por bien sufrido lo sufrido,
tengo por bien llorado lo llorado.
Porque después de todo he comprobado
que no se goza de lo gozado
sino después de haberlo padecido.
Porque después de todo he comprendido
que lo que el árbol tiene de florido
vive de lo que tiene sepultado.
Cómo se formaron las aguas
En lo negro de la nada nació el fuego.
Del fuego se desprendió una llama,
que alejada por el viento formó el Sol.
El Sol lo iluminó todo, creando el cielo.
El cielo cuando la primera noche,
pensó que el Sol ya no volvería,
y temblando de miedo en la oscuridad, lloró.
Y así se formaron las aguas.
Del fuego se desprendió una llama,
que alejada por el viento formó el Sol.
El Sol lo iluminó todo, creando el cielo.
El cielo cuando la primera noche,
pensó que el Sol ya no volvería,
y temblando de miedo en la oscuridad, lloró.
Y así se formaron las aguas.
Perdón
Perdón por haberte mirado
sin que me miraras,
fijando mis ojos en tu rostro.
Aquel rostro angelical y transparente,
que te distingue entre tanta gente.
Perdón por haberme ilusionado
sin que me ilusionaras,
con sólo esa sonrisa
que parece esquila
y resuena titilándome.
Perdón por tener datos tuyos
sin que me los dieras,
sólo para sobrevivir en una selva asfáltica
sin tu amor, sin tu presencia.
Pero no te pido perdón por amarte,
porque no es pecado y te amo
sin que me miraras,
fijando mis ojos en tu rostro.
Aquel rostro angelical y transparente,
que te distingue entre tanta gente.
Perdón por haberme ilusionado
sin que me ilusionaras,
con sólo esa sonrisa
que parece esquila
y resuena titilándome.
Perdón por tener datos tuyos
sin que me los dieras,
sólo para sobrevivir en una selva asfáltica
sin tu amor, sin tu presencia.
Pero no te pido perdón por amarte,
porque no es pecado y te amo
Les voy a contar...
Hoy les voy a contar un poco mi forma de ser, la terrible facilidad que tengo yo para perder..pierdo la ropa y pierdo apuestas, en pocas manos pierdo lo que llevo a cuestas. Pierdo verguenza cuando estoy con mis amigos, cuando canto pierdo el hilo de lo que debo cantar...perdí el pudor, perdí mil noches frente al mar. Perdí alegría y también perdí inocencia, refugiárme een los libro me sirvió para entender que a mucha gente no le importa la miseria, que solamente les interesa el poder. Perdí la fé en la democracia cuando ya no me dió gracia ver que manejan los hilos de la nación los que tienen un dolar como corazón. Perdí tiempo y dinero, perdí el cielo, perdí el fuego,perdí el vuelo, perdí el arte de soñar, algunas noches pierdo un recuerdo, pierdo la cuenta ya de todo lo que pierdo. Pierdo la voz de la conciencia, entonces quedo hablando sola, me pierdo de polo a polo en encontrar a alguien con quien poder reir, poder llorar.Y tengo suerte de no haber perdido un diente, refugiada en aguardiente nunca sé cuando parar, pierdo la vida en una vuelta de ruleta, pierdo la bocha por hacer una de más. Y me hundo en el primer surco profundo perdiendo de nuevo el rumbo de la mujer que fuí, y él perdió los dientes que yo no perdí. Pero una noche, de esas que creí perdidas, jugando a las escondidas con el amor me encontré, y así fué como me robaron algo valioso. Estoy agonizando y le quiero pedir, que usted busque por mi al hombre que me robó de una mirada mi sensible corazón, que no puedo ir yo porque perdí su dirección...
Esta vida sin ti, no es vida
No tengo días grises, tampoco días soleados.
No consigo noches tuyas, tampoco amaneceres míos.
No veo tu lado malo, tampoco el mío bueno.
Y trato de hacer una vida a tu medida,
vivo a tu gusto, a tu placer...por tu mirar.
No pretendo complacer, no quiero anclarme.
Sólo quiero ser feliz, dulcemente feliz.
Y 5 minutos son tanto y a la vez tan poco.
Entiendo, comprendo y paciencia he de tener.
Pero amor..estoy acá y no ves.
Te amo y no me quieres querer..
me quiero acercar cuando tu te alejas.
Para qué quiero sufrir si no logro ser feliz!
Esta vida mundana que me arrastra, me vive y me mata.
Esta vida cruel que me hunde, me exprime, me mortifica.
esta vida que quiero y no quiere ser vida.
A tu lado amor...no ves que a tu lado
sin tí, ya no es vida.
No consigo noches tuyas, tampoco amaneceres míos.
No veo tu lado malo, tampoco el mío bueno.
Y trato de hacer una vida a tu medida,
vivo a tu gusto, a tu placer...por tu mirar.
No pretendo complacer, no quiero anclarme.
Sólo quiero ser feliz, dulcemente feliz.
Y 5 minutos son tanto y a la vez tan poco.
Entiendo, comprendo y paciencia he de tener.
Pero amor..estoy acá y no ves.
Te amo y no me quieres querer..
me quiero acercar cuando tu te alejas.
Para qué quiero sufrir si no logro ser feliz!
Esta vida mundana que me arrastra, me vive y me mata.
Esta vida cruel que me hunde, me exprime, me mortifica.
esta vida que quiero y no quiere ser vida.
A tu lado amor...no ves que a tu lado
sin tí, ya no es vida.
Amor a tercera vista...
Fue amor a tercera vista la segunda vez que te vi y es que andaba tuerta y distraida la primera.
Cuesta un ojo enjuagarse las torpezas
Donde estabas cuando no estabas? En que calles no te cruce?
Quien demonios atraso el reloj de mi muñeca?
No es de nobles llegar tarde a un Romeo... Y será que siempre fui una Julieta... experta en besos de saldo, salpicando risas absurdas en balcones equivocados.
Y afuera se suicida el mundo, la peste come y avanza
yo me quiero mudar a tu ombligo...
vendo todo y afilo las uñas de este amor.
Y me fuiste hermoseando la casa con vainilla y con hip-hop
hoy tus labios le pusieron precio a mi cabeza
No es tan gratis mirar fijo a una príncipe
Voy a convidarte siestas cuando no te puedas dormir
a babuchas de este sueño me voy derecho a lo que venga
apuesto el cuello y tres monedas
Y sera que siempre fui una Julieta experta en versos de saldo salpicando rimas idiotas en balcones desafinados
Y afuera se estropea todo, la muerte come y avanza
yo me quiero mudar a tu ombligo
rifo todo y me trepo a las ramas de este amor.
Cuesta un ojo enjuagarse las torpezas
Donde estabas cuando no estabas? En que calles no te cruce?
Quien demonios atraso el reloj de mi muñeca?
No es de nobles llegar tarde a un Romeo... Y será que siempre fui una Julieta... experta en besos de saldo, salpicando risas absurdas en balcones equivocados.
Y afuera se suicida el mundo, la peste come y avanza
yo me quiero mudar a tu ombligo...
vendo todo y afilo las uñas de este amor.
Y me fuiste hermoseando la casa con vainilla y con hip-hop
hoy tus labios le pusieron precio a mi cabeza
No es tan gratis mirar fijo a una príncipe
Voy a convidarte siestas cuando no te puedas dormir
a babuchas de este sueño me voy derecho a lo que venga
apuesto el cuello y tres monedas
Y sera que siempre fui una Julieta experta en versos de saldo salpicando rimas idiotas en balcones desafinados
Y afuera se estropea todo, la muerte come y avanza
yo me quiero mudar a tu ombligo
rifo todo y me trepo a las ramas de este amor.
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